INICIAR SESIÓNSCARLETT
- Tía, ¿Porqué invitaste a los Anderson? - Oh, es que ellos nos invitaron a su fiesta el año pasado y creimos que sería un lindo gesto hacer lo mismo esta vez. - ¿Sabes que John Anderson me molestaba en la escuela, verdad? - Eso es pasado cariño, ya olvídalo. Los Anderson, eran la familia más adinerada de Elizabeth, pero yo sabia, a través de Dana, que John vivía en Manhattan, jamás pensé que algun dia lo vería en esta casa. - Uy, tía, debiste decirmelo. - ¿Ibas a esconderte? - No,. . . no sé . . . tal vez, ahora tengo que actuar de forma cortés con él. - exclamé rodando los ojos. - Scarlett Young, deja esa actitud y ve a saludar a nuestros invitados, toma. Me entregó una bandeja plateada con bocadillos, todos sobre un papel capacillo rojo, así que salí a la sala y puse una sonrisa en mi rostro. - Hola, que tal ¿Cómo esta?. - Scarlett, que gusto verte - me decian al pasar. Las fiestas de mi tia estaban llenas de gente, vecinos y familia, el bullicio era alegre, la música sonaba suavemente, y agradecia que no era la clásica melodía navideña. - Hola Scarlett. - Anderson - respondí cortante - ¿un bocadillo? - le ofrecí. - Gracias - dijo tomando uno - tu tía te obligó a hacer esto ¿verdad? - Eres muy listo - exclamé achicando los ojos. - Dime John por favor. - No quiero, disculpa, debo atender a los invitados - 'estúpido arrogante' me dije. Quería alejarme de él, obviamente ya no se veia cómo hace algunos años, cuando era algo regordete, ahora era más alto que yo, delgado, con el cabello rubio cenizo perfectamente peinado hacia atrás, resaltando sus ojos color ambar, que honestamente me gustaban siempre que no me estuviera molestando. Seguí ofreciendo bocadillos a todos los presentes y hablando con ellos brevemente hasta que llegó la hora de la cena. Mi tía habia contratado un par de meseros para poder atender a todos, asi que me senté a la mesa, mi tio Elias en la cabecera, mi tia a su derecha, Lauren y Lucien a su izquierda y nosotras después de ellos, Dana se sentó junto a Lauren. El lugar junto a mi estaba vacío. De hecho no habia nadie de mi edad excepto. . . - Hola de nuevo Scar. - ¿No pudiste encontrar otro sitio para sentarte? - No, solo este estaba vacío. - ¿Mmm y su mi pareja viene? - No tienes pareja, tonta. - Eres odioso - dije entre dientes. - No más que tú. Decidí ignorarlo, solo conversaba con mi hermana y con la hija de la vecina, Esther, que estaba frente a mí con su novio. Mi tío se levantó y sonando su copa con una cuchara, llamó la atención de todos. - Bien, sean todos bienvenidos a esta casa, cómo ya sabrán, nuestra querida sobrina, Scarlett vino de visita, lo que nos da una alegría inmensa, el tener a toda nuestra familia reunida. Agradezco su presencia y disfrutemos de la rica cena que mi amada Gemma les preparó. Hubo un breve momento de aplausos y después todos empezaron a comer, yo seguía ignorando a John, no me importaba si los demás pensaban mal de mí, simplemente no queria hablar con él. - Scar, no seas maleducada - me susurró Dana - habla con él. - No. - Si sabes que te molestaba porque le gustabas en la escuela. - ¡Por supuesto que no! Era tan intolerable. - Solo digo, no pierdes nada. Me levanté molesta, ya estaban en el postre, me puse mi abrigo y salí por la puerta trasera, queria despejarme del ambiente festivo por un minuto y el frío de afuera me ayudaría a lograrlo. - Te traje un poco de pastel - dijo una voz detrás de mí. Suspiré ¿que acaso no podía dejarme en paz? Giré para verlo de frente. - No te pedi que. . . - Está muy bueno - exclamó pasando la lengua por la cuchara, y se veia malditamente sexy. ¿Qué hacía pensando de esa forma? ¡Era el estúpido Anderson! - Dame acá - estiré la mano para quitarle el plato. - No, ahora ya es mío, pero puedo compartirlo