INICIAR SESIÓNLos días pasaron convirtiéndose en semanas, todo seguía igual, Emir vigilandola, y ella aparentando estar tranquila.
— Genevieve, el doctor está aquí para la revisión médica de mi hijo.Expresó Emir con gesto de frialdad.— Te di los resultados de mi médico, todo está bien, no veo por qué cambiarlo ¿O es qué tampoco confías en mí médico?Cuestionó muy enojada Genevieve.— ¿En serio me preguntas eso Genevieve? ¿Tan grande es tu cinismo como para preguntar si no confío en ti? Pues no fíjate, no confío en ti después de lo que escuché decirle tú a tu padre, tú cómo madre no eres confiable ante mis ojos. Cuando nazca mi hijo te irás de aquí sin nada.— Está bien espero que sea pronto el nacimiento de este mocoso, ya no soporto tanto calor. Estoy cansada deseo ir a mi casa con mis padres.— Y con Donatello, después de todo es a él a quien persigues.— Ese no es asunto tuyo.— Espetó muy enojada, sus cambios de humor cada día eran más frecuentes, estaba muy hormonal.Emir pensó y lo dijo en un acto emocional creyendo tener una respuesta aceptada.— Déjame consentirte Genevieve, demos le a nuestro hijo una familia. La familia que él se merece.— No te amo Emir Aksoy, nunca te amé, cada ves que te hacía el amor no eras tú en mi mente, era el.Muy dentro de su corazón, Emir aún amaba a esa pequeña fierecilla, y esa palabras le rompieron el corazón, la miró y aún le cautiva su belleza, pero de ahora en adelante, ya jamás le demostraría lo enamorado que estaba, no podía forzar los sentimientos de esa mujer, pero si podía imponer le su presencia, más no su amor y ser rechazado una vez másGenevieve se dió la vuelta quedando de espalda a él, sus lágrimas rodaban."¿ Por qué Donatello, Por qué me hiciste ésto, me dejaste, no te importó el que yo te amara? "Ya faltaba poco para el nacimiento del bebé y no tenía como seguir chantajeando lo y obligarlo a que acepte su presencia ante él.El médico pasó a la habitación con los implementos para la revición de el bebé.— Muy bien señora Aksoy, le realizaré un ultrasonido para saber el estado del bebé.Genevieve se dió vuelta, se acostó en la cama, descubrió su vientre, y el médico le colocó una cantidad de gel, y empezó a deslizar el transductor.Los latidos eran música para los oídos de Emir, que estaba escuchando y viendo en la pantalla a su pequeña.— Parece que todo está muy bien con esta, no, estás princesas, señor las puede ver aquí, son dos.— Explicó el galeno señalando la pantalla, Emir no podía con la felicidad en su corazón, pero era una mirada fría la que le daba a Genevieve, al verla tan indiferente a lo que el médico decía.¿Como era posible que no le dijera que eran dos? ¿Que pretendía esta mujer?— Muy bien, las bebés están en perfecto estado, están creciendo muy saludables tienen el tamaño, el peso, y las medidas correctas.El médico sacó una copia de la primera fotografía de sus hijas.— ¿Por qué no me dijiste que eran dos?Emir intentó ser lo más calmado que podía, esa mujer del demonio tenía el poder de descontrolar lo.— No lo sabía Emir, si uno era ya un trauma para mí, te imaginas saber que eran dos. — Expresó en tono frío.— ¿Que clase de ser humano eres Genevieve? No puedo creer lo que escucho decir de una madre que espera gemelas.— Yo no pedí hijos Emir, y mucho menos dos, y más tuyos, no te amo y no lo haré jamás. ¿Me entiendes.?Emir sintió una puñalada en su corazón.¿Como carajos fue a enamorarse de esa mujer sin sentimientos?Salió de la habitación con los puños y dientes apretados, no podía explotar en ira, ahí frente a sus hija, aunque estaban en el vientre de esa desalmada podían sentir la tensión de sus padres.