Share

Capitulo. 47

Author: Belladonna
last update Petsa ng paglalathala: 2026-10-08 23:09:31

Pov Nikolaj

Por la tarde mi madre no tocó. Entró como entra siempre que la casa ya le dio la información que ella no piensa pedir de frente.

Traía el abrigo puesto, el pelo impecable, y esa cara de quien había hablado con María, con los guardias y con el médico antes de subir a verme a mí.

Me encontró sentado, el vendaje limpio, la carpeta del puerto encima de las piernas. No preguntó si me dolía el hombro. El hombro, para Petrova, era un inconveniente. La chica era el problema.

—¿Por qué esa c
Patuloy na basahin ang aklat na ito nang libre
I-scan ang code upang i-download ang App
Locked Chapter
Mga Comments (2)
goodnovel comment avatar
Belladonna
En ese mundo ellos creen que son los más importantes, los más fuertes y que los demás son prácticamente basura.m
goodnovel comment avatar
Alejandra e
Que terrible como se refieren a las personas, como si ellos fueran la gran cosa y son unos mafiosos
Tignan lahat ng Komento

Pinakabagong kabanata

  • Vendida al Demonio Romanov   Capitulo. 116

    Pov AlinnaEl aire seguía caliente, espeso y cargado con el sabor y el olor de ambos, con mi cuerpo vibrando todavía por la urgencia y la necesidad absurda de tenerlo dentro. Esperaba que me tirara a la cama, que me abriera las piernas y me demoliera como solía hacerlo cuando perdía el control.En lugar de eso, vi cómo se pasaba una mano por la mandíbula, respiraba hondo y, con una lentitud exasperante, se subía el cierre de los vaqueros, ajustando el cinturón con una frialdad que me golpeó como un cubetazo de agua helada.Me quedé helada sobre las rodillas, con las manos aún apoyadas en la orilla del colchón y la respiración atascada en la garganta.—Te mandaré a traer un vibrador esta tarde —soltó él, mirándome con una burla helada y distante en los ojos oscuros—, para que te cojas tú sola.Abrí los ojos tanto que me dolieron.—¿De qué carajos estás hablando? —le espeté, sintiendo que la sangre me hervía de la rabia y la humillación.Nikolaj se cruzó de brazos, mirándome desde arrib

  • Vendida al Demonio Romanov   Capitulo. 115

    Pov Nikolaj—Esto es una puta mierda —gruñí entre dientes, pateando la pata de una silla cercana con frustración.Antes de que ella pudiera decir otra palabra, di dos zancadas hacia la camilla, pasé un brazo por debajo de sus rodillas y el otro por su espalda, levantándola con cuidado pero con firmeza, pegándola contra mi pecho sin importarme su resistencia.Alinna estalló de inmediato, golpeándome el hombro con los puños cerrados y soltando una retahíla de insultos mientras las lágrimas le seguían quemando las mejillas.—¡Suéltame, imbécil! ¡Déjame bajar! ¡Eres un maldito animal! —me chillaba al oído, sacudiéndose contra mi cuerpo, aunque cuidando instintivamente de no golpear su vientre.No abrí la boca en todo el trayecto.Salí del estudio a zancadas, recorrí el pasillo cy subí las escaleras de dos en dos hasta llegar a su habitación, sosteniéndola con el pulso firme para que no sufriera ningún tropezón.Al entrar, la recosté con cuidado sobre el colchón, dejándola sentada mientras

  • Vendida al Demonio Romanov   Capitulo. 114

    Pov NikolajMiré a la doctora con los ojos ardiendo de impaciencia, sintiendo que la paciencia se me agotaba por los poros.—Deje de dar tantas putas vueltas y dígame qué cojones le pasa a mi hijo —le exigí con una voz tan baja y áspera que hizo que la mujer diera un respingo.La doctora tragó saliva con dificultad, aferrándose al borde de la consola del aparato con los nudillos blancos.—Señor Romanov... En los documentos de su historial médico que me entregaron al llegar, el monitoreo anterior marcaba un desarrollo estándar, un único feto con medidas y peso dentro del promedio para las semanas de gestación...Apreté la mandíbula hasta que me dolió la muela del juicio, sintiendo cómo el aire se me atascaba en el pecho.—¿Y? —le rugí, impaciente por que soltara de una puta vez lo que fuera que tuviera que decir.La doctora señaló la pantalla con un temblor evidente en el dedo, intentando mantener la compostura bajo mi mirada.—Bueno... es que según esto... —empezó a decir, acercando e