contigo - cortó un trozo de pastel y me enseñó la cuchara. - Abre la boca. - No soy una bebé. Se encogió de hombros y se lo comió. - Hmmm. Partió otro pedazo y volvió a mostrármelo. - Última oportunidad Scar. Me miró a los ojos. Me acerqué a él y sujeté su brazo, metí la cuchara a mi boca y saboreé el pastel. El me sonrió y por reflejo también sonreí. Me asomé por la puerta de cristal y varios invitados observaban nuestro intercambio, después se apartaron como si nada hubiera pasado. - Creo que deberíamos entrar, está comenzando a nevar. Volteé y vi los copos de nieve caer, extendí mi mano y atrapé algunos, hacia tiempo que no veia ni tocaba la nieve, salí al patio, y dejé que cayera sobre mí, y sin querer algunas lágrimas brotaron, era el recuerdo que tenia antes del accidente. 'Bailaba bajo la nieve sobre la acera, porque esperaba a mis padres llegar a nuestra casa, al estar cerca perdieron el control del auto por lo resbaladizo de la calle y se estrellaron contra un camion que estaba al final del camino, murieron al instante y yo vi todo.' Me arrodillé sobre la nieve y lloré, mi corazón estaba tan acelerado por el recuerdo. - Scarlett, vamos, vas a enfermarte - la voz de John sonaba lejos y no me di cuenta de que me habia puesto su propio abrigo hasta que me puso de pie, limpió mis lágrimas con sus pulgares y luego me llevó adentro de la casa. - Lo siento- dije. - No te preocupes. Le di su abrigo, y mi tía me dió una bebida caliente. - Gracias John - le dije. El solo asintió y se reunió con su familia. Hacia mucho tiempo que no me sentía así, tan frágil, tan vulnerable, creo que por eso odiaba los días de invierno.JOHN Varios meses después de hacer la solicitud de adopción y luego de una exhaustiva investigación, nos llamaron. - Señores Anderson, quiero felicitarlos, el sistema de adopciónes ha aprobado su solicitud, el pequeño no tiene más familia, creo que es afortunado de que personas como ustedes se interesen en el bienestar de los niños. Page Palmer era la trabajadora social a cargo del niño, ella haría las visitas para asegurarse de que todo estaba bien. - La próxima semana van a firmar el papeleo, y después se les va a entregar al menor - nos decía detrás de su pequeño escritorio. - ¡Muchas gracias! - exclamó Scar. La sonrisa de Page se ensanchó. - Me alegra tanto ayudarlos con esto. Me levante del asiento y me despedí de ella, dándole la mano. - ¿Estás feliz? - le pregunté al salir de la oficina. - Mucho. - No entiendo cómo es que siempre me convences. - Es que me amas. - Si, te amo, pero soy un gran abogado y a tí no puedo decirte que no. Ella río. - Ese es mi super po
SCARLETT - ¡Ahí esta! - le dije a John entusiasmada. El bebé del accidente, estaba en una pequeña cuna, en el área de pediatría, John había movido sus influencias con el doctor Stein, más bien lo obligó después de toda la equivocación de sus estudios. - ¡Es tan divino! - Scar, no te encariñes, lo más probable es que venga algún familiar y se lo lleve. - Lo sé, pero no quita que lo vea, mira, es rubio, como tú. El gesto de John era de fastidio, rodó los ojos, y puso su mano sobre su nuca, presionando. - Vámonos, ya lo viste, aquí esta bien atendido. - ¿Podemos donar algo de dinero para él? - Me encargaré, te lo prometo. Tomó mi mano y salimos del hospital hacia casa. ***** Solo podía pensar en ese bebé, tan solo, entraría en el sistema si no existían familiares vivos y eso no me dejaba pensar con claridad. Después de unos días, llamé al doctor Stein, para preguntar por el nombre de la madre y así buscar a los parientes del niño. Es lo mínimo que podía hacer, y como perio
