MasukSin duda a quien no le causó ni la más mínima gracia de que Gretel tuviera novia y fuera lesbiana fue a Josef, que al ver la noticia en televisión y de pilón leerla en los periódicos puso el grito en el cielo, los colores se le subieron al rostro y más que nunca odió haber tenido una hija, que para colmo había salido degenerada, echándole la culpa a la sangre de Antonella, que ella era la culpable de que Gretel fuera una vergüenza para él, así que sin poder estarse quieto en su oficina salió de allí para ir a casa de su exmujer, tenían que hablar de Gretel para ponerle una solución.
-¡Esa hija tuya se te ha salido de control! – espeto Josef en cuanto vio a Antonella, le sorprendió que estuviera más delgada, pero no parecía preocupada por la situación – ¿no piensas hacer algo?-Ya hice todo lo que estuve en mis manos, no puedo evitar que salga en los periódicos y televisión.-¡Claro que no, porque eres demasiado blanda con ella! ¿dónde está?-Salió.-¿Con quién?-Con su novia – y cuando Antonella dijo esto, Josef sintió ganas de ahorcarla mientras pensaba en lo idiota que era su exmujer.-¡No te das cuenta! ¡eres estúpida o qué!-No te permito que me insultes en “mi casa” – recalcó muy bien estás palabras.-¿Vas a dejarla en la locura en la que está?-¡Gretel no está en ninguna locura!-No, ya vi que ella no es la única loca aquí en esta casa. Tú le haces segunda ¡no puedo creerlo!-Ya veo que aparte de ser un misógino y machista, también eres homofóbico. Vete Josef, vete antes de que termines de hacer que te desprecie y te odie de verdad.-Yo solo quiero lo mejor para Gretel.-¡Mentira! Tú solo quieres tu propio bienestar, eres egoísta y no piensas en nadie más que en ti, pobre de la tonta que vive contigo. Bueno, seguramente no lo hace por amor, sino por amor a tu dinero. Si hay alguien que está mal ese eres tú. Vete de mi casa Josef.-¡Mojigata! – fue lo último que le dijo Josef cuando se marchó.Sin embargo Josef no se quedó de brazos cruzados mirando como su hija le hacía pasar vergüenza, por eso una tarde cuándo Gretel llegaba a casa, él la interceptó para invitarla a comer, Josef se mostró como nunca lo había hecho con Gretel, fue cordial y amoroso, algo que no le encajo muy bien a Gretel, sabía que él tramaba algo, Gretel no era tonta, pero le seguiría el juego al viejo loco y aviso a su madre por medio de un mensaje de texto que se había ido a comer con su padre, sin embargo la noticia hizo sentir intranquila a Antonella que a penas leer el mensaje comenzó a dar vueltas como si fuese un león enjaulado en su propia casa.-¿De que quieres hablarme? – le pregunto Gretel yendo directo al grano, una vez sentarse a la mesa del restaurante al que la había llevado su padre.-Eso me gusta de ti, que eres directa. Así que iré al grano.-Perfecto – y le sonrió maliciosa, Gretel podía casi escuchar lo que Josef estaba por decirle.-Me molesta que digan tu y tu madre que te gustan las mujeres – dijo Josef está vez mostrando su cara de molestia.-¿Te molesta?-Si, me molesta.-Pues no me importa, es mi vida.-Y yo soy tu padre y no permitiré que seas una degenerada, una vergüenza para mí.-Pues si tanto te vergüenzas de mí ¿Qué haces aquí? ¿para que me pediste acompañarte a comer?-Para hacerte entrar en razón ¿Qué ganas con hacer el ridículo?-¡Yo no hago el ridículo!-Si no te olvidas de esta locura haré de cuentas que nunca tuve una hija.-Pues entonces hazlo, que yo haré de cuentas que no tengo padre. Al fin que nunca me has querido.Gretel se levantó de la mesa y salió del restaurante en el cuál los comensales que estaban allí se habían quedado en silencio mirando la escena, Josef golpeó la mesa con irá, mientras miraba a su hija salir a la calle y se juro así mismo nunca más verla ni a ella, ni a su madre, Gretel jamás vería una pisca de su dinero, estaba desheredada desde ese instante, nunca vería un centavo de él.Cuándo Gretel salió a la calle tomo un taxi enseguida, la cólera que sentía explotó en forma de lágrimas silenciosas cuando se encontraba viajando rumbo a su casa. Al llegar y cruzar la puerta, Antonella estaba allí esperándola, viendo enseguida el rostro lloroso de su querida y única hija que corrió a sus brazos dejando escapar por fin su amargo llanto, cuando estuvo más calmada le contó a su madre lo que había pasado entre Josef y ella.