INICIAR SESIÓNCATALEYA.
¿Está respirando?
¿Respira o no?
¿Está vivo?
¿O se murió?
Mi amigo que por cierto se llama Luis, me mira fijamente y su boca esta entreabierta, el no pestañea y creo que ni respira, saco mi celular y le tomo foto con flash para ver si reacciona y para mi suerte lo hace.
—Al fin — digo al verlo beber agua
— No lo creo — menciona
—Yo que lo viví, tampoco — me recuesto en el sofá
—Viste a Giacomo Eribalde —asiento —Giacomo Eribalde —vuelvo a asentir —Y él te vió —lo hago una vez más —Y te habló — repito la acción —Y tú le hablaste —suspiro —¿Por qué suspiras? — cuestiona al ver mi reacción y se mete un poco de comida a la boca
—Lo llamé idiota — Luis escupe su comida y empieza a toser de forma que parece una foca ahogándose y yo río
Soy el tipo de amiga que se ríe cuando el otro se ahoga, le toma foto, graba vídeo y le ayuda aun riéndose, y así es lo que hago. Me acerco a Luis y golpeo su espalda mientras me mira mal, y yo río como desquiciada porque casi muere ahogado.
Ya saben, una relación de verdaderos amigos.
Cuando ya su casi muerte se calma, el respira profundo varias veces para después verme mal, a lo que lo abrazo y beso su mejilla.
—Eres una maldita, casi me muero y te ríes, me grabas y lo subes a f******k — reclama
—Tu eres el maldito —acuso —¿Te acuerdas cuando me dio diarrea en ese centro comercial, y me grabaste mientras corría al baño como loca — ríe ante los recuerdos
—Eso fue épico, tuve muchos comentarios — comienza a reír —La cagadera brutal —recuerda el nombre que le puso en redes sociales
—Idiota — rio junto a él y nos quedamos callados
—Ahora sígueme contando del papito de Giacomo — asiento —¿Por qué le dijiste idiota? — indaga
— Porque lo es — afirmo frunciendo el ceño — Me hecho su café encima y para colmo me reclama y me culpa por eso —
—Pero tu saliste disparada de esa boutique — me hace ver
Yo ya lo sabía, pero no quiero darle la razón.
—Me importa un bledo, el debía ver por donde caminaba — cruzo mis brazos — Además, me pregunta ¿No sabes quién soy? — imito su voz
—¿Y eso que fue? — cuestiona
—Fue Giacomo siendo un idiota —
—Leya, Giacomo es un papito, es hermoso, es buenorro, es suculento, es un maldito dios griego, pero no habla como si le estuvieran metiendo una polla por la boca — mis ojos se abren en sorpresa y rio
—Eres imbécil — golpeo su hombro
—Sé lo que es hablar con una polla en la boca, y asi no es — ruedo los ojos
—Claro, tú y tu larga experiencia con hombres — mira sus uñas como diva
Luis es mi amigo desde que tengo 10 años, nos conocimos en un campamento al cual nos enviaron, unas niñas me molestaban por mi peso y el me defendió y desde entonces no nos hemos separado. Estuve con el cuando se dio cuenta que le gustaban los hombres, estuve con el cuándo le dijo a sus padres que era bisexual, estuve con el cuando su padre un fiscal muy reconocido lo echo de la casa y le dijo que no quería una escoria como el en la casa, y estuve con el cuando se enamoró.
Ambos hemos estado en los mejores y peores momentos del otro, ambos nos conocemos como la palma de nuestra mano y ambos nos apoyamos al 100% y si erramos nos llamamos la atención, es por eso que cuando comienzo a llorar Luis me abraza y besa mi cabeza sabiendo que eso me relaja.