JOHN Me desperté de madrugada, la ansiedad podía conmigo.¿Qué más podría decirme el doctor que no supiera ya?Iba a morir, tal vez de una forma lenta y dolorosa.Scarlett me había pedido que siguiera adelante pero. . . yo ya no podía. Solo quería disfrutar de mi familia por el tiempo que me quedara.Los brazos cálidos de Scarlett me envolvieron.- ¿Que pasa?- murmuró.- No puedo dormir.- Yo puedo ayudarte.Subió sobre mi cuerpo y comenzó a besar mi cuello, atrapó mi oreja y tiró suavemente, sabía que eso me excitaba.- Scar. . .- Shhhh, déjame a mí.Su ropa voló por la habitación, y tomó mi miembro que ya estaba listo.La ayudé un poco quitándome la ropa.Y, como la maestra que es, descendió sobre mí, lentamente. Dejé de pensar, solo disfruté la sensación de estar dentro de mi amor, de volvernos uno y de amarnos sin condiciones.*****- Pasen, pasen, - dijo el doctor- lo siento John, hay que repetir todos los estudios, los equipos fallaron y estaban arrojando resultados erróneos
SCARLETT Había mucho ruido, voces, afuera principalmente. Al levantarme me asomé por la ventana. Vi a John, Lucien, y mi sobrino Jonas, que ya era todo un adolescente, limpiando la entrada, apartando la nieve con palas, llevaban gruesos abrigos, gorros y bufandas. Mi tia ya estaba en pie, repartiendo café para los invitados que se preparaban para irse, después de la noche de tormenta. - Tía, ¿porqué no me despertaste? - John me dijo que no lo hiciera. Negué con la cabeza, siempre cuidándome. Después me puse un abrigo y salí a donde estaban. - Toma cariño. Le ofreci una taza de café caliente, y también a mi primo Lucien. - Gracias amor. - Estaré adentro. Me sonrió, me di vuelta para irme pero me giré de nuevo y de pronto lo vi desvanecerse, cayendo sobre la nieve. -¡John! Corrí a su lado, estaba pálido y sudoroso, a pesar de la nieve que lo rodeaba. Había una mancha café sobre su ropa. - Lucien ¡ayúdame por favor! 'Esto no puede estar pasando, no hoy, por favor' - me
JOHN El doctor Stein me llamó, Scarlett había salido con Ruby a comprarle ropa nueva, asi que aún no se habían enterado.- Voy ahora mismo doc.Subí a mi auto, y conduje hasta la clínica.Fueron los diez minutos más atemorizantes de toda mi vida.Caminé decidido por los pasillos hasta el consultorio y toqué a la puerta.- Pasa, John - escuché.Me señaló la silla frente a su mesa.Tecleó algo en su ordenador y después una impresión de los resultados salió del aparato.- No es nada alentador - comenzó - has estado en remisión por mucho tiempo, jamás creí que volvería.- ¿Que tan grave es?- Es el más agresivo, debemos empezar con el tratamiento de inmediato y . . .- No.- Mira John, ya lo has superado antes, seguramente volverá a ser igual.- No, doc, entienda que ya no quiero hacer pasar a mi familia por esto de nuevo, las sesiones, el mal humor, el desgaste físico por el que tendrían que pasar, no quiero nada de eso.- Es tu decisión John.- Lo sé.- Has sido un excelente paciente.
SCARLETT Una violenta ventisca de había desatado, después de que john partió por Clare.No estaban a mas de diez minutos, lo que me causó ansiedad al ver que ya habia pasado mas de media hora.Lo llamé, pero solo saltaba el buzón de voz.Las luces comenzaron a parpadear, el viento afuera arreciaba.-'¿Dónde estas John?'- Scarlett, hija, ayúdanos, sacaremos las velas, por si acaso.- Voy, tía.En la mesa de la cocina habia muchas velas, siempre teniamos en la alacena desde que yo lo recuerdo, porque a veces, por el mal clima, se cortaba el suministro.El viento azotó las ventanas.- ¿Aún no hay noticias de John?Me preguntó con cautela.Solo negué con la cabeza.Y entonces las luces se apagaron.- Por favor amigos, tengamos calma, vamos a usar algunas velas, no queremos que nadie se arriesgue ahora para salir, podemos hacer espacio para que puedan quedarse.Mi tia y mis primos salieron de la cocina con las velas encendidas, si no fuera por el desastre afuera, diría que se veía bastan







