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El nuevo Alpha.

Autor: DiegoAlmary
last update Fecha de publicación: 2022-09-26 07:26:29

50

Kerr corrió tan rápido como sus nuevas habilidades le permitieron, pero aun así estaba bastante lejos de la  fábrica y le tomó al menos un par de horas estar ya en las inmediaciones del bosque que rodeaba el lugar.

El ambiente olía a lobos y a sangre y temió no haber llegado a tiempo. A lo lejos una bengala de luz roja iluminó el bosque como una luna de sangre y él extendió la conciencia, tan lejos como nunca lo había hecho y percibió a las decenas de lobos que estaban intentando entrar a la fábrica, pero estaba demasiado lejos como para proyectarles dolor o algo, así que lanzó un fuerte suspiro. Corrió dando enormes zancadas que rompían las ramas y los árboles a su alrededor.

Los minutos que tardó en llegar le alteraron los nervios, ¿y si no llegaba a tiempo? Se preguntaba una y otra vez ¿y si la encontraba muerta? Todos los pensamientos se fueron cuando salió del bosque y las patas se le hundieron en la suave tierra que separaba el bosque de la fábrica.

Contactó con todos los lobos que había, eran demasiados, muchos, ¿podría con todos? En la mente de los lobos de la manada de Rak Kerr logró dar un vistazo rápido, la mayoría no quería estar ahí, tenían miedo y pensaban que no era lo correcto. Una idea fugaz le cruzó la cabeza, no tenía qué pelear con todos, solo con uno.

Cuando se posicionó frente a la puerta vio a Rak, el lobo tenía una maya de hierro que le cubría el pelaje, Vanya estaba frente a él y Kerr sintió un espasmo en el cuerpo cuando la vio, y luego la sorpresa se transformó en rabia cuando notó las intenciones de él, así que aceleró tan rápido como nunca había corrido y entró por la puerta agachando la cabeza, aunque la fábrica era alta, no cabía completamente erguido, y con la misma velocidad que traía empujó el cuerpo de Rak que se estrelló contra la pared del fondo, sintió como varios huesos se fracturaron.

Kerr extendió la conciencia y paralizó a todos los lobos que había dentro, no quería iniciar de nuevo una batalla y todos estaban conmocionados por el repentino ataque.

Vanya estaba en el suelo y cuando se puso de pie lo miró, y solo le bastó un segundo para notar en su rostro un gesto de reconocimiento, sonrió, como se estuviera viendo a un ser querido que ha regresado de la tumba y susurró:

—Kerr — él sintió un vacío en el estómago al escuchar su voz, pero no supo distinguir qué sentimiento fue más fuerte, si la alegría o el rechazo.

Algo lo golpeó por detrás, un golpe que apenas y logró moverlo, y cuando se volvió se encontró con Rak el Alpha lo miraba con los dientes expuestos y llenos de sangre y mientras le gruñía Kerr leyó en sus pensamientos que estaba buscando la oportunidad perfecta para huir, pero para poder hacerlo tenía que enfrentar al lobo oscuro que casi le triplicaba el tamaño.

El pequeño lobo se lanzó contra Kerr, quería pasar por su lado, pero él lo agarró del lomo y lo lanzó de nuevo contra la pared, luego lo sometió en el suelo apenas con una mano y luego con sus poderosas fauces lo despojó de toda la armadura mientras el lobo trataba de liberarse en medio de chillidos.

A Kerr le pareció que acabar con su vida sería tan fácil como aplastar una hormiga, pero pensó en todas las consecuencias que podría traerle aquello, si lo mataba él sería el nuevo Alpha de la manada de Bosque Oscuro, ¿quería ser el Alpha de una manada? ¿Eso era a lo que estaba destinado?