—¿Qué sucede mi bella Leya — indaga
—Hoy fue un día horrible, me rechazaron de Vogue porque no tengo la imagen que ellos quieren transmitir —
—Son unos malditos, si la imagen que deben transmitir es la que la mayoría de personas tienen. Lo que deben trasmitir es eso, una imagen donde las personas se sientan identificadas, se sienta ellas y se sientan cómodas —asiento
—Es por eso que estoy creando mi línea de ropa, será para gente como yo, gente con sobrepeso, gente que se siente incomoda cuando entra a una boutique y los maniquíes son super delgados, la ropa no hay para uno y las vendedoras miran como si uno fuera un defecto — sorbo mi nariz — Cuando saque mi línea de ropa será una bofetada para todos eso que dicen que las gorditas no podemos ser sexys, no nos vemos bien y que somos un asco para la sociedad —
—Son unos imbéciles, pero halo y dales en la boca — lo miro y besa mi frente — Sabes que tienes mi apoyo Leya, estaré para ti como tú siempre has estado para mí — veo sus ojos llorosos y ahora soy yo la que pregunta — Fui a ver a papá hoy, es su cumpleaños —eso me tensa porque ya me imagino como salió la conversación
—¿Y cómo fue? —indago, el suspira confirmando mis sospechas
—Llegué y él estaba en una reunión, aún asi esperé afuera con un arreglo de globos y mi regalo, al pasar la hora de almuerzo y el tiempo de la reunión, me di cuenta que no salía, y entre a la sala de reuniones —estoy a la expectativa y creo que ni estoy respirando
—¿Y de ahí? — susurro
—Sucedió lo que tenia que pasar. Interrumpí la reunión, lo que significó un gran insulto y agravio para el —
—Lo siento mucho Luis —
—Echó a todos del lugar y cuando nos quedamos solos con una sonrisa le di los globos y el regalo —
—¿Y qué paso después? — indago preocupada
—Tiro al regalo a la pared y boto los globos a la basura y luego dijo lo siguiente, cito: ¿Crees que por venir con una mariconada como esta te aceptaré de nuevo? — cierro mis ojos porque imagino el dolor que sintió en ese momento, a mi me duele — Y luego dijo: Lárgate maldito enfermo, tu no mereces existir — llevo mis manos a mi boca en asombro por las fuertes palabras de su padre
—De verdad lo siento Luis — lo abrazo
—¿Por qué no me quiere Leya? ¿Por qué una de las personas más importantes para mi, no me acepta como soy? — comienza a llorar, solo le abrazo en silencio
—Así es la gente de idiota — reímos con tristeza
—Pero lo importante es que hay gente que nos ama como somos — sorbe su nariz y le sonrío
— Así es, te amo Luis —
—Y yo a ti Leya —
Y aqui esta el cap 3.
Es un cap que en lo personal me puso triste, y me enojó a la vez. El hecho de ser gay no significa que eres mala persona o lo peor de la sociedad. Nadie debe ser discriminado por su orientación sexual, por su físico, por su país de origen o por cualquier cosa. Nadie debe ser discriminado.