-Tú padre está loco – dijo Antonella.-Mucho lo está y está vez no intentes que lo perdone, él no merece mi perdón. Es un hombre malo y egoísta ¿cómo pudiste estar casada con él?-Esta bien, no te obligare a nada. Él ya hizo todo por alejarte de él y yo ya no puedo hacer nada, eres adulta y eres capaz de tomar tus propias decisiones. Aunque esta vez Josef se paso y no podré perdonarle yo tampoco. Yo te amó Gretel, nunca lo olvides. Te amo sobre todas las cosas y respetaré a quien decidas amar.Gretel y Fara se graduaron del colegio, ahora tenían dieciocho años e irían a la universidad, pero sus horarios iban a estar cada vez más saturados entre estudio y trabajo, sumándole que algunas de sus clases no coincidirían haciendo que solo se vieran muy poco de lo que estaban acostumbradas.Fara era quien más extrañaba a su novia, ya que muy poco le gustaba estar en esa enorme casa porque siempre estaba sola, sus hermanos parecían vivir una vida muy distante a ella que era la única mujer, ellos le querían pero creían que aún era una niña y la trataban como eso, como una niña y Fara ya no era una niña, aunque sabían que tenía una novia, ellos no le tomaban muy enserio su romance de adolescente, porqué seguramente tendría muchos más después de Gretel.Su hogar más bien parecía un hotel, luego de que su madre volviera al trabajo la vida que conociera antes se esfumó dando paso a otra, que aunque se alegraba de que su madre trabajara, por otro se sentía sola y sin con quien poder hablar de sus cosas, de alguna manera Gretel se había convertido en su todo, en su amiga, en su novia, la mujer con la cuál podía hablar y contarle sus cosas.-¿Qué te pasa? – le pregunto Gretel a Fara mientras la abrazaba con cuidado para no arrugar la ropa con la que estaban siendo fotografiadas.-Te extraño – dijo pesarosa mientras se dejaba rodear por los brazos de su novia – te veo muy poco últimamente.-Lo sé, yo también te extraño.-Sabes que me choca estar en mi casa, sobre todo cuando no hay nadie. Cuándo vivamos juntas compraremos algo pequeño, en dónde solo haya un cuarto con baño, una cocina pequeña pero con todo lo necesario. Un comedor con una mesa y dos sillas ¡ha! Y por último un sofá con una tv no muy grande en la sala.-¿O sea que no recibiremos visitas?-No, solo seremos tu y yo en nuestra casa. Nosotros siempre podremos visitar la casa de tu madre y la mía.-De acuerdo, lo que tú digas.-¿De verdad?-Si, de verdad – Gretel vio la ilusión en los ojos de Fara y supo entonces que ella no bromeaba – ¡oh! – expresó cuando se dio cuenta de que Fara hablaba enserio.-Yo no lo digo de broma – está vez parecía estar enfurruñada – pero si tú no quieres esta bien, no puedo obligarte.-Creí que solo era una especie de drama de tu parte por no vernos tanto como antes – le dijo Gretel en voz baja. Desde lo sucedido en la preparatoria estaban atentas a todas sus acciones en público.-¡Me chocas! – fue lo último que dijo Fara antes de apartarse de Gretel molesta.Se habían exaltado y elevado la voz, así que decidieron permanecer en silencio unos minutos para calmarse, ambas habían accedido a meterse en la cama de Leslie porque era evidente que a las dos les atraía por igual, porque de haber sido de otra manera ninguna de las dos hubiera accedido a hacerlo así como así.-Debemos de admitir lo que pasó – hablo Fara tras un largo momento en silencio – porque si ninguna de las dos hubiera querido hacer algo como lo que hicimos. Ni tu, ni yo, nos hubiéramos acostado con Leslie a solas.-Lo sé y no fue culpa de ella no decirnos algo.-No, no lo fue. Tanto tu como yo le pedimos guardar el secreto ¿No es así?-Así es, ella guardo el secreto ¿Qué más podía hacer?-No lo sé, supongo que por un lado entiendo que en determinado momento no supiera que hacer, si nos amaba a las dos era normal que en su cabeza hubiera toda una revolución entre lo que debía o no debía.-No quería que pasara lo que sucedió con Leslie – susurro Gretel echánd