Con la mano apoyada en Rak para inmovilizarlo levantó la cabeza y observó a los lobos que lo miraban petrificados, todos de dos manadas diferentes que lo miraban anhelantes cada uno con distintos miedo y recordó la frase que le dijo Moira: “El lobo más fuerte en mil años” Si eso era él, el lobo más fuerte que tenía el mundo en esos momentos, ¿por qué debería limitarse a una sola manada? 

Una enorme epifanía le llenó el cuerpo “¿Por qué nosotros?” Le había preguntado Moira y Kerr lo entendió, Moira había protegido a los lobos cuando eliminó gran parte de los laboratorios Jábico, era el turno de él de proteger a su especie. Eso era lo que él era, el protector de cada lobo que existía en el mundo y lo aceptó como un acto de predestinación que le llenó un poco el alma, gran parte del vacío que tenía en el cuerpo se disolvió como azúcar en agua y un nuevo propósito le embargó los sentidos.

Miró a Rak que trataba de salir de la enorme mano que le aprisionaba el pecho y Kerr le habló.

Te prometo que protegeré a toda tu manada como si fuera mi propia gente… ahora todos lo son —El lobo intentó gritarle un millón de insultos, pero Kerr se alejó, con sus fauces lo tomó del lomo clavando las garras bajo la piel y le levantó como si apenas fuera un peluche de felpa.

Con su conciencia buscó la de Rodolfo y lo encontró junto a la ventana y caminó hacia él, en su conciencia notó que más que, sorprendido por el nuevo aspecto de Kerr, estaba agradecido, vio en el futuro de la manada un nuevo y próspero futuro sin el Alpha oscuro guiándolos.

Kerr lanzó a Rak frente al lobo pardo y este no dudó un instante en enfrascarse con él en una potente pelea, Kerr se alejó para darles espacio y tal como lo imaginaba, aunque rak era más fuerte, era un pésimo peleador, parecía que toda la vida había sido un consentido por ser el heredero al mandato, leyó en las conciencias de su manada que no era más que un mantenido que siempre tenía quien hiciera por él el trabajo sucio.

Un lobo escapó de la fábrica, era el que le faltaba un ojo y mano derecha de rak y Kerr lo dejó huir.

Rodolfo peleó contra su Alpha de una forma brutal, pero tal como Kerr intuyó, de un movimiento hábil Rod lo tomó del cuello y lo sacudió con tanta fuerza que los huesos crujieron y él cayó el suelo inerte, y con ese movimiento se dio fin al reinado de Rak, el Alpha oscuro. La conciencia de Rodolfo se extendió hacia toda la multitud.

Rak ha caído —Dijo —Y por las leyes que rigen nuestra manada hago el reclamo al mandato como su nuevo Alpha —Los demás no tardaron un minuto en inclinarse hacia su nuevo dirigente.

Kerr regresó a su forma humana, estaba cansado, a pesar de ser más fuerte que antes, había corrido por mucho tiempo y comenzaba a pasarle factura. Ignoró las miradas de curiosidad de los que estaban ahí y volteó a mirar a Vanya. La mujer lo miraba con los ojos aguados y dio un paso al frente, Kerr retrocedió, no quería enfrentarla, sabía que era débil y terminaría cayendo a sus pies y no, no podía ser así, él tenía dignidad y no la perdería nuevamente, así que le miró con una triste sonrisa en los labios. Alguien le palmeó el trasero desnudo y se encontró con Sebastián, el hombre, denudo también, miró a Kerr de los pies a la cabeza.

—Mira quien regresó después de consumir esteroides —le tendió la mano y Kerr la tomó con alegría.

—¿Cómo regresaste? —le preguntó, de verdad que le alegraba mucho verlo y el hombre ladeó la cabeza.

—Es una larga historia, la verdad —Vanya avanzó hacia ellos, del suelo recogió algo de ropa y cuando le tendió unos pantalones a Kerr le tembló la mano y él los recibió sin mirarla.

—¡Tío! —gritó Benjamín unos metros más allá que luchó para ponerse unos pantalones grandes que encontró por ahí, luego corrió hacia Kerr y saltó sobre él.

