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9. Es MI juguete

Autor: Lizzy Bennet
last update Fecha de publicación: 2026-01-14 00:13:39
Lyra

Necesito papel.

Necesito escribir.

Necesito cumplirle.

Revuelvo la habitación como si buscara aire. Abro cajones, reviso debajo de la cama, miro el tocador pulido que nunca fue mío. Nada. Ni una hoja. Ni un lápiz. Nada que me permita cumplir la promesa que le hice a Melany antes de que me arrancaran de casa.

El pecho me arde.

Al final encuentro un trozo de papel grueso, amarillento, olvidado entre libros que no entiendo, y un pedazo de carbón junto a la chimenea apagada. Me siento en la cam
Lizzy Bennet

Aaaaaaay, pero que esto se pone bueno!!

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Capítulo bloqueado

Último capítulo

  • Subastada al alfa sin olfato   131. Llegó tu momento

    LyraEl lugar no se siente como esperaba.No hay un peso aplastante en mi pecho, ni esa sensación desgarradora que tantas veces imaginé cuando pensaba en este momento. Durante años creí que, si llegaba a enfrentarme a él de verdad, si alguna vez ese capítulo se cerraba… algo dentro de mí se rompería de forma definitiva.Pero no ocurre.Estoy de pie frente a ese tramo de piedra, con las manos relajadas a los costados y la mirada fija en un punto que ya no dice nada. El eco de lo que pasó aquí existe, sí, pero no me atraviesa. No me domina. No me arrastra hacia atrás.Y eso… me desconcierta más de lo que debería.Respiro despacio, dejando que el aire entre y salga sin forzar nada, observando con una claridad nueva lo que siento. No es alivio exactamente. Tampoco es tristeza. Es más bien una especie de… cierre silencioso. Como cuando terminas de leer una historia que te marcó, pero sabes que ya no necesitas volver a esa página.Siempre pensé que dolería más.Que habría lágrimas.Que habr

  • Subastada al alfa sin olfato   130. La reina

    AlaricEl cansancio no es físico.Es algo más profundo.Algo que se instala en los huesos y se queda ahí, como una sombra que no se mueve, como si incluso la victoria tuviera peso cuando se ha pagado con sangre.Estoy de pie frente a todos ellos, en mi estudio, observándolos en silencio.Ismael. Mel. Lyra. Cale. Mateo.Mi gente.Mi manada.Los pocos que han quedado en pie después de todo.Y aun así…No siento paz.Siento tensión.Siento que esto aún no termina.Siento… que lo más difícil está por venir.Lyra está a mi lado, y no necesito mirarla para saber que está tensa. Puedo sentirlo en el vínculo, en la forma en que su energía se mantiene contenida, como si en cualquier momento pudiera quebrarse o explotar.Y yo…Yo no estoy mejor.Pero no puedo permitirme mostrarlo.No ahora. No frente a ellos.—Ismael —digo finalmente, rompiendo el silencio—. Infórmame.Él asiente de inmediato, dando un paso al frente con esa firmeza que siempre lo caracteriza.—El padre de Lyra está en una de l

  • Subastada al alfa sin olfato   129. No me persiguen

    LyraEl camino de regreso se siente más largo de lo que debería.No porque la distancia haya cambiado, sino porque todo lo que dejamos atrás… sigue conmigo. Puedo oler la sangre incluso ahora, aunque el viento la haya arrastrado lejos del territorio de Luna Creciente. Puedo escuchar los ecos de la batalla, aunque ya no haya gritos, ni choques, ni muerte.Solo queda el silencio.Uno pesado.Uno que no trae paz.Avanzo junto a Alaric, manteniendo el paso firme aunque por dentro todo en mí sigue revuelto. Mis manos todavía tiemblan un poco, no por miedo, sino por la descarga de poder, por la tensión que aún no termina de abandonarme. Él no dice nada. Yo tampoco.Pero no hace falta.El vínculo entre nosotros sigue ahí, estable, presente… distinto.Más claro.Más consciente.Y eso, en medio de todo esto, es lo único que no duele.Es entonces cuando lo veo.Un poco más adelante, rodeado por dos de las sombras de Alaric.Mi padre.Mi cuerpo se tensa sin que pueda evitarlo.No está herido de

  • Subastada al alfa sin olfato   128. Llegamos tarde

    AlaricLo siento antes de verlo.El aire no está quieto.Está… roto.La energía en la frontera vibra de una forma antinatural, cargada, densa, como si cada partícula estuviera saturada de violencia. No necesito que nadie me diga lo que está pasando. No necesito ver el humo elevándose a lo lejos, ni escuchar los gritos apagados por la distancia.Ya lo sé.Llegamos tarde.Aprieto la mandíbula mientras cruzo la última línea de árboles y el territorio de Luna Creciente se abre ante nosotros. El olor a sangre golpea primero, espeso, inconfundible, mezclado con ceniza, sudor y miedo. Después vienen los sonidos: gritos, choques de poder, el eco de la batalla en su punto más brutal.Mi lobo se agita.No por miedo.Por furia.—Nos desplegamos ya —ordeno sin girarme, mi voz firme, cortante—. Ismael, divide a los hombres. Quiero perímetro asegurado y eliminación de amenazas activas. Nadie deja el territorio sin mi orden.—Entendido —responde él al instante.Me giro entonces hacia Lyra.Ella ya l

  • Subastada al alfa sin olfato   127. Lo hago por nosotros

    PatrickLa manada sigue en pie.A simple vista.Las estructuras siguen donde deben estar, los caminos están transitados, los guardias hacen sus rondas, y el murmullo habitual de la vida diaria se mantiene… pero hay algo debajo de todo eso. Algo que no estaba antes.Un silencio.No externo.Interno.Como si todos estuvieran esperando algo que nadie quiere nombrar.Lo noto en la forma en que me miran.En cómo apartan la vista un segundo demasiado tarde.En cómo se tensan cuando paso a su lado.Aprieto la mandíbula mientras avanzo por el corredor principal de la residencia, ignorando cada gesto, cada susurro, cada maldita mirada que pretende esconderse de mí. No necesito que me digan nada para saber lo que están pensando.Lo sé.Lo siento.Estoy perdiendo control.Y eso…eso es algo que no puedo permitirme.Empujo la puerta de mi despacho con más fuerza de la necesaria, entrando sin anunciarme. El golpe seco resuena en las paredes, pero no me importa. Nada de esto me importa ahora mismo.

  • Subastada al alfa sin olfato   126. Ya empezó

    AlaricEl estudio no cambia.Las paredes siguen siendo las mismas, la mesa sigue en su sitio, las ventanas dejan entrar la misma luz tenue de siempre.Pero la sensación… no. La sensación es completamente distinta.Porque ahora ya no estamos reaccionando. Ahora estamos esperando.Y eso es peor.Me apoyo contra el borde de la mesa mientras observo a todos los presentes, dejando que el silencio se extienda lo suficiente como para que cada uno procese lo que acaba de pasar. Lyra está a mi derecha, quieta, demasiado quieta, como si cualquier movimiento pudiera hacer que todo esto se volviera más real de lo que ya es. Mel permanece cerca de ella, en una posición casi instintiva, protectora, como si en cualquier momento alguien fuera a atacarla. Ismael está frente a mí, con los brazos cruzados y esa mirada afilada que solo aparece cuando está analizando algo que no le gusta. Y Cale… Cale está más atrás, observando, siempre observando.—Bien —dice Ismael finalmente, rompiendo el silencio—. E

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