INICIAR SESIÓNPor Elizabeth.
Me dejó.
De golpe.
Fue un balde de agua fría.
Se fue cuando menos me lo esperaba.
Me dijo adiós, que no lo moleste, que nuestro hijo no lo llame.
Esa angustia no se va a borrar en la vida.
Me dijo que no me preocupara por la parte económica, que me dejaba la casa.
Sinceramente me quedo en esta casa por Matías, porque se lo merece, porque es su hijo.
Sé que si me iría, posiblemente meta en mi casa a esa otra, la que me robó su amor.
Para mí esta casa es mucho más que eso, es mi hogar.
Es mi nido de amor, hoy vacío, donde viví horas de amor, de pasión, horas donde compartimos mil cosas con Gonzalo.
Decidió de golpe, dejarme.
Fue por otro querer.
Si para él soy culpable, no lo voy a detener.
¿Culpable de qué?
Sí quiere el divorcio, se lo firmo.
De algo estoy segura, ella no es mejor que yo.
Tarde o temprano se va a dar cuenta que nosotros no teníamos una relación de dos días, que no va a serle fácil olvidar lo nuestro, éramos una familia.
Va a extrañar a nuestro hijo
Realmente espero que recapacite y cuando lo extrañe, lo vuelva a ver.
A mí me dejó.
No dejó de ser padre.
-¿Papi?
Me preguntó cuando se despertó nuestro pequeño.
-Papi tiene mucho trabajo y tuvo que salir de viaje, va a tardar un poco en volver.
-¿Por qué?
-Por trabajo, mi cielo.
-Lo quiero ver.
-Se fue temprano y me dijo que te diera un beso enorme y que te portes bien.
-¿Lo puedo llamar?
-No mi cielo, en el avión no tiene señal.
Se puso a llorar, pero lo besé y mime tanto, que se conformó o al menos eso demostró.
Yo no podía más con mi tristeza.
No sé si Matías lo intuyó, pero se conformó enseguida, no era lo que hacía normalmente, menos desde que estoy embarazada.
-Mientras papi no esté, vas a ser el hombre de la casa.
-Si mamita, te voy a cuidar yo.
Sin más, me puse a llorar, no lo pude evitar.
-¿Qué pasa mamita, por qué llorás?
-Me emocionaron tus palabras, cielo.
-Te quiero mucho.
-Yo a vos también, te adoro y siempre te voy a amar, cuando nazca tu hermanita también te voy a seguir adorando y vas a ser su hermano mayor, entre vos y yo la vamos a cuidar.
Me abrazó en silencio.
A lo mejor comprendió que desde ahora vamos a estar solos.
Siento que mi pequeño es mucho más hombre que su padre.
No puedo seguir llorando delante de él
Lo voy a asustar.
No quiero que piense que su padre lo abandonó.
Me abandonó a mí, pero sigue siendo el padre, a lo mejor se arrepiente y decide verlo, no voy a permitir que mi hijo esté resentido con su padre.
Voy a hacer lo posible porque siga amando y respetando a su padre.
Lo llevé al jardín de infantes.
Le di miles de besos.
Cuando volví a casa, me derrumbé.
Lloré como nunca.
Creí que era su dueña.
Lo que creo es que si me dejo a mí, embarazada y con un hijo, a ella también la va a dejar, no se compromete con nada, ni conmigo que soy su esposa.
No sé si pienso así porque estoy resentida.
Me miro la panza, es enorme, entiendo que no lo puedo atraer ¿Pero divorciarse?
Sin embargo, no cambiaría mi estado por nada, ni por él.
En un momento me di cuenta que no lo podía retener.
Le di mi vida.
Gracias a Dios fui cursando materias de abogacía, solo me faltaban cursar dos y me recibía de abogada.
Jamás me preguntó por mi facultad.
Tampoco yo le hablé del tema, luego de esa primera vez.
Siento que Gonzalo se equivocó de nuevo, siempre cedí y perdoné un montón de pequeñas cosas.
Se parece a Mati, son los dos bastante caprichosos y yo cedía ante sus caprichos, los que eran menos importantes.
Siempre fue bastante egoísta, pero yo lo amaba, porque por otro lado era tierno, cariñoso, amable, trabajador, buen padre y como amante me llevaba hasta al mismo sol.
Tanto, me quemaban sus caricias.
Estoy temblando, evidentemente él no sentía lo mismo conmigo.
Solo espero que Matías lo pueda perdonar, que le perdone el abandono, el no despedirse, el no dar la cara ni explicarle que como ya no me quería, se iba y que también se pensaba alejar de él.