Kerr lo abrazó con fuerza, la piel del niño estaba fría y sucia pero a Kerr no le importó, lo abrazó y le acarició el cabello.

La puerta de la enfermería se abrió y de ella salió Víctor, estaba muy pálido y tenía una enorme sonrisa en el rostro, detrás de él se escuchaba el llanto de un bebé. Cuando vio a Kerr la sonrisa se le borró, y luego fue reemplazada por una menos grande pero no por eso menos emotiva.

—Pues ya eres tío otra vez — le dijo y Kerr sintió una extraña calidez en el estómago. Los demás miembros de la manada comenzaron a acercarse a Kerr, lo miraban con una mezcla de orgullo y agradecimiento que le arrugó el alma. Todos lo rodearon intentando tocarlo y formaron una enorme red y Kerr se sintió bienvenido por primera vez en su vida.

Vanya estaba unos metros más allá, observaba todo y caminó hacia la enfermería, había notado en los ojos de Kerr un frío enorme y no creyó ser capaz de salvar el vacío que los había separado, el que ella misma había formado.

Recordó a su padre, habían ganado una batalla esa noche, pero aún quedaba ganar la guerra o perecer en el intento. 

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Último capítulo

  • Un lobo en tentación    Un futuro mejor.

    Sin el remitente controlando los drones, el ejército de Jábico había perdido el noventa por ciento. Kerr vio como los lobos se quedaron paralizados por un momento, como si algo dentro de sus cabezas hubiera dejado de funcionar, luego regresaron poco a poco a su forma humana y los puros que peleaban con los laboratorios huyeron hacia el bosque y fueros perseguidos y cazados uno por uno. En medio de la conmoción Víctor regresó a su forma humana y señaló a Kerr hacia atrás, y ahí, apretados unos con otros sin saber qué pasaba, estaban todos los miembros de su manada, los que habían desaparecido antes de que se escondieran en la fabrica y tanto él como el Alpha corrieron hacia ellos. Sebastián los acompañó y se unieron todos en un abrazo fuerte, muy fuerte. La manada de Bosque Oscura también recuperó decenas de sus soldados y a Víctor le faltaron brazos y besos para recibir a todos los miembros de su manada que volvían a casa. Por ellos había comenzado esa gran y compleja historia y Kerr

  • Un lobo en tentación    La guerra. Parte tres.

    El viento ondeaba el cabello oscuro de Vanya, el nudo que tenia en el estómago nunca lo había sentido en su vida. Sintió la fuerza que el hijo que llevaba en su vientre le otorgaba y se unió a ella cerrando los ojos y respirando.Si su padre estaba controlando al ejército, no creyó ser capaz de convencerlo de que detuviera esa locura. Recordó cuando era niña, y las miles de horas que él pasaba en su laboratorio, ignorando todo a su alrededor, a su esposa, a su hija, todo por fundar los laboratorios que tanto daño habían hecho.Le pareció poético que fuera justo ella la que intentara detenerlo, él le había dicho una vez que todo aquello lo había hecho por ella, para darle un mundo mejor, y ahora era ella la que estaba volando por sobre las copas de los árboles apretando un arma con fuerza dispuesta a lo que fuera.Si Saúl y Jábico ganaba perdería todo en la vida, el submundo le había dado algo que la policía y su padre nunca le había dado, amigos de verdad, alguien a quien amar y un hi

  • Un lobo en tentación    La guerra. Parte dos.

