LOGIN—Hola, buenas tardes, soy Lisa Byrne, tengo cita con el doctor Ashton.
La mujer en el escritorio con dificultad dibuja en su rostro una sonrisa de negocios, me examina de arriba a abajo, incómoda fijo mis ojos en el suelo, hoy no tengo un pijama pero… ¿Por qué siempre es así?, muerdo mis labios intentando mantener la calma..
Tac, tac, tac.
—En efecto, aguarde un momento. —se levanta de su escritorio con elegancia, el ruido de sus tacos golpeando el suelo retumban en el pasillo.Suelto el aire retenido en mis pulmones.
Me acerco a la ventana, y veo mi reflejo, solo hay una chica cansada, con unas sorprendentes ojeras, con el cabello un poco alborotado, su ropa está limpia, pero es un poco vieja al igual que sus tenis.
—Al menos tiene buen olor, ¿No?. —Murmuró agotada.
No importa la ropa, tampoco como me vista, porque todo pronto mejorará, todo cambiará, comprare ese bonito vestido color lavanda y a mama la camiza azul, ¿Azul francia?, ella quedará muy elegante.
—Byrne, puedes entrar. — Su disgusto es demasiado obvio, ¿Qué sucede con ella?. —Cuando su cita termine, regrese tenemos que hablar sobre los pagos atrasados que adeuda de las consultas de su madre.Oh el dinero. —Entiendo regresar, gracias. —Intentó tapar mi rostro con mi cabello, ¿Cuándo fue la última vez que abone sus consultas?, ¿Por qué no lo recuerdo?.
Solo tengo que mantener la calma, son 3 o 4 o tal vez 5, el aspecto de una persona cambia demasiado rápido cuando se trata de dinero. Él solía ser amable con mamá cuando ella tenía dinero.
Golpeó la puerta
—Entra Lisa.
—Hola doctor Floyd.—Bienvenida, toma asiento. — Con una sonrisa amable señala la silla enfrente de él.
—Disculpe mi brusquedad pero, ¿Sucedió algo?. —Pregunto un tanto nerviosa, el brillo en sus ojos desaparece unos segundos y se tornan extraños, es la primera vez que veo esa clase de expresión en su rostro, sujeto el apoya brazos.
—Si… Estos son los últimos estudios de tu madre, —extiende una carpeta con papeles y datos que no puedo comprender correctamente— esta es su última tomografía computada.
—Disculpe, pero no puedo entender lo que esto significa.Él suspira, baja sus lentes, finalmente aprieta el puente de su nariz. —Tu madre a una edad temprana sufrió un traumatismo craneoencefálico, esto junto a otros desencadenantes provocó que perdiera el total de su capacidad visual pero, tú no te rendiste con ella, a pesar de todos los pronósticos negativos, esto fue bueno porque luego de tu insistencia y de diversas pruebas comprobamos que aún existía un pequeño margen de recuperación, esta posibilidad oscilaba entre el 10 y 15%...
—¿Esta posibilidad desapareció?. —Murmuró sintiendo una opresión en mi pecho.—No esa posibilidad aún existe pero, eso es lo que menos importa ahora, lo más urgente es tratar el tumor que se desarrolló en el encéfalo, para nuestra suerte todavía es temprano y el riesgo no es mayor que el promedio, hubiera sido un problema si lo hiciéramos tarde.—¡¿Qué quiere decir con tratar el tumor?!. —Empiezo a hiperventilar. —¿Hay algún error?, si eso es, ¿Tenemos que rehacer el estudio?.—El estudio fue repetido tres veces, ¿Entiendes lo que significa eso?, —niego con mi cabeza, mis lágrimas se acumulan, unas suaves palmadas transmiten calor a mi espalda. —Lisa respira, cálmate y podré explicarte.—Ah, ah… —¡¿Cómo puedo calmarme?!, ella es todo lo que tengo, mi única familia, ¡¿Cómo puede pedirme eso?!.—Lisa debes mantente serena aunque sea difícil, ¡Hazlo!, en tu condición actual no podrás ayudar a tu madre. No olvides que si quieres llorar puedes hacerlo aquí, no le diré nada a nadie, será nuestro secreto.
No necesito un lugar para llorar pero las palabras no salen. La tensión en mi garganta aumenta, intento tragar pero no puedo, respiro hondo pero ya no funciona, un extraño chillido brota de ella, colapsó, después de dos años vuelvo a llorar nuevamente, el aire vuelve a entrar en mis pulmones.Mi cabeza quema, todo es un caos.
Sus ojos se encuentran con los míos, es demasiado tarde para apartar mi mirada, tiemblo al ver mi imagen reflejada en ellos, él sonríe, frunzo un poco mis labios.
—¿Ella va a morir?.
