MasukLeslie sabía que la vida no era como la pintaban las telenovelas, ella sabía que la vida era mucho más cruel y menos cursi, que nadie te ayudaba sin pedir algo a cambio, que nada caía del cielo, que sin dinero bailaba aquél como perro y que los padres se van mucho antes de lo que esperas.
Miro el techo de su cuarto y dejo de prestarle atención a los diálogos de la telenovela, dio un bostezo y se estiro, provocando que algunos de sus huesos tronaran, antes de dejarse arrastrar por el sueño, estiró el brazo para alcanzar la botella de agua que dejó cerca y le dio un trago para mitigar su sed y disponerse a dormir con la luz encendida.Al día siguiente lavo la ropa sucia, la poca que tenía la había dejado amontonar durante toda la semana, lavar entre semana no le parecía buena idea ya que de caer un aguacero nadie quitaría su ropa y solo se olería mal con el agua de lluvia, teniéndola que lavar de nuevo y eso no le apetecía demasiado. Los fines de semana se le hacían largos y sus horas de sueño eran un fastidió porque el sábado que llegaba de trabajar no se permitía dormir demasiadas horas, solo se dejaba pernoctar dos horas y ponía un pequeño despertador muy cerca para que le despertara, una vez despierta se ponía hacer cosas, una tras otra con calma para pasar el día y no dormirse, a las cinco de la tarde solía salir a la calle y caminar un rato para permanecer despierta un poco más antes de por fin irse a la cama y dormir poco más de casi ocho horas seguidas y eran casi seguidas porque se despertaba unas dos o tres veces por la noche, ya fuese porque tuviera pesadillas o bien porque le daban ganas de hacer pis y tras vaciar su vejiga volvía a la cama para conciliar el sueño el cual tardaba unos minutos en regresar. Para el domingo tras despertar y al no tener dónde hacer un café caliente, lo bebía frío, soluble y con poca leche de en polvo, sin duda no le gustaba mucho pero por el momento no tenía nada en que calentarse el agua, más adelante compraría una parrilla eléctrica o alguna cafetera para poder por lo menos beberse un café decente. Tras tomarse su café frío se ponía a lavar, la señora Funez nunca tenía inconvenientes de que utilizara la batea ese día, pues decía que los domingos eran para ser dedicados al señor, pero Leslie no creía en el señor ni nada de esas cosas, creía que el señor la odiaba y por ello, Leslie había decidido que él señor no la quería y decidió ignorarlo. Terminando de lavar y tender su ropa, salía para ir a casa de su padre y visitarle por aproximadamente una hora, se iba andando pues no tenía más que hacer en aquel cuarto del sótano, cuando llegaba ya era la hora del almuerzo y que mejor para ella que ahorrarse el disgusto de comer más bolillos, ahora vivía más retirada de casa de su padre, por ese motivo se hacía casi media hora andando hasta casa de Francisco, quien le invitaba de comer y Rita no tenía más remedio que servirle a su hijastra, sin embargo Leslie se dijo que solo sería unas pocas veces, que en cuanto pudiera se haría ella misma de comer en casa.Los días pasaron como siempre, Leslie hacía su rutina del diario tanto en el trabajo como en su cuarto, cuando llegaba cada mañana se desnudaba y se metía a la ducha para ponerse ropa limpia y meterse a su colchón inflable que hasta ese momento cumplía con sus expectativas de darle el descanso que necesitaba, estaba segura que habría mejores y más caros que el suyo, pero estaba agradecida de tener dónde tenderse cada mañana al regresar del trabajo.El otoño acabo y el invierno llegó con llovizna y ventisca, Leslie fue tomada en guardia baja, nunca había estado fuera de casa tan temprano como hasta ahora que trabajaba y el frío a esa hora calaba casi hasta los huesos o quizás solo fuese a ella que no tenía demasiada grasa en el cuerpo y le afectaba más el clima, pero agradecía que el caminar le hiciera entrar un poco en calor, por eso a penas llegar a casa, encendía su parrilla eléctrica (la cuál había comprado hacía unas semanas) ponía agua a calentar para beberse una buena taza de café que le haría entrar en calor.Después de entrar un poco en calor al beber café, se dirigió a darse una ducha con agua caliente, por lo menos la señora Funez le había permitido usar el