— No dejes la vigilancia por ningún momento, si a esa mujer le sucede algo la pagas con tu vida. — Le ordenó a la ama de llaves que vivía instalada en la habitación de Genevieve.Fue a su oficina se sirvió un vaso de whisky, lo bebió todo de una sola, luego otro y otro.Bebió sin medir el tiempo y cantidad, quería anestesiar ese dolor que sentía en su alma, su corazón escogió mal a la mujer que amó.Los dos meses que le faltaban para nacer a las gemelas pasaron, y ya era el día del nacimiento.Y desde aquel día no se dirigió a ella como lo hacía siempre, ahora era solo cuando el médico o las enfermeras lo hacían, cuando revisaban el estado de las bebés, Emir sentía que tenía que cerrar su corazón, pues no tenía cabida para el amor.Todo estaba listo para el nacimiento de las pequeñas, el momento en que nació la primera su llanto inundó la sala convertida en quirófano era la melodía que llenó su corazón de amor, era Aylin Dilara la mayor que lloró a todo pulmón, fuerte y energética en su llanto, los pediatras la recibieron y la revisaron, para luego colocarla en brazos de su padre.Tres minutos después nuevamente el llanto inundó la habitación, era Yara Elif que hacía acto de presencia al mundo, fue puesta en los brazos de su padre y jamás en los de su madre.Mientras las gemelas Aksoy nacían en España, en Italia, otras gemelas nacidas en cuatrillizos, celebraban su cumpleaños número once.Una hora después estaban en observación para evaluar su evolución.Emir sintió doler su corazón por la decisión que tomó, prefería eso a darles a sus hijas la presencia del rechazo de su madre, decidió sufrir el, para darles la felicidad a sus pequeñas, y así, envió a Genevieve a casa de sus padres, y un mes después se marchó de España llevándose a sus pequeñas a Turquía, para no saber nada de la mujer, que en cierto modo arruinó y destruyó su corazón.— Ezra, tienes todo listo para recibir a las niñas?— Como lo pediste hermano, toda la mansión fue rediseñada como tú lo ordenaste.— Perfecto, ya estamos de salida.Abordaron el avión, para salir de España, y con la firme promesa de que jamás volvería a ese país donde le traía los más desgarradores recuerdos.Horas de vuelo y ya estaban aterrizando en Estambul, y eran esperado por la familia Aksoy, sus padres Defne y Yagmur, y sus hermanos Ezra, Ugür y Demir Aksoy, todos felices por recibiendo a las nuevas miembros de la familia.Todos miraron cuando, lo vieron aparecer por los pasillos, con un semblante de tristeza en su mirada, y una sonrisa que no llegaba a sus ojos.Asaf Yagmur su padre, fue el primero en recibir a su hijo.— Hijo mío, que Alah bendiga a nuestras pequeñas, y a ti también, siempre.— Padre, que la bendición de tu Alah llegue a mis hijas, por qué a mi no me ha llegado, me trajo a la peor de las mujeres.— Hijo, ya no te amargues más, mira lo bueno que esa bruja nos dejó, un mes antes de tu cumpleaños, hoy debes estar feliz de tener como regalo a estas preciosas bebés, y sobre todo por qué ellas jamás sabrán de su madre.— Lo se padre, pero no tengo ánimos de festejar este cumpleaños, serán el peor de ellos a pesar de tener a mis hijas.— Hijo será una velada familiar como todos los años. ¿No dejaras que tú gemelo célebre sus veintiséis solo? — intentó persuadirlo su madre.— Lo siento mucho madre, padre, no tengo ánimos para festejar.Salieron del aeropuerto y fueron a la que sería su nueva residencia.Llegaron y llevaron a las pequeñas cada una a su habitación, y con su personal de cuidados las enfermeras y sus Nanas.— Hermano, yo me quedaré contigo para supervisar el cuidado de mis sobrinas mientras tú trabajas. — Se ofreció Ezra.— No, no quiero que dejes de lado ti vida para estar al pendiente de mí y de mis hijas, hermana. — Respondió Emir en tono susurrante.— Sabes que las cosas no son así, sabes que puedes contar conmigo siempre, y así voy practicando, para cuando tenga mis propios hijos.