Mi panza está dura, me recuesto un rato.
Las dos señoras de la limpieza no se animaron a preguntar en un principio, por qué lloraba.
María me llamó para saber si quería almorzar.
-Señora…
-Decime.
Digo yo secándome las lágrimas.
-Perdón...pero ¿Le sucedió algo?
-Me dejó.
Me mira y miró mi panza.
Es inaudito que un marido deje de repente a su mujer, embarazada de tantos meses.
-Sí, Gonzalo me dejó, se fue, lo único que le dije a Matías es que su padre está de viaje.
Me largo a llorar nuevamente, con congoja, desesperada.
-Puede volver, a lo mejor se enojó por algo.
Abro el vestidor, se lo muestro vacío.
También se le caen las lágrimas.
-No tengo hambre.
-Tiene que comer algo, el bebé dentro de su panza necesita alimentarse.
Tiene razón.
Me esperan días muy difíciles.
Nunca fui de tener muchas amigas y con la que más hablo es con Mónica, la esposa de Damián, él es mi antiguo jefe y el mejor amigo de Gonzalo, por lo que no puedo ni llamarla.
También están Selva y Jorge, que son amigos suyos.
Por él dejé hasta a mis amigas.
Tocan el timbre.
María me dice que está Lucía, es la esposa de Alberto, el padre de Gonzalo.
Ya debe saber que me dejó.
-¡Linda!
Dice mientras me abraza.
Volví a llorar.
No puedo más
Estoy muy sensible.
No podía ni contestarle.
-Se va a arrepentir, quiero que sepas que tenés nuestro apoyo, el mío y el de Alberto.
-Gracias.
Realmente Gonzalo me hizo mucho daño.
Estoy desmoronada.
-Cuando tengas que ir a los controles, te acompaño,o si querés dejarnos a Mati en algún momento o si te sentís mal, solo tenés que llamarme, o simplemente llamame si querés hablar.
La abracé, fuerte, no podía dejar de llorar.
-Me dejó, de golpe, se fue y sé que tiene una amante, yo le di todo, siempre estuve para él.
-Lo sabemos y yo particularmente sé que si no fuera con vos, Gonzalo no hubiese vuelto a hablar con su padre y posiblemente ni nos hubiéramos casado con Alberto.
-No sé si tanto.
-Sí, Eli, todos sabemos lo caprichoso que es Gonzalo.
-No puedo más.
-Linda, sé que es difícil y que posiblemente se encaprichó con esa mujer, pero se va a arrepentir y va a querer volver, si no lo perdonás, todos te vamos a apoyar.
-Gracias…¿La conocen?
-No, Gonzalo dijo que cuando volvían de Europa nos la iba a presentar y Alberto le contestó que en casa solo hay lugar para vos y los niños, que es el respeto que vos te merecés.
-Pero Gonzalo es su hijo.
-El respeto se lo tiene que ganar y no es de hombre lo que hizo, te dejó estando a pocas semanas de parir.
-Gracias.
-Gracias a vos por ser como sos.
Nos abrazamos nuevamente.
Se quedó hasta que fui a buscar a Matías al jardín de infantes.
Por la tarde Mati estuvo tranquilo.
Yo traté de no llorar, me concentré en mi hijo.
Traté de estar tranquila por mi bebé.
Cuando por la noche me acosté, nuevamente la angustia se apoderó de mí.
Me di completa a él.
Me entregué sin medir las consecuencias.
¿Cómo pude ser tan ciega?
¿Cómo puedo amarlo tanto?
Recuerdo su risa, sus caricias, sus besos.
Me tengo que reponer, pero no sé cuando lo voy a lograr.
Yo sin Gozalo soy otra persona.
Lo extraño.
¿Todo era falso?
¿Quién tiene sus caricias?
Dejó que lo adorara, que le diera mi vida y se fué.
Es caprichoso ¿Habré sido un capricho para él?¿O lo es esta nueva mujer?
Me juró amor eterno.
¿Me mintió tantos años?
¿Quién vive ahora con él?
¿Le hará el amor como me lo hacía a mí?
¿Ella sentirá morirse de felicidad en sus brazos?
No puedo dejar de llorar.
A pesar de sus caprichos y de su egoísmo, lo creía perfecto, lo amo.
Lo único que sé es que el hombre que yo amo me dejó, está en brazos de otra mujer...gozando de un amor que a mí me negó.
Lo dijo bien claro, para él soy patética.
