FAZER LOGINMiré detrás de Noah, encontrando a mi hermano en su estado más temible.
No sabía que hacer, estaba congelada y solo pude balbucear unas palabras que ni yo misma sabía que decían, mi mente estaba desconectada con mi cuerpo…¿Cómo podría estar sucediendo esto?, nos habíamos salvado tantas veces de que Jayden no nos viera y que lo hiciera en el momento menos indicado era una pesadilla.
—Todo estará bien —susurró Noah, acariciando mi mejilla y dejando un pequeño beso en mis labios. Todo esto delante de Jayden, sin importarle una m****a.
—¡¿Qué es esto Noah?! —gritó iracundo, eran de esos gritos que daba el entrenador.
Rápidamente escuché varios pasos detrás de mí, eran las chicas.
—Mierda —exclamaron al unísono.
—Alison y yo somos novios —soltó, así de simple, viéndolo cara a cara, estaban tan cerca que solo esperaba el momento en que empezaran a golpearse.
—¡Te dije a ti y a todos que mi hermana está prohibida! —lo empujó e hizo que Noah casi perdiera la estabilidad, no se lo esperaba—. ¡No pudiste cumplir una m*****a regla! ¡las hermanas de los amigos no se tocan! ¡no se tocan!
—Se matarán —susurré, iba a ir hasta ellos, pero Olivia me detuvo.
—No lo harán, solo míralos…si quisieran pelear lo hubieran hecho en el instante en que Jayden los sorprendió, solo hay que dejar que lo arreglen.
—¿Qué lo arreglen? —inquirí demasiado preocupada—. No esperaré a que se maten a los golpes.
Mi corazón latía rápidamente y sentía que en cualquier momento me desmayaría. Esto era lo que no quería, un enfrentamiento de ellos dos por culpa de nuestra relación.
—No lo harán —rectificó Ava—. Son futbolistas y mejores amigos, son imbéciles así que no se golpearan.
Sus palabras no me calmaban, era todo lo contrario.
—En el corazón nadie manda, ¡tu no puedes decirme a quien amar! —gritó de vuelta, pero al parecer se dio cuenta y se calló. Él tenía que ser el sereno o esto jamás terminaría—. Me enamoré de Alison, la quiero muchísimo y te juro que no haré nada que pueda lastimarla, ¿crees que sería capaz, Jayden?
Mi hermano se quedó callado sin tener algún arma para responder.
—Me traicionaste
¿Con que cara era capaz de decirlo?
—Así como tú lo hiciste y creo que estamos a mano, al menos lo mío no hizo que personas inocentes sufrieran…así es el amor, repentino, jamás en la vida pensé que me enamoraría de la hermana menor de mi mejor amigo…¡no es algo que decidí!
Aun tenía en su rostro la duda, lo que me enfureció, aun estaba indignada con él por la abofeteada.
—¡Mierda Jayden! —grité, no aguantando más—. ¡Deja de meterte en mis asuntos! ¡yo elegiré con quien estar! ¡yo!
—¿Y si te pasa lo mismo?, ¡no ves que yo también sufrir… —no terminó, claro que no porque Noah se fue furioso sobre él y lo golpeó.
Ok, se descontroló todo.
Tape mi boca totalmente sorprendida, aunque mi hermano se lo merecía para que dejara de ser imbécil.
—¡¿Quién crees que soy, Jayden?! ¡¿Cómo si quieras me comparas con ese malnacido?! —lo agarró de la camisa bruscamente—. Creí que me conocías mejor, que pena no sea así.
El rostro de Jayden fue de sorpresa total y negó rápidamente. Sabía que había hablado de mas y esta vez si que la cagó.
—¡Malditasea! No fue lo que quise decir, Noah…claro que sé que jamás le harías algo así a mi hermana…solo, ¡Aaah!
—Cuando dejes de ser tan idiota, hablaremos —exclamé, agarrando la mano de Noah y llevándolo adentro de la casa, a nuestro lugar favorito, obviamente la cocina.
¿Qué esperaban? Deberían de arrepentirse.
—Creo que debería de irme, no quiero invadir tu espacio —fruncí mi ceño al escucharlo.
—¿Por qué harías algo como eso?
—Me terminaste, Alison —dijo obvio.
Entre tanto estrés olvidé la razón principal por la que mi amor había venido hasta mí.
—No…No, perdóname —susurré mientras lo abrazaba fuertemente—. Todo fue un reto de las chicas, no sabes cuanto me costó, lo siento amor —me separé y agarré su rostro—. Jamás te diría algo como eso, Noah. No te dejaré, jamás.