— Si hijo, acepta que tú hermana te ayude.Emir aceptó, y Ezra se mudó a vivir para estar al pendiente de ellos mientras Emir se sumergía en la soledad de su oficina.Cada día y noche encerrado en su trabajo y jamás volvió a la habitación de sus gemelas, verlas le recordaba a esa mala mujer, eran rubias de ojos verdes, y tan blancas que parecían resplandecer, idénticas a Genevieve.Cuatro meses pasaron, Ezra cuidaba de ellas, mientras Emir devoraba en ocasiones a esa mujer que tenía en el club nocturno y la llamaba Genevieve.Volvía a casa ebrio, con la camisa abierta y su chaqueta en mano. Ya no escuchaba a Ezra.— Llamaré a mi padre, esto se está saliendo de control, ya no ves a tus hijas, en cierto modo estás igual que esa desnaturalizada.— Le recriminó ella agarrando lo de la solapa de su camisa, mientras el agarró sus muñecas.— No puedes hacer eso, es mi vida, soy un adulto, y no puedes meterte en mis decisiones. — Le contradijo Emir muy enojado.— Pues para ser un adulto dejas mucho que desear, tu comportamiento es de un adolescente, por favor, recapacita, tus hijas te necesitan, ellas no tienen por qué pagar por los pecados de esa mala mujer, ven vamos a verla, están creciendo y son hermosas.— No quiero verlas, tienen todo lo que necesitan, no creo que.— Ezra lo interrumpió.— ¿Como puedes decir que tienen todo lo que necesitan, no tienen a su padre, y ellas necesitan tener a su padre, sentirse protegidas y sobretodo amadas por el.Emir cerró los ojos ahogando esas lágrimas que querían salir del dolor que sentía en su alma, tanto tiempo sumergido en esa amargura que alguna vez creyó superar, y que ahora vino a resurgir con la presencia de sus hijas tan parecidas a su madre, ese era un recordatorio a su dolor.Aylín Dylara y Yara Elif estaban creciendo con el desamor absoluto de su madre y el rechazo de su padre, por el hecho de ser idénticas a su madre.MIKAYL Y YARA.Yara después de ver a Aylin correr al interior de la mansión, Mikayl llegó nuevamente a su encuentro.La abrazó por la cintura y le habló al oído.—Misión cumplida mi Leona, ya no hay más sombras en la vida de tu hermana, debemos volver a Moscú, mi hermano también me necesita.—Volveremos cuando tú desees mi general. —respondió dando vuelta y quedando frente a él.Mikayl tomó a Yara en sus brazos y la llevó al interior de la casa y subieron a la habitación....y entre besos y caricias, se entregaron a su Amor.Al día siguiente todos reunidos en el jardín para el desayuno, Yara bajó muy sonriente al ver a todos esperando por ellos..—Familia, les informo que Mikayl y yo nos volveremos a casar. Bueno ya estamos casados está vez será por la iglesia.—Felicidades hija, te mereces esa felicidad tan anhelada. —respondió Raphaella abrazando a su hija.Todos se unieron al abrazo, felicitaciones, y buenos deseos, luego se dispusieron a desayunar.Las horas pasaron los hombres
FIN DE IGOR Y AYLIN La hora de la cena pasó y Aylin fue a la habitación de Gül, la vio dormir, la cubrió y salió de la habitación para ir a la suya. —Igor, ella estaba tan cansada que se durmió ante. —hablo algo nerviosa de verlo ahí en su habitación.—Lo se, solo vine por mis cosas, descansa, yo dormiré en la otra habitación, es entendible la confusión de ellos. —Aylin apretó los labios formando una fina línea, agarró la mano de Igor y lo detuvo.—Yo...te puedes quedar aqui, por favor. —pidió con voz apagada.—Está bien, dormiré en el sofá.Igor pasó al baño a ducharse mientras Aylin salió a la terraza de su habitación. Miró a Yara sola en el jardín y decidió ir por ella.Mikayl salió al encuentro con Yara en el jardín, cuando Aylin llegó quiso volver Pero el tema de conversa entre ellos era ella y una verdad que tenía que saber —Amor, no se cómo voy a decirle a Aylin la verdad, merece saberlo.—Lo se cariño, solo deja que todo fluya, no fuerces las cosas.Aylin se acercó más si
