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Capítulo 5

Author: Ant Bren
last update publish date: 2022-04-25 21:42:22

—Lisa, ¿Llegaste?, ¡¿Dónde estabas?!.

—¿Llegar mamá?, dormí en mi cuarto.

—¡Lisa Byrne detesto las mentiras!, lo sabes muy bien, ¡¿Dónde estuviste ayer?! —dice agitando sus brazos arriba y abajo.

—Ayer visité a Roxi cuando fuiste a dormir, estabas tan cansada que no quise despertarte.

—¿Dónde dormiste Lisa Byrne?, me dirás que también dormiste en la casa de tu amiga. Fui a tu cuarto a las 11 p.m y no estabas.

—Llegue a las 11:30 p.m mama, lamento preocuparte, intente despertarte pero no lo hiciste, se que tomaste diazepam para dormir… Yo tome una pastilla prestada, por eso me levante tan tarde, no pienses mal de mi, yo no pasaría la noche afuera… No quiero decepcionarte, me equivoque, perdoname mama, no me odies.

—Hija, cálmate, y dime… ¿Por qué tomaste una de mis pastillas?, no puedes hacer eso puede ser peligroso para ti, ahora entiendo porque dormiste tanto,  no me decepcionas cariño, nunca lo haras asi que explicame, ¿Qué sucede?, tu voz suena un poco ronca, ¿Lloraste Lisa? —-no respondo, me acerco a ella y  la abrazo..

—Todo está bien Lisa, mamá está contigo, ¿Quien te intimidó?.

Retengo mis lágrimas, la vida mamá que es muy cruel con nosotras, no quiero perderte, no puedo perderte, si te vas no lo soportare. Soy una chica sin padre pero no soportaría ser una chica sin su madre.

—Nadie, yo estoy muy feliz, porque sé que todo estará bien, que estamos juntas y siempre lo estaremos porque… Eso es todo lo que importa.

—No suenas feliz, si no eres sincera no puedo ayudarte hija, déjame ayudarte por favor. —Sus manos sujetan las mías, su cuerpo tiembla.—Lisa…

—Estando conmigo me ayudas mamá, estar contigo es lo que me hace feliz y mi voz suena asi porque anoche lloré un poco . Me llamaron de un nuevo trabajo mamá y no podía creer lo bueno que era. Terminé lloriqueando.

—Niña tonta tienes que reír no llorar, —Mi madre secretamente seca sus lágrimas y me regaña a mi. —Estoy tan orgullosa de ti.Mi hija es increíble. ¿Cuándo comienzas?.

—Hoy a las 11 p.m. —susurró intentando sonar natural.

—¡¿Disculpa?!, ¿Enloqueciste hija?, ¿Qué clase de trabajo es ese? —sujeto sus manos antes que empiece a aletear de nuevo.

—Mamá cálmate y escúchame. Trabajaré como contadora para un bar nocturno. Por eso el extraño horario.

—¿Contadora?, solo cursaste tu primer año y a pesar de que sea un bar… La contadora no suele trabajar de noche.

—No es que soy la contadora oficial, soy aprendiz mamá, el lugar de día funciona como cafetería y de noche como bar por eso es el horario, hay una contadora en cada turno, son tan altos los ingresos que necesitan una aprendiz, mi potencial es ilimitado, además, son todos muy amables, en particular en encargado del lugar es una persona muy agradable, él me aprecia. —En especial mi cuerpo, un escalofrío inunda mis huesos, los vellos en mis brazos reaccionan  al recordar la grotesca escena..

—¿Son todos buenas personas?.

—Podría decirse… —Si ser buenas personas significa ser patanes. —Me prometieron un gran sueldo, mamá.

—No me agrada tu horario de trabajo, aquí suele ser peligroso de noche.

En realidad todo el tiempo es así, agradezco que no puedas ver el horrible barrio donde vivimos.

—Seré cuidadosa, confía en mí, por favor — tampoco me agrada es más lo detesto, pero… No hay tiempo, solamente cree en mí.

—Lo prometes.

—Sí mamá.

—¿Segura? —pregunta mientras retrocede.

—¿Estás bien?, ¡Mamá contesta!.

—Lisa deja de gritar o me quedaré sin oído, solo fue un pequeño, debe de ser por la nueva medicación, es un poco fuerte, mamá no tiene opción por el momento, cuando esté mejor la medicación será reducida, solo tenemos que tener paciencia.

Fuerzo a mis labios a que se muevan. —Si mamá, será solo por un tiempo limitado.

—Por supuesto además también me esforzaré, te haré una cena deliciosa,, apóyate en mí cuando tengas hambre.

—Lo haré, mi estómago está en tus eficientes manos, todavía queda un rato tomaré un baño y descansaré un poco.

—Ve.