Una dulce y hermosa sonrisa se formó en sus labios y me quise morir. Tenía al chico mas sexy de todos en mi poder y yo era la novia mas dulce que podía existir o eso pensaba yo, da igual, de tan solo pensarlo me daba diabetes.
Dios, este hombre me había cambiado en tan poco tiempo.
—¿Hablas enserio? —morí de ternura cuando percibí miedo en su mirada—. No juegues conmigo, Walker.
—Solo un par de veces —me encogí de hombros risueña—. Pero claro que hablo enserio, ¿me crees capaz de terminar esto tan hermoso que tenemos?
—No —respondió de inmediato—. Pero deberás pagar lo que me hiciste, me sentí realmente mal y la pasé peor, no vuelvas hacerlo.
—Siempre y cuando me sigas cocinando, no lo haré.
—¿Soy tu novio o tu cocinero? Es que a veces me confundo.
—¿Por qué no ambas? —sonreí empinándome para besarlo, pero alejó su rostro—. Deja que te bese.
—No —susurró, alejando su rostro aún más. Mis pequeñas piernas no me daban para tanto.
—Deja que te bese, Noah —exclame un poco seria. No podía privarme de la entrada al paraíso.
—No —apretó sus labios para contener la risa.
¿Acaso era chistoso? Porque yo no le veía el chiste por ningún lado.
—Noah —amenacé.
—No Alison.
—¿Sabes cuantos hombres desean recibir un beso mío?
La diversión salió del chat.
—¿Qué quieres decir con eso?, ¿cuántos hombres Alison?, ¿a cuantos debo golpear? —preguntó totalmente serio. Me encogí de hombros y me separé—. Alison.
—¿Qué? si mi novio no quiere besarme…¿por qué no escoger alguno del ganado? —me estaba muriendo por dentro de la risa, ver a Noah celoso era algo estupendo…en lugar de verse enojado se veía muy…lindo, ósea no había manera en la que se viera todo lo contrario, se me hacía sexy y caliente.
—Alison, responde por favor.
—No lo sé Noah, no ando por la vida preguntando quien quiere besarme —me encogí de hombros y reí al ver su expresión—. Pero es obvio que en algún lugar hay hombres que quieren besarme, así como hay mujeres que quieren contigo.
—¿Tu pasatiempo es darme dolores de cabeza? —inquirió, acercándose lentamente hacia mí.
—¿Y si así fuera que pasaría? —amaba jugar con juego, pero si era el de Noah me quemaría mil veces si era necesario.
Nuestros cuerpos se rozaron y juraba que el ambiente había cambiado.
—Quédate conmigo esta noche.
Todo mi cuerpo vibró ante esa propuesta y una corriente aterrizó directo en mi parte baja.
Ese quédate conmigo era sin duda una noche donde ninguno de los dos dormiríamos.
Era algo que ambos ya lo deseábamos y habíamos manejado mucho estrés.
—¿Podrás con el voltaje? —susurré sensualmente.
—Yo soy el circuito…¿te olvidas?
POV NOAHHabíamos terminado el entrenamiento y todo el equipo estaba repartido entre las duchas y los casilleros, había mucho ruido, todo tipo de olores estaba en el ambiente y muchas posaderas a la vista.Varios estaban hablando sobre una salida que habría en la noche mientras yo guardaba mis pertenencias para irme, tenía una reunión de trabajo en dos horas. Aunque los estaba escuchando, mi mente estaba maquinando todo lo que tenía que hacer y preparar, quería que todo saliera perfecto, pero aun estaba en la espera de la confirmación.—Tengo unas amigas de muerte que están locas por conocerlos a ustedes… en especial a ti Noah.Cerré mi casillero y volteé a verlo. Louis era como el hermano gemelo de Aiden, eran tan iguales en cuanto a chicas.—No veo problema en conocerlas —me encogí de hombros—. Pero deben de saber que no estoy interesado en una noche y menos en una relación.—Aaaaah —exclamaron al unísono y empezaron a bromear.Para ellos era el mas aguafiestas, pero simplemente no
—Oficialmente libres —alzó las manos y empezó a saltar mientras reía.No dije nada, simplemente la observé, estaba demasiado feliz desde que supo en el descanso que tuvimos que ambas volveríamos juntas a Nueva York, tenía que admitir que también lo estaba, pero mis nervios por el viernes me tenían controlada, no dejaba de pensar en ese día, anhelaba que llegara lo más pronto posible, como también quería que se tardara una eternidad.¡Ni siquiera podía entenderme y no trataría de hacerlo o quedaría completamente loca! —Emm no puedo acompañarte a casa —me apresuré hablar cuando vi que iba hacia el estacionamiento—. Debo de hablar con Bryant, quedé con él en su casa. Así que agarro un taxi y voy.La sonrisa de Mia desapareció por completo. No le había gustado para nada lo que había dicho, me había quedado demasiado claro.—¿Por qué en su casa, Alison? —preguntó mientras rodaba sus ojos—. Antes de que puedas hablar, él ya estará entre tus piernas.—Tienes razón, pero eso era antes de est
