MasukDicen que Eva le dio la manzana y que Adán cayó por su culpa. Qué fácil es culpar a la tentación. La verdad es que Adán sabía exactamente lo que hacía cuando mordió el fruto prohibido. No cayó por debilidad. Cayó porque deseó el pecado aun sabiendo el precio. Y ella cometió el mismo error. Vino buscando una escapatoria, una noche sin consecuencias... sin entender que algunas tentaciones no te condenan por lo que tomas, sino por a quién despiertas. Ahora busca la gracia divina, ignorando que su condena siempre tuvo mi nombre.
Lihat lebih banyakVictoriaTres meses después, la única ley en la cama era la de Adán.Estaba completamente desnuda bajo él, con el cuerpo arqueándose y temblando mientras sus labios y su lengua devoraban mi centro sin piedad. Sus manos grandes me sujetaban las caderas con una fuerza brutal, inmovilizándome contra el colchón para que no pudiera huir de la ola febril que me calcinaba por dentro.—Adán... —jadeé, ahogando un grito contra la almohada mientras me arrastraba directo hacia el borde del abismo, poseída por el fuego de saber que ya no quedaba rastro de ninguna sombra.Adán subió por mi cuerpo con una lentitud desesperada, con los ojos oscuros y febriles, hasta quedar suspendido sobre mí. Me agarró del mentón con fuerza y, rozando sus labios contra los míos con un hambre voraz, siseó contra mi boca:—Nunca me cansaré de tu sabor, maldita sea...Antes de que pudiera responder, se alzó y entró en mí de un solo golpe, con una fuerza salvaje y posesiva que me arrancó un grito ahogado.Su cuerpo se
AdanSalí de la habitación de Victoria con los puños cerrados con tanta fuerza que las uñas se me clavaban en las palmas, sintiendo que la piel me quemaba.Cada paso por el pasillo del hospital era una estocada de pura rabia contenida. Rashell había estado ahí, riéndose en la cara de Victoria, vendiéndola como si fuera basura, mientras fingía demencia en las altas esferas corporales.Llegué al vehículo, saqué el teléfono y marqué directamente al jefe de seguridad de la compañía con los dedos temblando de furia. Contestaron al primer tono.—Habla Adán.—Señor, estamos revisando los reportes perimetrales y los accesos a... —comenzó a decir al otro lado de la línea.—Cierra la boca y escúchame —lo interrumpió con un tono de voz gélido, letal, que hizo que el silencio se apoderara de la llamada—. Quiero que vayas a la oficina de Rashell ahora mismo. Averigua todo sobre sus movimientos de los últimos días.—Señor, de hecho... justo íbamos a reportar eso —respondió el jefe de seguridad con
(POV Adán)El piso de baldosas blancas del hospital me quemaba los pies, aunque apenas lo sentía.Estaba recostado contra la pared del pasillo frente a la Unidad de Cuidados Intensivos, con las manos apoyadas en las rodillas y la mirada perdida en la puerta doble de cristal tras la cual Victoria peleaba por mantenerse entera.Mi propia sangre manchaba la camisa, y tenía los nudillos destrozados, la mandíbula hinchada y el costado ardiendo con cada respiración profunda, pero nada de eso importaba.Una enfermera de urgencias se acercó con una bandeja llena de gasas, yodo y un analgésico, deteniéndose a mi lado con cautela.—Señor, por favor, déjeme limpiar esas heridas y revisar si tiene costillas fisuradas. Usted también está perdiendo sangre —dijo, intentando acercar el algodón a mi frente.La aparté de un manotazo seco, con un gruñido sordo que la hizo retroceder un paso.—No me toque. Estoy bien —escupí con la voz áspera, volviendo a clavar los ojos en el ventanal de la UCI.La enfe
AdanEl eco de mis pasos resonó como un trueno dentro de la bodega abandonada.Apenas crucé el umbral de la nave principal, dos de los hombres de Julián emergieron de las sombras y se me fueron encima antes de que pudiera parpadear. Me derribaron contra el suelo de concreto con un golpe seco que me sacó el aire de los pulmones, pero no me detuve.—¡Sujétenlo, imbéciles! —la voz de Julián retumbó desde el fondo, cargada de una victoria enfermiza.Me agarraron a patadas y puñetazos, intentando inmovilizarme mientras la rabia me quemaba las entrañas.Con un rugido sordo, me sacudí con fuerza, me aferré de la chaqueta del tipo que intentaba retorcerme el brazo y le metí un cabezazo brutal en el tabique que lo hizo desplomarse. Me puse de pie de un salto, con los nudillos ensangrentados y la respiración hirviendo, listo para destrozar al segundo, pero la voz de Julián me congeló en seco.—Ya bájale a la fiereza, CEO —escupió Julián, saliendo de la penumbra con una sonrisa cínica, oliendo a












Bienvenido a Goodnovel mundo de ficción. Si te gusta esta novela, o eres un idealista con la esperanza de explorar un mundo perfecto y convertirte en un autor de novelas originales en online para aumentar los ingresos, puedes unirte a nuestra familia para leer o crear varios tipos de libros, como la novela romántica, la novela épica, la novela de hombres lobo, la novela de fantasía, la novela de historia , etc. Si eres un lector, puedes selecionar las novelas de alta calidad aquí. Si eres un autor, puedes insipirarte para crear obras más brillantes, además, tus obras en nuestra plataforma llamarán más la atención y ganarán más los lectores.
Ulasan-ulasanLebih banyak