agua caliente, se baño y se puso ropa limpia para meterse la cama y dormir hasta las cuatro de la tarde.Ese diciembre Leslie no pasó las fechas importantes con su padre porque Francisco pasaría esos días en casa de los padres de Rita y ella no encajaba nada allí, ella era harina de otro costal y sabía que estaba sola en el mundo, ese mundo que parecía ser de todos y a la vez de nadie, que unos tenían mucho y otros no tenían nada, como ella, que no poseía nada, ni una madre, ni una familia, no tenía nada, solo un colchón inflable, tan solo una ínfima parte de lo que había en el mundo y ella quería tan solo un poco, tan solo un poco de lo que hay en el mundo. Leslie padeció más frío ese mes de lo que se había acostumbrado a sentir en noviembre, las cobijas que tenía ya no le eran suficientes y dormir con ropa, suéteres y calcetas tampoco fue de mucha ayuda para mantenerse caliente y evitar que el frío se colara por las cobijas y ropa, el sótano estaba demasiado frío y aunque dejara las luces encendidas tampoco ayudaba de mucho, por eso una mañana en la que salió de trabajar y había hecho dos horas extras se dirigió a comprar dos cobertores, chamarras y calcetas gruesas, ese era un gasto que no tenía previsto y aunque no gastaba mucho más que en lo necesario, el dinero nunca parecía permanecer en sus bolsillos más que unas horas intacto, no tenía ni televisión, ni nada que llevara a generar más gastos de los que ya tenía, aunque por otro lado tampoco tenía tiempo para veré tv, y si lo tenía lo prefería para pasar más tiempo de bajo de las cobijas.-¡Leslie sigues aquí! – le dijo la señora Funez sorprendida cuando la vio de salida con su ropa de trabajo – pensé que irías con tu familia.-Solo es mi padre y se ha casado de nuevo, así que en realidad no tengo una familia como tal.-Lo siento mucho.-No se preocupe, además tengo que trabajar.-¿Hoy? ¡pero si es noche buena!-Si, pero para la empresa no.-¿Y mañana?-También trabajare.-Bueno mañana pásate por la tarde cuando despiertes, quizás haya un poco de recalentado.-Muchas gracias, señora Funez.-No me agradezcas.-Que pase una feliz noche buena – le deseo Leslie.-Gracias, tu también niña.Leslie se fue a trabajar y celebró noche buena rodeada con varias personas con las cuales a pesar de tanto tiempo no conocía del todo y tampoco solía relacionarse con ellas, solo se limitaba a saludarles brevemente y nada más, aunque se sentarán varias a su alrededor, Leslie solo se limitaba a comer la papa mal guisada del lugar, mientras escuchaba los planes de sus compañeros, Leslie era la única que nunca tenía planeado algo para sus días libres y para mañana que era navidad mucho menos, salvó la invitación de la señora Funez para que fuera a comer al día siguiente a su casa.La noche fue igual que siempre en la maquiladora y la mañana fría al salir del trabajo, de repente Leslie se sintió terriblemente sola entre la gente que salía de la fábrica con la esperanza de que algo y alguien les esperaba en casa, mientras que a ella no le esperaba nadie, solo la frialdad del sótano, un colchón inflable sobre el suelo y una parrilla eléctrica para beberse un café, le recorrió un escalofrío y no era exactamente porque el frío se colara por su ropa. Como cada mañana camino por las calles hasta llegar a su cuarto y una vez allí se echo a llorar.Se habían exaltado y elevado la voz, así que decidieron permanecer en silencio unos minutos para calmarse, ambas habían accedido a meterse en la cama de Leslie porque era evidente que a las dos les atraía por igual, porque de haber sido de otra manera ninguna de las dos hubiera accedido a hacerlo así como así.-Debemos de admitir lo que pasó – hablo Fara tras un largo momento en silencio – porque si ninguna de las dos hubiera querido hacer algo como lo que hicimos. Ni tu, ni yo, nos hubiéramos acostado con Leslie a solas.-Lo sé y no fue culpa de ella no decirnos algo.-No, no lo fue. Tanto tu como yo le pedimos guardar el secreto ¿No es así?-Así es, ella guardo el secreto ¿Qué más podía hacer?-No lo sé, supongo que por un lado entiendo que en determinado momento no supiera que hacer, si nos amaba a las dos era normal que en su cabeza hubiera toda una revolución entre lo que debía o no debía.-No quería que pasara lo que sucedió con Leslie – susurro Gretel echánd