Cuando Gretel termino de leer, sus ojos estaban inundados de lágrimas, le dolía el corazón y no porque fuera algo debido a salud, sino porque las palabras de Leslie le habían llegado hasta el alma, ahora entendía porque era tan distante las primeras veces que hablaron con ella, quería amar y ser amada, pero el miedo a perder a las personas era igual o más grande que sus deseos.De: LesliePena@gmail.comPara: FaraGallur@gmail.comAsunto: Despedida.Sé que sigues en el hospital y que no te gusta alejarte de tu hija, lo entiendo perfectamente. Te agradezco el que me permitieras verla esta tarde y los otros días. Gracias.Seguramente ya sabes que le dije a Gretel que me enamore de ustedes, no pude evitar que saliera de mi boca, siempre trate de no decirlo, pero supongo que cuando los sentimientos son tan fuertes, es difícil controlar las palabras dentro de tu boca, me ganaron las emociones,
Gretel tardo unas horas más de lo que creyó iba a demorarse, cuando volvió al hospital junto a Fara, arribo con el rostro descompuesto y sin decirse ninguna palabra ambas mujeres se abrazaron, Gretel comenzó a llorar apenas sentirse en los brazos de su mujer, a quien no le hizo falta preguntar si era cierto que Leslie estaba muerta, su llanto le confirmaba a Fara que era cierto, que su joven amante había muerto.-¿Qué fue lo que pasó? – pregunto Fara cuando Gretel había dejado de llorar.-Se suicidó – susurro y sus ojos se volvieron a llenar de lágrimas –. Se arrojo de la terraza, murió casi al instante y dono sus órganos. Creó que ella es la donante de Sofía. Cuando nos dijeron de que había un corazón para Sofía, fue justo unas horas después de la muerte de Leslie.-¿Cómo reaccionó su padre?
El personal de la agencia se quedó cuchicheando luego de que la policía se fuera, estaban aún incrédulos de que Leslie estuviera muerta, el día anterior la habían visto casi actuar normal, estaba ojerosa y más delgada, pero parecía estar más o menos bien, suponiendo que tal vez solo tuviera mal de amores y nada más, no que estuviera tan triste y deprimida como para quitarse la vida, las secretarias llamaron a Gretel en cuanto los uniformados se fueron, pero está no respondió la llamada, solo las mandaba directo al buzón.Fara y Gretel esa mañana habían recibido la gran noticia de que había un corazón para Sofía, era el órgano de una mujer joven que parecía ser compatible con Sofía, que la causa de muerte había sido trauma cráneo encefálico, siendo así lo ideal para un trasplante, ellas no pudieron evitar a
-¿Cómo te fue con Leslie? – pregunto Fara a Gretel cuando llego al hospital.-Se quedó llorando – respondió Gretel sin poder evitar que sonara dolorida y atormentada por haber hecho llorar a Leslie.-Sabías que eso pasaría.-Lo sé, pero una cosa es imaginarlo y otra verlo.-No debimos haber sostenido esa relación con ella.-Si, pero ahora es muy tarde.**********************************************************Al día siguiente Leslie se presentó a trabajar pero parecía montada en una nube, pues la noche anterior hizo uso de las pastillas para poder dormir, pero a pesar de que la noqueaban durante toda la noche, cuando llegaba la hora de levantarse, Leslie se sentía aturdida, pero lo que más le agradaba de este efecto secundario era que no le permitía pensar demasiado en lo que le estaba pasando, se sentía de alguna forma anestesiada,
Cuándo Leslie bajo del taxi justo enfrente del lugar citado, Gretel le esperaba afuera de la cafetería, iba vestida informal como últimamente lo venía haciendo y a Leslie no dejaba de gustarle, llevaba puesto unos vaqueros deslavados y una playera tipo Polo, a pesar de su indumentaria a Leslie no le dejo de parecer guapa y de poseer aquél poder que ejercía en las personas que la miraban.Cuando llego hasta ella se saludaron de un beso en la mejilla y se otorgaron un fuerte abrazo.-¿Cómo está Sofía? – pregunto Leslie de inmediato.-Sigue igual – respondió Gretel mientras se encaminaban hacia dentro de la cafetería.-¿Está Fara con ella ahora?-Si, no te preocupes ¿Cómo estás tú? – le pregunto a Leslie viendo aún de bajo de sus ojos unas notables ojeras, al tiempo que la vio disimular un bostezo. A parte de eso