  • Vendida al Demonio Romanov   Capitulo. 113

    Pov AlinnaCuando unos golpes secos y firmes en la puerta me arrancaron de un sueño pesado y lleno de pesadillas. Antes de que pudiera contestar, la cerradura giró y una de las empleadas del servicio entró con paso seguro, sosteniendo un conjunto de ropa limpia sobre el antebrazo.—Buenos días, señorita Alinna —dijo la mujer con voz neutra, sin levantar demasiado la mirada—. El señor ordenó acondicionar el estudio principal para su primera sonografía aquí en la casa. Debe arreglarse ahora mismo.Me incorporé de golpe, sintiendo una punzada de dolor en la espalda baja mientras fruncía el ceño con total desconcierto.—¿Una sonografía? ¿Aquí? —le pregunté, incrédula, pasándome una mano por el rostro cansado—. ¿De qué estás hablando? No voy a moverme a ninguna parte si no me explican...—El equipo médico de alta gama ya fue instalado abajo —me interrumpió la empleada con total firmeza, cortando cualquier objeción—. Cambíese de ropa. Vengo por usted en media hora exacta.Dicho esto, dejó l

  • Vendida al Demonio Romanov   Capítulo. 112

    PoV Nikolaj La vi derrumbarse por completo frente a mí. Su respiración se quebró, los hombros se le encogieron bajo el peso de la derrota y, por un instante, el silencio de la habitación nocturna solo se llenó del eco de su propia impotencia. La miré fijamente, sintiendo un vacío amargo expandirse en el pecho. En esto me convertiste, Alinna, pensé con una rabia sorda y cansada, observando el desastre en el que habíamos terminado convertidos. Ahora, por tu puta culpa, ni siquiera puedo estar contigo. —Está bien... está bien, voy a firmar —murmuró con la voz rota, secándose las lágrimas con la manga de la blusa con un gesto tembloroso—. Voy a firmar para que te puedas ir de una vez por todas. —Por fin estás pensando de manera coherente —le espeté con frialdad, dándole la espalda para marcar el paso—. Camina. Salimos al pasillo en completo silencio, ella arrastrando los pies con una pesadez que no era solo por el avance del embarazo, sino por el peso de la cadena invisible que acab

  • Vendida al Demonio Romanov   Capítulo.111

    POV AlinnaDos semanas pasaron con una lentitud desesperante. Nikolaj no había vuelto a pisar la mansión, dejándome a merced del silencio, de las comidas mudas y de los chequeos médicos del doctor, que seguía siendo una tumba de piedra. Al menos, la amenaza del aire fresco me había sido concedida a medias y podía salir unos minutos al jardín bajo la atenta y silenciosa mirada de los guardias.Esa tarde, me encontraba en la biblioteca leyendo un libro antiguo para calmar la ansiedad, cuando la puerta se abrió. No era Nikolaj. Un hombre de traje, con un maletín de cuero en la mano y una expresión completamente inexpresiva, entró seguido por un guardia. Se detuvo frente a mí, abrió el maletín y extrajo un fajo de documentos encuadernados con una cinta roja.—Señorita Di Marco. Traigo los documentos del matrimonio civil que el señor Romanov ordenó formalizar —dijo el abogado con una voz neutra, dejándolos caer sobre la mesa de centro—. Solo debe estampar su firma en la última página.

Higit pang Kabanata
Galugarin at basahin ang magagandang nobela
Libreng basahin ang magagandang nobela sa GoodNovel app. I-download ang mga librong gusto mo at basahin kahit saan at anumang oras.
Libreng basahin ang mga aklat sa app
I-scan ang code para mabasa sa App
DMCA.com Protection Status