Siempre me pasaban cosas muy random en mi vida y muy divertidas, era algo único. Cada vez que me levantaba sabía que podría pasar cualquier cosa, así que estaba siempre a la expectativa de que sería, pero claro, nada me hubiera podido preparar para algo como aquello y es que, si me hubieran dicho hace años atrás que le pediría matrimonio en una pista de aterrizaje a mi crush, jamás lo hubiera creído, ni por un momento, pero si en vez de eso me dicen, que le pediría matrimonio a mi crush en una pista de aterrizaje y justo en ese momento escucharía mi nombre por los parlantes del lugar, donde prácticamente estaban diciendo que estaba a punto de perder un vuelo tan importante como era ese, sin dudarlo lo hubiera creído…así de simple, porque mi vida era lo más random posible y jamás cambiaria.Noah no tuvo tiempo de decir nada, literalmente en cuanto escuché que mi avión estaba por despegar, me levanté y salí corriendo para poder llegar a tiempo, ni siquiera me volteé a verlo una vez más,
Había visto cientos de películas románticas, había suspirado con muchas de ellas, había llorado, reído y sin duda había deseado ser en algún momento la protagonista en varias de ellas, pero jamás me imaginé que esta parte de mi vida se convertiría en una escena de película.En cuanto salí de mi casa llamé a Mia, necesitaba que averiguara donde exactamente se encontraba Noah en ese momento, no tuve que esperar mucho. Cuando me llamó y comentó que estaba en casa de su madre, una esperanza llegó a mi e inmediatamente agarré un taxi y fui hasta allá, pero nada salía bien en mi vida, diez minutos después de nuevo me estaba llamando para decirme en un grito que estaba en camino al aeropuerto y que su vuelo privado salía en veinte minutos.Estaba a dieciocho minutos del aeropuerto, no había manera en que llegara a tiempo, pero jamás tuve tanta fe como en ese momento, pedí el número de Noah e intenté llamarlo en todo el camino, pero simplemente no agarraba el teléfono y no sabía la razón, est
POV ALISONNo había podido dejar de pensar en mi madre y hermano, no entendía, no lograba entenderlo, era como si mis peores enemigos fueran ellos, no le veía otra respuesta más lógica a lo que hicieron.Utilizaron una herida que ya estaba cicatrizada, un miedo que había sido superado gracias a Noah, vieron lo mal que la pase, estuvieron ahí, en todo el proceso y a pesar de todo, utilizaron esta vieja herida contra mí, era la peor traición. Le había mentido a Jayden por mensaje de texto diciéndole que requería hacer una videollamada muy importante con mamá y él, para ello necesitaba que estuvieran los dos juntos en casa, aunque me preguntó el porqué, solo pude decirle que era una noticia de la que me había enterado hace muy poco. Sé que podría pensar que posiblemente estuviera embarazada, porque jamás en su vida se imaginaría que se trataba de ellos, de lo mal que habían obrado. Cuando el taxista se detuvo frente a casa, recién fui consciente en que había pasado un año desde la últ
POV ALISON—¿Segura que estas bien, Ali? —preguntó como por quinta vez Bryan—. Es que pensé que iríamos a mi apartamento después de la cena y…Yo también pensaba lo mismo, pero el hablar con Noah en la terraza, el verlo, el simplemente tenerlo cerca era frustrante, porque se sentía la vibra, se sentía esa conexión, se sentía tan bien estar a su lado, que me incomodaba y me enojaba conmigo misma.Sí, sané, lo perdoné y ahora consideraba que era muy madura, estaba en el mejor momento de mi vida y lo estaba disfrutando al máximo, sin ningún compromiso, sin temer en defraudar a alguien, pero mis sentimientos hacia él era lo único que no había cambiado y es que era difícil, era un proceso y no te levantas un año después y ya olvidaste al amor de tu vida, no, ese amor era complicado de superar e incluso jamás se olvida. Se sana, se supera, pero no se olvida y yo no lo había olvidado.—Lo siento, pero me siento muy cansada, solo quiero dormir y si duermo hoy en tu apartamento —entrecerré mis