Pronto tendremos un nuevo cap, les quiero, chao
CATA.DOS AÑOS DESPUÉS.—Hola — es lo que digo al llegar donde Luis, el al verme se aproxima a abrazarme, lo recibo con una sonrisa—Mi bella Leya — se separa de mi —¿Cómo está la diseñadora del momento? — niego con la cabeza y con una sonrisa en mi cara—Estoy bien — comento sentándome frente a él —no soy la diseñadora del momento, Luis rueda los ojos— No me vengas con tu modestia. Sabes que la estas rompiendo en ventas con tu colección de este año y vienes a minimizar tu esfuerzo y lo que te mereces — suelto una risa — Sé feliz y grítale al mundo que eres la puta ama — tomo su mano, el me mira—¿Estás listo para tu boda? — sus mejillas se encien
CATA— Bienvenida a casa— es lo que dice Giacomo mientras entra la última cajaMe es inevitable no sonreírle a esa frase porque me causa tantas cosas. Siento alegría de al fin estar con él, orgullo de que un hombre como él me ame de la misma manera que yo lo amo, dicha porque con él me siento plenamente feliz y esperanzada, porque por primera vez luego de un largo tiempo siento que todo está cayendo en su lugar y que todo estará bien.Sin pensarlo me aproximo a él y enredo mis brazos a su alrededor, él lo hace poniendo parte de sus manos en mi trasero y pegándome a él, la indirecta se la entiendo de inmediato, pero decido mostrarme como que no capte y me alejo para sentarme en el sofá.—¿Tienes hambre? — cuestiono y se sienta a mi lado—La verdad es que un poco, si —
DOS SEMANAS DESPUÉS.Llego al set y saludo a las cámaras que me esperan, con una sonrisa decido acercarme para hablar con ellos, ya que desde que pasó lo de Rebecca y Giacomo no he aparecido en redes. Mi atención debía estar CON Giacomo y es por eso que tampoco había venido al programa, aunque estuvo fuera del aire este tiempo por todo lo que pasó: Una de sus kuezas se suicidó y otro estaba en estado crítico en el hospital.—Hola a todos —digo al llegar por completo a ellos—Cata— habla una chica —Al fin te encontramos, cuéntanos como está Giacomo — pide y todos prestan atención—Gracias a Dios está fuera de peligro, él ya despertó y estuvo haciendo algunas terapias para regresar y dar lo mejor de sí hasta ahora — asienten—¿Qué te parece lo que Rebecca hizo
—¡GIACOMOOO! — escucho gritar a CataEso fue lo último que escuché, su voz gritando mi nombre.En ella se podía escuchar la sorpresa de que la bala haya impactado en mi pecho, el miedo de perderme, la angustia ante la impotencia de no poder hacer nada y el terror de que todo terminara.Y la verdad es que, aunque caí al suelo podía escuchar lo que sucedía alrededor mío por unos pocos minutos hasta que me desvanecí. Escuché otro disparo y aunque tuve mucho miedo no podía hacer nada para poder averiguar quién fue el afectado.Cata no por favor, Cata no. Pero ahora aquí en la playa, con sus ojos viéndome me di cuenta a quien fue el siguiente disparo. —Hola — susurra avergonzada y baja la mirada—¿Pero?... ¿Tu qué haces aqu
CATA.Me bajo del vehículo y camino despacio hasta mi destino, mientras lo hago solo miro para abajo sintiendo los flashes sobre mí y seguramente imaginándome lo que los medios publicaran porque hago esto.Han pasado tres semanas. Tres semanas desde que Rebecca Miller se quitó la vida y hace tan solo una la enterraron, cuando sus padres vinieron, reconocieron el cuerpo y pudieron darle un entierro tranquilo.Aún recuerdo ese día, aunque Giacomo estaba en urgencias, yo saqué tiempo y vine al entierro de Rebecca, a muchos les sorprendió que estuviera aquí pero como dije antes, ella era solo un alma atormentada, alguien que luchaba internamente con cosas que nadie más sabia, alguien que necesitaba tanta ayuda, Rebecca era alguien que a pesar de siempre sonreír a las cámaras y vendernos la imagen de perfección,
Leer la nota de autor al final del cap, por favor.GIACOMO.Abro los ojos y los cierro de inmediato porque una luz me ciega, llevo mi mano a mi rostro para cubrirme y así permitir que mi vista se acostumbre a la gran luz, al hacerlo lo primero que noto es un paisaje hermoso. Playa, mar, olas, gaviotas, océano.¿Cuándo vine a la playa?No se la respuesta a eso, pero solo sonrío ante tal paisaje tan hermoso, y me siento en la arena para admirarlo, sentir la brisa del mar golpeando mi rostro en cierta manera me trae felicidad y algún tipo de paz.Desearía que Cata estuviera aquí.Un momento.¿Y Cataleya?Mi mente tiene un suceso de imágenes que me invaden y me quedo paralizado con lo que veo.Rebecca.Ella... Ella... Me... Me disparó.¿Acaso estoy