Yara y Mikayl llegaron a la fortaleza en Berlín, y subieron cada uno a su habitación.Yara sentía un bloqueo emocional, era mucho para procesar en cuestión de horas. Mikayl la vio entrar a la habitación quedando parado mirando la puerta.Cerró los ojos y suspiró profundo.—¡Joder! Todo iba bien entre nosotros. Tiempo al tiempo Mikayl. —se dijo así mismo y fue a su habitación.Yara fue al baño, y sentada al filo de la bañera miró en completo silencio correr el agua del grifo, sus lágrimas rodaron por sus mejillas.—¿Por qué tantas pruebas? Al menos tu eres feliz mi Lin, yo aún lucho por ...por querer cambiar un hombre, y que lo está intentando Pero ocurre cada cosa para mantenerlo ahí, mi padre también, lo mantiene en ese círculo con esa orden que no cumplió.Yara tenía sentimientos encontrados. Se puso de pie y deslizó su camisón por su espalda cayendo al suelo. Lentamente se sumergió en la bañera, descansó su cabeza hacia atrás, cerró los ojos y se sumergió en el agua caliente trata
Raiza escondida mirando a través de las cámaras que ella había instalado pudo grabar lo sucedido con Mikayl y la rubia llamada Nohelia.Luego de que se llevaron a Nohelia, y a Mikayl, fue a su habitación entró y retiró los archivos de grabación.Salió de ahí sin ser vista, luego de un rato volvió regresó y dejó las grabaciones que seleccionoñó dejar en los archivos, salió y se encontró con Misha.—Que hiciste Raiza, el jefe se entera de esto y estás muerta.—Corrección.... Estamos Misha, estamos, que no se te olvide que tú me diste la droga.Misha agarró del cuello a Raiza y la apretó contra la pared.—Te advertí que si algo sucedía no la cobrarías.—Nadie se enterará.. Suéltame imbécil, me haces daño. —refutó Raiza, soltándose del agarre de Misha y tosiendo.—Estúpido, no pasó nada más allá de una agresión, no logró hacerle nada a esa mojigata.—Fue lo mejor, por que entonces los hermanos se hubieran matado.—Sería mucho más fácil, Mikayl y Nikolay deben pagar por todo lo que han he
General Drago, era el mafioso más despiadado y frío, ese era Mikayl Shevchenko, el mayor de los gemelos. Ahora estaba luchando en contra de una de las actividades de la organización, la trata de mujeres.Y una de ellas que años atrás la había comprado y llevado a Berlín para convertirla en su juguete sexual, Pero el destino le cambió el juego y ahora el era quien hacia lo que ella quería y creía correcto.Ahora Mikayl estaba en su habitación, su cabeza dolía tanto y tuvo un leve recuerdo de lo sucedido.—Bebe, esto te calmará la resaca. —dijo Nikolay en tono enojado y extendiendo le una taza de café. Mikayl abrió los ojos despacio, pues la luz le molestaba en los ojos—¿Que me pasó? no recuerdo nada Nikolay, no recuerdo haber bebido una gota de alcohol.—No lo sé, eso lo sabes tú y nadie más, pero cuando llegué te encontré en el despacho con varias botellas vacias.Mikayl miró sorprendido a Nikolay y achicó los ojos.—¿Estás seguro Nikolay ?—Mikayl, dejaste ir a Nohelia, yo había li
Yara viajó de Rusia a Estambul, un séquito de guardaespaldas la custodiaba y fueron a la mansión Aksoy.Yara sentía su corazón acelerado, saber que por fin su hermana estaba completamente realizada en compañía de su hija y del hombre que ama, sentía que ya nada podía interrumpir su felicidad.Llegaron a la mansión y bajaron de los autos, caminaron al jardín y ahí estaban. La pequeña Gül corrió a los brazos de su tia y ella la alzó en sus brazos.—Tia...mamá regresó, ya no volverá a trabajar lejos.—Me alegra mucho mi amor. Y si, mami no volverá a ese trabajo.Aylin y Yara se abrazaron entre lágrimas. —Te lo iba a decir y me prohibiste hablar.—Lo siento hermana.—Tranquila, yo te entiendo. Pero ya no más sombras, ahora a recuperar el tiempo perdido y a disfrutar de tu hombre y tu hija.Yara y Aylin rieron y caminaron al centro del jardín.—Hija, estamos planeando la boda de tu hermana. Espero pronto organizar la tuya.—Si madre, pronto Mikayl y yo nos casaremos, solo tiene que soluci