—Intentaremos que eso no suceda —dice colocándose nuevamente sus gafas. —La posibilidad de muerte existe al igual que sobreviva, en estos momentos es de un 40%, la posibilidad de muerte y un 60% de que sobreviva, debemos de ser lo más rápidos posible porque los tumores son en sí, masas de células anormales que crecieron sin control, en el caso particular de tu madre, su desarrollo es en el encéfalo, ¿Hasta acá puedes entender? —Asiento no muy convencida, es como si la información golpeara mi cerebro— continuaré entonces, entre más se retrase la operación el riesgo será mayor.
—Así que… ¿Cuándo será su operación?. —las palabras salen por sí solas de mi boca.
—La verdad, no lo sé para este procedimiento quirúrgico se necesita dinero y no es poco, mi secretaria me comentó que tienen varios pagos atrasados… Lisa las conozco hace aproximadamente un año, sé que haces todo por tu madre y lo difícil que se vuelve la situación para ti pero todavía no ha sido suficiente, intente recurrir a ayuda social pero ellos ya cubren parcialmente el 25% de tus consultas una vez que tú las abonas y te lo reintegran en tu tarjeta social, antes de programar la operación necesito realizar más estudios pero para hacerlos necesito que cancelen lo adeudado, una vez que lo hagas te daré las órdenes, ¿Estás de acuerdo?, mis manos en este caso están atadas, lo siento.
¡No lo estoy pero, opere hoy mismo a mi madre, se lo ruego!, clavo mis uñas en la carne, mis palmas son penetradas, por más que suplique sé que no podra ayudarnos, él ya hace demasiado por nosotras.
—Si liquidó la cuenta y se hacen los estudios, ¿Cuánto tiempo tardará en operar?.—Si tienes el dinero un mes y medio sería suficiente.—¿Cuánto dinero se necesita?.—Entre anestesia, las personas que son necesarias en el quirófano, serían aproximadamente entre 150.000 o 200.000 dólares.—¿200.000 dólares?. —¿La habitación está girando?.—El tiempo máximo que se puede retrasar la operación es de 6 meses, luego la tasa de éxito solo será del 15 y 20%... Yo no recomendaría que lleguemos a esa instancia. Dime Lisa, ¿Te quedó alguna duda?.Niego amargamente con mi cabeza mientras sujeto mi cabeza.
—Entonces no olvides de ver a mi Secretaría, ella le dará el monto a liquidar. Le pedi que te hiciera un programa de pago para que no se vuelva tan pesado.—Oh… Gracias que tenga una buena tarde doctor Floyd.—Adiós Lisa, cuídate.—Igualmente doctor..
¿Qué es lo que haré ?. Mamá no puedes morir.
Golpeó el volante frustrado. —¡Carajo!. —Aparco el auto donde veo un espacio. Cierro la puerta de un golpe.Mi corazón está agitado, no estoy preocupado por ella.Camino hacia la sala, solo escucho el ruido de mi respiración.Lisa está sentada en el suelo, ¿Qué hace ahí?. —¿Cuánto tiempo vas a estar asi?.—Yo…—Levántate del suelo —ordenó con impaciencia. Ella me mira y no hace nada, sostiene sus rodillas. —Lisa Byrne.—Mis pies están entumecidos y yo…—¡¿Qué?! —pregunto molesto al ver que ni lo intenta. Extiendo mi mano para ayudarla.—No me levantaré. —Baja la cabeza como un niñato que hizo algo mal. —Lo siento, esperaré aquí a Roxi.—¡¿Tienes algo dentro de tu cabeza?!, no lo repetiré dos veces Byrne. Sus piernas temblaban y temblaban. —¡¿Por qué lloras?!.—... —Vacila, no sale una palabra de su boca.Entrecierro los ojos. —Ven aquí.Ella baja su cabeza, camina hacia mí, sujetó su cintura obligándola a sentarse. Miró su diminuta espalda, no para de temblar.—¿Comiste algo?.—No
—Hay demasiado tráfico. —Thunder me ignora. ¿Eso quieres?, ya no hablaré contigo, ya no me queda dignidad para intentarlo, es la novena vez que no tengo respuesta. Miro por la ventana, largas filas de autos es todo lo que hay. —1 p.m es el peor horario, ¿No?. —Él golpea el volante, ¿Está irritado?. Bien, no tengo dignidad, ¿Feliz?. Miro el techo del auto, ¿En qué momento comenzó esto?, ¿Desde cuando el silencio me resulta incómodo?, cuando era más pequeña me agradaba el silencio o eso creía porque probablemente lo único que quería era escapar, solo podía esconderme e imaginar una realidad feliz, más calidad, que mi familia no era tan mala en realidad. Con 20 años todavía no logró entender a mi madre. ¿Por qué soportar a un hombre como él?, mi madre es muy hermosa, merecía a un hombre mejor, yo realmente esperaba que se convirtiera en un buen padre y, ¿Qué hizo?, llevó a su amante a nuestra casa, ellos se revolcaron en la cama de mi madre mientras mi madre aprendía a vivir en oscurida