Cuando Gretel termino de leer, sus ojos estaban inundados de lágrimas, le dolía el corazón y no porque fuera algo debido a salud, sino porque las palabras de Leslie le habían llegado hasta el alma, ahora entendía porque era tan distante las primeras veces que hablaron con ella, quería amar y ser amada, pero el miedo a perder a las personas era igual o más grande que sus deseos.De: LesliePena@gmail.comPara: FaraGallur@gmail.comAsunto: Despedida.Sé que sigues en el hospital y que no te gusta alejarte de tu hija, lo entiendo perfectamente. Te agradezco el que me permitieras verla esta tarde y los otros días. Gracias.Seguramente ya sabes que le dije a Gretel que me enamore de ustedes, no pude evitar que saliera de mi boca, siempre trate de no decirlo, pero supongo que cuando los sentimientos son tan fuertes, es difícil controlar las palabras dentro de tu boca, me ganaron las emociones,
Gretel tardo unas horas más de lo que creyó iba a demorarse, cuando volvió al hospital junto a Fara, arribo con el rostro descompuesto y sin decirse ninguna palabra ambas mujeres se abrazaron, Gretel comenzó a llorar apenas sentirse en los brazos de su mujer, a quien no le hizo falta preguntar si era cierto que Leslie estaba muerta, su llanto le confirmaba a Fara que era cierto, que su joven amante había muerto.-¿Qué fue lo que pasó? – pregunto Fara cuando Gretel había dejado de llorar.-Se suicidó – susurro y sus ojos se volvieron a llenar de lágrimas –. Se arrojo de la terraza, murió casi al instante y dono sus órganos. Creó que ella es la donante de Sofía. Cuando nos dijeron de que había un corazón para Sofía, fue justo unas horas después de la muerte de Leslie.-¿Cómo reaccionó su padre?
El personal de la agencia se quedó cuchicheando luego de que la policía se fuera, estaban aún incrédulos de que Leslie estuviera muerta, el día anterior la habían visto casi actuar normal, estaba ojerosa y más delgada, pero parecía estar más o menos bien, suponiendo que tal vez solo tuviera mal de amores y nada más, no que estuviera tan triste y deprimida como para quitarse la vida, las secretarias llamaron a Gretel en cuanto los uniformados se fueron, pero está no respondió la llamada, solo las mandaba directo al buzón.Fara y Gretel esa mañana habían recibido la gran noticia de que había un corazón para Sofía, era el órgano de una mujer joven que parecía ser compatible con Sofía, que la causa de muerte había sido trauma cráneo encefálico, siendo así lo ideal para un trasplante, ellas no pudieron evitar a
-¿Cómo te fue con Leslie? – pregunto Fara a Gretel cuando llego al hospital.-Se quedó llorando – respondió Gretel sin poder evitar que sonara dolorida y atormentada por haber hecho llorar a Leslie.-Sabías que eso pasaría.-Lo sé, pero una cosa es imaginarlo y otra verlo.-No debimos haber sostenido esa relación con ella.-Si, pero ahora es muy tarde.**********************************************************Al día siguiente Leslie se presentó a trabajar pero parecía montada en una nube, pues la noche anterior hizo uso de las pastillas para poder dormir, pero a pesar de que la noqueaban durante toda la noche, cuando llegaba la hora de levantarse, Leslie se sentía aturdida, pero lo que más le agradaba de este efecto secundario era que no le permitía pensar demasiado en lo que le estaba pasando, se sentía de alguna forma anestesiada,
Cuándo Leslie bajo del taxi justo enfrente del lugar citado, Gretel le esperaba afuera de la cafetería, iba vestida informal como últimamente lo venía haciendo y a Leslie no dejaba de gustarle, llevaba puesto unos vaqueros deslavados y una playera tipo Polo, a pesar de su indumentaria a Leslie no le dejo de parecer guapa y de poseer aquél poder que ejercía en las personas que la miraban.Cuando llego hasta ella se saludaron de un beso en la mejilla y se otorgaron un fuerte abrazo.-¿Cómo está Sofía? – pregunto Leslie de inmediato.-Sigue igual – respondió Gretel mientras se encaminaban hacia dentro de la cafetería.-¿Está Fara con ella ahora?-Si, no te preocupes ¿Cómo estás tú? – le pregunto a Leslie viendo aún de bajo de sus ojos unas notables ojeras, al tiempo que la vio disimular un bostezo. A parte de eso