Ya no va a haber más noches donde lo espere con ansiedad y nos perdamos uno en brazos del otro, cuando nos comíamos a besos y hacíamos el amor hasta la madrugada.
Ahora lo hace con otra.
¿Quién lo esperará?
¿Quién le dará todo su amor?
Siempre me creí una mujer fuerte.
Estudiaba cuando él no estaba y no veía la hora de mostrarle mi título de abogada para que se sientiera orgulloso de mí.
Ya no le tengo que demostrar nada
Ni como me cultivo, ni lo buena madre que soy, ni cuanto lo amo.
Nada importa, ni lo buena persona que soy, ni como me esmeraba para que todo sea perfecto para él.
Siento que su amor nunca lo voy a poder desprender de mi corazón.
Claro que comprendo lo que hizo.
Me dejó sin importarle nada, ni sus hijos.
Aunque en el fondo de mi alma, tengo la esperanza que venga corriendo a casa, diciendo que está arrepentido.
Y aunque me duele su infidelidad, a esta altura es estupido negarlo, lo perdonaría sin preguntarle nada, sin hacerle ningún reproche.
Tal vez por eso se fue.
Sabe que puede volver y que siempre voy a estar esperándolo.
Es una locura lo que estoy pensando.
Pero respiro y vivo por él.
¿Se acordará de mí o ni me recuerda?
¿Extrañará a Mati?
Eso me duele más aún.
Quisiera tenerlo a mi lado, estar envueltos en un abrazo y que ese abrazo dure para siempre.
Ya no vamos a escuchar viejas canciones mientras nos besábamos sin pudor.
Siento el vacío de él.
Mi vida se convirtió en un frío invierno.
Hace tanto que ya no me besaba así y yo no me daba cuenta que lo estaba perdiendo.
¿Cuánto hace que se quería ir de casa?
¿Ya me olvidó?
¿Llegará el día en que yo lo pueda olvidar?
Ese pensamiento me angustió más.
¿Así es el amor?
Sé que aunque logre olvidarlo, nunca voy a sentir por alguien más lo que siento por él.
Me hirió mucho cuando se fué, me quiso convertir en la nada misma
Fue inhumano.
No solo conmigo, sino con mis hijos.
Va a llegar el día en que pueda hablar sinceramente con Matías.
Ese día le va a doler más a Gonzalo que a mí.
Ni siquiera me amó una última vez.
No se sentía atraído hacía mí.
Se terminó su amor.
No lo pude acariciar para sentir por última vez su piel, su aroma, el sabor de su boca.
Me dejó así, sin más.
Voy a llorar muchas noches, su ausencia es notoria y profunda.
Por GonzaloLlegó el momento de viajar, Mati estaba feliz.Parecía que supiera el propósito principal de nuestro viaje.Estábamos en el aeropuerto y noté como muchos hombres miraban a mi mujer, despertaba deseo, sin exponerse, esa sensualidad era innata en ella.Es la mujer que amo y es mi mujer, caminar a su lado es estar acompañado, cuidado, mimado, respetado.Si no estoy con ella, la tengo que soñar cada noche, eso es innegable, es sentir frío en brazos desconocidos, es estar perdido, es echarla de menos.Quiero brindarle todo, hasta lo que en su momento le negué, por caprichoso, por infantil.Quiero ser el mejor hombre, el que pueda merecerla.Decidimos ir sin niñera.Quería disfrutar de mi mujer, pero también de mis hijos.Nos instalamos en un hotel cerca del Vaticano.El primer día recorrimos la ciudad en donde estábamos y el segundo día fuimos con una visita guiada al Vaticano, recorrimos los museos de allí, había galerías, esculturas pinturas, en realidad es el lugar donde est
Por GonzaloEs una conversación seria y quisiera que termine, necesito sentir los brazos de mi mujer, rodeando mi cuerpo. -Por favor, no me digas eso, mi espíritu no puede separarse de vos, estoy preso de tu amor, solo vos tenés el poder de condenarme o rescatarme y ser felices los dos y hasta te diría que los cuatro, incluyendo a nuestros hijos.-Es injusto lo que estás diciendo, estás metiendo a los chicos para que yo dude, esa mujer es muy linda, bellísima y con un cuerpo exuberante y…hace esas cosas que…-Sí, es linda, como miles de mujeres más y es una prostituta que no suma nada a nadie, fue un momento y no me provocó, ni siquiera drogado, ni una milésima parte de lo que siento por vos, nunca pensé en ella, ni me la imaginé ni una milésima de segundo, por favor cielo, de verdad te doy mi vida y estoy en tus manos.-¿Podés dejar de decir que me das tu vida?Me pregunta llorando.La tomé de la mano y la llevé a nuestro dormitorio, no quiero discutir delante de Sofía, aunque esté