Ella mordía con fiereza sus labios, esta avergonzada, introduzco mi lengua dentro de la boca de Rosela.¿Te sientes humillada?, recién estoy empezando, quiero que me ruegues para subirte encima, que te arrastres a mis pies.Rosela con torpeza intentaba desabotonar la camisa, detengo sus manos. —Atiende mi cuerpo. —Rosela se arrodilla extasiada y ruidos obscenos era lo único que sé escuchaban en el auto. —Lisa, Arhs, omm —Tú…—¿Qué harás para divertirme?. —Sus ojos se llenan de lágrimas, baja su rostro mira a Rosela que le sonríe victoriosamente. Abre la boca, pero no sabía qué decir. Sujeto su nuca y nuestras lenguas se enrollan, la parte inferior de mi cuerpo se emociona al igual que Rosela que trabaja más duro. Quiero arrojarla del auto y devastar a Byrne. Ella intentaba igualar mi ritmo pero era inútil, entre más lo intentaba más quería engullir su ser. Sostengo su cola de caballo que está a medio paso de desaparecer, sus cabellos rebeldes se esparcen en su rostro rojizo, bajó m
Intento no llorar. Mi garganta se siente apretada, por un momento pensé en escapar pero sé que no puedo hacerlo, bajo mi cabeza avergonzada, solo puedo esperar su juicio. Un juguete se puede compartir mientras su dueño acceda.—Lo lamento Bob pero como lo he dicho anteriormente, este es mi juguete, —sujeta mi barbilla, sus ojos verdes son bonitos pero no tanto como los de él — detesto compartir mis cosas.—Mocoso, entonces que tal una apuesta, si ganó me llevo tu juguete.Sujeto la manga de su traje, por favor no lo hagas.—¿Qué ganaría?.—El nuevo casino asociado a Hell, te daré un 10% de acciones.—Mi juguete es más valioso. —Suspiro, él lo rechazará. —Si apuestas un 40% acepto.—¡Ja, Ja, Ja!. Tienes ambición, me agrada, si me ganas te daré un 30%, no porque tu juguete lo vale. —Sus ojos recorren mi cuerpo, el desprecio está escrito en su rostro. —Es por tus agallas, me recuerdas a alguien. Su voz parecía un poco triste.—No seré cortés.—Por eso me agradas. Vamos.Su comentario se
La camarera con poca ropa, traía con elegancia los aperitivos. La semana pasada mi trabajo era el mismo, incluso peor.Ella me ofreció una copa, sonrió y aceptó incómoda.Mi mano tiembla, no puedo darles una mala impresión. —Entonces, ¿Quién es ella, Hervas? —pregunta un tipo guapo de unos 40 años aproximadamente, a pesar de su cabello gris, su cuerpo emana vitalidad y elegancia.—Eso es irrelevante para tí. —Sin el mínimo tacto, Emanuel corta la conversación.Humedezco mis labios en la Copa de alcohol. Intento ignorar el escudriño de las personas. Sus ojos están fijos en mí.Desvío mis ojos, miro con atención la habitación privada, es muy lujosa, todos aquí parecen ser hombres de negocios, vestidos solo con elegantes trajes. Cada uno iba acompañado de una o dos mujeres, que vestían ropas casi inexistentes e indescriptibles.Sujeto mi vestido, ¿Por qué me trajo a este lugar?. —¡Ah!. —El hombre de traje celeste masajeaba el pecho de la mujer pelirroja sin el mínimo sentido de pudor.
Miró a mi alrededor, ¿Cómo llegué a este lugar?, ¿Cuánto tomé?. Intenté hurgar en mis bolsillos para encontrar respuestas pero no tenía ropa.¿Por qué?... ¿Lisa?, ¿Qué demonios hice?.Salí del pub a toda prisa, la negociación del nuevo hotel subterráneo fue un éxito pero después de eso no logró recordar. ¡Mierda!.No puedo dejar de mirarla, no puedo ser débil de nuevo frente a ella. Ya no soporto esto. Tomó el móvil de la mesa ratona, Calvert tiene que explicarme que sucede.—¡¿Es enserio?!. —Está muerto el teléfono.Abro la puerta del baño y enciendo la regadera. Me volveré loco, ¡¿Qué hice?!, ¿Cómo llegué a este maldito edificio?. ¿Me drogaron de nuevo?, ¿Por qué ella?.—¡Maldición!. —Cuando vislumbre su cuerpo desnudo solo quería ver a Lisa gemir de dolor, mi impulso de destruirla era tan fuerte, lleno de deseos maquiavélicos, mis instintos se vuelven primitivos ante ella. ¡Yo no soy una maldita bestia!. —Oh, ugh. —Sólo quiero escuchar que salga un sonido vergonzoso de su boca.Lad