    Kerr se arrancó el dardo que tenía calvado en la espalda, se le habían ido las fuerzas del cuerpo y había caído al suelo al lado de su hermano, pero las fuerzas habían regresado sin sus poderes y le costó un poco ponerse de pie.Víctor estaba sobre su madre intentando asfixiarla, y la mujer ya tenía el rostro morado cuando él perdió las fuerzas y la dejó, tenía los ojos llenos de lágrimas y la voz rota.— Te fuiste — le dijo — te fuiste y ahora te atreves a volver así — la mujer tosió, Luana no parecía bien, tenía los ojos abiertos como si estuviera loca, tal vez así lo estuviera.Kerr abrió la tienda de golpe y se encontró con Lina y los niños que estaban acorrucados en el rincón, el pequeño Benjamín estaba desnudo y lloroso, de seguro le habían lanzado también un dardo. Cuando la mujer vio a Kerr se le lanzó encima y lo abrazó.— Sabía que vendrían — dijo — tengan cuidado, está armada — Kerr tomó a su pequeño sobrino en brazos, estaba pálido y él se quitó la camisa para cubrirlo.—

  • Un lobo en tentación    La guerra. Parte uno.

    Todo el campamento se había convertido en un caos total, todo el ejército reposaba en el bosque en un área fácil de defender, pero el campamento junto al lago apenas y tenía unos cuantos lobos incluyendo a los Alphas. Los lobos espías que tenían en distribuidos por todo el bosque habían regresado alterados con la advertencia de que Jábico ya marchaba hacia su encuentro, y por más que Víctor intentó agilizar las cosas, parecía que todos, sobre todo la manada de Rodolfo, les era más importante los objetos materiales que la vida misma, ya que pasaban de un lado para otro empacando cosas y arreglando las tiendas y Víctor ya comenzaba a perder la paciencia. Encargó con los tíos de Aleck la protección de su esposa y sus hijos y esperó que a esas alturas ya estuvieran bien resguardados en las manadas, pero los demás parecían tener poca prisa por abandonar el campamento. — ¡Jábico ya viene! — gritó el Alpha a todos los que estaban ahí, pero pareció que nadie le prestó atención. Una mujer pa

  • Un lobo en tentación    El lobo que regresa.

    El bosque lucía oscuro, más oscuro de lo normal, la noche había caído sobre el lugar como un manto de ceda fino. La luna ya esta en lo alto y cuando él se volvió hacia atrás observó al ejercito que tenía a sus pies. Lobos y puros que pelearían por la libertad del mundo del futuro.Al doctor Saul Quiroz le picaba como sal en la herida que su hija, Vanya, no hubiese sido capaz de entender su ideal de mundo, era débil al igual que su madre y el tiempo que había pasado con los lobos la había ablandado aún más. Pero él ya había ignorado demasiado el llamado de su destino y esa era la última oportunidad que tenían de cambiar al mundo.Siempre manejó a los laboratorios Jábico desde las sombras, y odió el haber entregado el control apersonas estúpidas que lo único que hicieron fue destruir lo que él había construido a lo largo de los años.Todo debido a Marina, la mujer había creado el remitente original y desde ese entonces todo se había interpuesto entre él y ese objetivo, un niño puberto e

  • Un lobo en tentación    Bajo las alas del cuervo.

    Aleck pensó que el arrebato que le había dado en la mañana podría costarle mucho, se había dejado llevar por la rabia y el ataque de intuición manipuladora que le dio, pero ya estaba cayendo la noche y Klemiska no aparecía para contarle cual era el plan que tenían, ni tampoco había podido ver a Sebastián. La muchacha le pudo haber arrancado el mechón a su frio cadáver y eso lo asustó.Respiró profundo muchas veces y trató de meditar, la oscuridad estaba llenando el aire y de no ser por la sangre de Sebastián estuviera muriendo de hambre en aquel momento, pero era soportable.La puerta se abrió y Aleck trató de guardar la compostura cuando vio a la chica alada, tenía que seguir conservando la seguridad que había mostrado en su arrebato.— ¿Ya es hora? — le preguntó él y ella asintió con la cabeza, se veía insegura y el carácter que había adquirido el vampiro había desaparecido de ella. Aleck se puso de pie y caminó hasta los barrotes — Todo va a salir bien — le dijo y ella asintió — ah

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