Por GonzaloQuería ir a Europa en Semana Santa, pero teníamos que hacer faltar a Mati al colegio unos cuantos días, por lo que pospusimos el viaje hasta las vacaciones de invierno y en esa época en el viejo continente era verano, hasta aprovecharíamos para ir a alguna playa y podríamos pasear más cómodos.Volví a la joyería, que me tomaron sin problema la devolución de las joyas anteriores.Compré un anillo y esta vez lo dejé para que le graben nuestros nombres.El collar lo cambié por otro distinto y aparte de los aros, le agregué una pulsera.Pasé por una juguetería y compré un juego nuevo, para la consola que Mati tenía en su habitación y a Sofí le compré una muñeca que tenía casi su tamaño.Mi custodio no se alejaba de mí.Cuando llegué a casa, Eli no había regresado, estaba en la productora.Tuve otro ataque de celos, que no pude controlar, por lo que tomé a mis niños y la fuimos a buscar, con la excusa de ir a cenar afuera.Estaba con dos custodios, no salía sin ellos.Ella se a
Por GonzaloElla era todo para mí, recuerdo que la vi y no podía ni describir todo lo que sentí, había ido a buscar a Damián, que había empezado a salir con Mónica y lo presionábamos con Jorge, porque nosotros dos pretendíamos seguir de joda para siempre.No le reclamé nada de lo que tenía en mi mente, que era un obsoleto discurso machista.No podía dejar de sonreír, logré que aceptara mi invitación a cenar, me olvidé de Damián y de Jorge y de mis propósitos, que creo que lo quería convencer de hacer un viaje, ni recuerdo a donde, con amigos.A partir de ese momento no quería separarme de Elizabeth ni un segundo. Enseguida se la presenté a mi familia.Quedó embarazada a los pocos meses, no podía ni controlarme cuando la tenía cerca.Disfrutábamos cada segundo de amor que vivíamos.Sigo sintiendo lo mismo, siempre lo sentí, por eso no entiendo porque hice la locura que hice.La amo y es el amor de mi vida, la mujer que me completa, la que me da la vida, se brinda entera, es mi ideal d
Por ElizabethYo lo necesito, es verdad y tenemos hijos que también lo necesitan.Solo que realmente no quisiera enterarme dentro de un tiempo, que extraña esas prácticas y que si no es Sonia, es otra, siempre pienso eso.Gonzalo no deja de abrazarme, mientras endulza mis oídos con palabras bellas.Me besa y sus manos recorren mi cuerpo, dominan mi mente.Mi corazón está abierto, pero roto y mis celos también dominan y batallan contra sus palabras y sus caricias.-Por favor Eli, te necesito, quiero sentirte mujer, entregarme, soy solo tuyo por toda la eternidad.Me llena de besos y de caricias.Antes, fui permisiva y cedía a todo, le quiero decir que yo también necesito un compañero, no ser la que comprende todo.Para ser madre, lo soy de mis hijos.Freno sus besos y sus caricias.-No te pido que me bajes la luna, solo que me apoyes como yo lo hice con vos, si decido estudiar algo o seguir trabajando en la productora, quiero contar con vos.-Contás conmigo, tu compañerismo lo necesito
Por ElizabethLucía me acompañó a buscar a Matías al colegio, lo hicimos con dos custodios, es que a raíz de eso, reforzamos la seguridad, creo que por ahora ninguno de nosotros va a salir sin seguridad, aunque José Luis y esa mujer están presos, no sabemos si realmente eran una banda más peligrosa de la que aparentaban, se supone que el secuestro fuesolo idea de ellos, porque no se manejaron en forma profesional, mucho menos lo hizo Sonia, el tema es que Gonzalo ese tiempo compartió…con otras mujeres y todas estaban en el tema de la prostitución.Matías cuando vio a su padre, le preguntó cómo se sentía y le dijo que no coma cosas que le hicieran doler la panza.Nos reímos por su inocente consejo.Nos acostamos temprano, estábamos agotados.En la cama marital, no se despegaba de mí.Temblaba, creo que ambos lo hacíamos.No sé si era el momento, pero había mil preguntas que le quería hacer.A pesar de todo, yo estaba celosa de la mujer con la que estuvo por un año, él siempre evitó dar