Camino con paso ligero, cierro la puerta, mis nervios se aflojan. —Todo mejorará, pronto la operaran.

Ropa, necesito ropa, observó mi atuendo, diferente para ir a ese lugar, abro mi ropero, no hay mucha variedad para elegir. Muerdo mis labios intentando mantenerme calmada. Esto solo será temporal, luego de su recuperación renunciaré.

Entre la ropa gastada halló una camisa blanca y una pollera de tubo, esto será suficiente para que mamá no sospeche, su textura está bien. Abro el bolso y guardo un diminuto short que compré en liquidación, lo miro con detenimiento.

—Te consideré exclusivamente como mi pijama, al igual que tú. —arrojó impotente un crop top rojo dentro con unos zapatos de tacón. Hago una mueca, pensé que esos zapatos del infierno serían solo un mal recuerdo, con pesar cierro el cierre, espero no caerme al suelo apenas me los coloque, ¿Qué tenía en mi cabeza para comprar unos zapatos tan altos?, al menos son de color negro.

Tin, Tin, Tin… ¿Por qué le puse un tono tan molesto al chat en mi móvil?.

Lisa, te espero a las 11 p.m en la puerta trasera, la dirección es 1735 Vine St., club Avalon, pregunta por mí, eso será suficiente.

Gracias Rosi, te debo una.

No creó que repitas esas palabras después de esta noche, ¿Estás segura de lo que harás?.

No, no lo estoy, pero no tengo tiempo ni alternativa.

Si lo estoy, nos vemos luego.

Nos vemos.

Giro en la cama, abrazo mi celular antes dejarlo en mi mesita de noche, cierro mis ojos exhausta, son demasiadas emociones, ni con la regla paso por tantos estados de ánimos, solamente necesito descansar unos minutos. Mamá recupérate pronto, por favor.

                                           ***

—¡Cállate!. —intento apagar el molesto aparato sin éxito. Cuando por fin lo logró veo la hora, cayendo de la cama —¡Llegaré tarde!

Mis manos tiemblan mientras tecleo a máxima velocidad.

Rosi, estoy en camino, llegaré pronto.

—¡Mamá, llámame urgente un taxi!. —grito mientras intento colocarme unos zapatos —todavía hay tiempo.

—¿Te dormiste cariño?.

—Si mamá —respondo molesta.

—Yo me encargo… Está en camino. —avisa mi madre mientras acomoda mi cabello. —A veces eres un desastre, hija.

—¿Qué clase de madre eres para decirme eso? —finjo estar enojada.

Ella lanza una risilla por lo bajo. Mientras me dedica una suave mirada, visualizo su rostro afligido.

—Mamá era una broma, no la tomes en serio.

—Lo sé. En la mesa tienes un sándwich de pollo cómelo antes de salir.

Corro a la cocina y regreso. —Entendido. —Luego de una gran mordida vuelvo a confirmar que no hay mejores sándwiches de pollos que los que ella prepara. —Delicioso.

—Aunque me halagues, debes de comerlo todo o no te dejaré irte.

—Encantada. —Con tres bocados más desaparece de mi mano.

—¿Esa fue una bocina?. —Corro a mi habitación por mi bolsa —¿Lisa?.

—Si mamá, regresó luego. —Le doy un beso en la mejilla, caminó hacía afuera.

—¿Lisa Byrne?.

—Soy yo —contestó abriendo la puerta.

—¿A dónde?.

—1735 Vine St., club Avalon, diríjase por la entrada trasera.

El conductor me dedicó una mirada despectiva antes de volver a conducir.

—Espero que sepa lo que hace, señorita.

—Conduzca por favor. —Ni yo misma estoy segura de lo que haré, sus palabras no ayudan señor, así que solo cállese, por favor.

¿Después de esta noche podré usar vestido blanco en mi boda?, no pienses en cosas inútiles, eso no importa mientras mamá viva bien, eso es algo a lo que puedo renunciar por ella.

-Señorita… Llegamos serian 50 dólares.

Muerdo mis labios. Le entrego el billete.

—Gracias… —Antes que pueda terminar de hablar el auto desaparece..

Un hombre corpulento de piel morena abre la puerta al verme llegar.

—¿Quién eres?.

—Lisa Byrne, vengo de parte de Rosi.

—¡Ja, ja entra!.

Un hombre con atuendo similar al moreno me observa.

—¿Ella quién es? —pregunta un chico apuesto, aparenta tener como unos 19 o 20 años, al lado de su compañero su piel parece pálida.

—Una perra nueva, llévala con el gerente.

—Bien —respondió, mientras me dedicaba una sonrisa incómoda —Señorita sígame.

—Gracias. —avergonzada solo puedo mirar el suelo, intentando seguir sus pasos queriendo olvidar esos horribles ojos que me juzgan sin saber nada.

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