Inicio / Romance / Vinculación de Almas / Capítulo 4 POV Roman

Compartir

Capítulo 4 POV Roman

Autor: Lulival
last update Fecha de publicación: 2025-10-17 08:56:54

Mi infancia me enseñó que la supervivencia depende de la lealtad y la academia que la disciplina lo es todo. Pavel es nuestro líder. Alexei, su mano derecha, Leon y Sergei, los menores que simplemente siguieron el camino que nosotros trazamos y yo... yo siempre fui el equilibrio por ser el hermano de en medio, la pieza que nadie notaba, pero que mantenía la estructura en pie.

Siempre supe que no encajaba del todo, pero jamás lo dije en voz alta. No tenía sentido cuestionar mi lugar. Hacíamos lo que debíamos hacer. Nuestra labor era asegurarnos de que las normas de la Nación fueran respetadas y que cualquier traidor fuera castigado. Pero entonces nuestra madre nos inscribió en el programa de vinculación y todo cambió.

Desde que Natalia nos rechazó, no he podido sacarla de mi cabeza. Algo en ella despertó una necesidad en mí que no debería existir. Algo primitivo. Algo peligroso. No podía conformarme con verla una sola vez. Necesitaba más. Así que hice lo que mejor sé hacer: investigué donde vivía y hoy me cole hasta su departamento. Ella estaba en la sala, sentada en el sofá, con el rostro iluminado solo por la luz tenue de la lámpara. Llevaba un pijama ligero; el encaje rosa apenas cubría su piel. Era un espectáculo hipnótico, y me odié por desearla con tanta intensidad. No era solo lujuria. Era algo más profundo. Algo que no podía permitir que creciera. Entonces la escuché hablar.

—Mamá, lo entiendo... No, no es eso... Sé que el tiempo que me dieron se acaba... —Hizo una pausa, suspirando pesadamente—. No soy quisquillosa, solo quiero encontrar un clan con el que me sintiera cómoda y que me dé la oportunidad de trabajar.

No podía escuchar la voz de su madre, pero por la forma en que Natalia apretaba los labios y cerraba los ojos, supe que la conversación no era fácil.

—Está bien... Entiendo que si siguen gastando en mi Isabella va a tener que pagar el precio y no quiero que pase lo mismo que yo. Voy a olvidarme de mis locas fantasías y antes de que termine el mes, encontraré un clan con el cual vincularme. No quiero ser más un problema para ustedes ni quiero que por mi culpa se vean afectadas mis hermanas. —Su voz se quebró ligeramente al final.

Colgó y dejó caer el rostro entre sus manos. Un sollozo ahogado escapó de sus labios. Y yo, desde las sombras, me quedé inmóvil.

Nunca me gustó ver a una mujer llorar. No porque me incomodara, sino porque me recordaba cosas que prefería olvidar. Quise acercarme, decirle que todo estaría bien. Que no tenía que apresurarse a elegir podía volver a reunirse con nosotros podíamos intentarlo de nuevo.

Pero no podía. No debía porque se supone que no debería estar aquí. Así que esperé y mientras la vi recomponerse, secarse las lágrimas y pedirle a la pantalla digital que marcara a la oficina de vinculación desee con todas mis fuerzas que fuera para pedirle a la encargada una nueva cita para volver a reunirse con nosotros.

—Buen día, soy Natalia Vargas... Después de hablar con mi familia, he decidido dejar de ser tan exigente. Aceptaré a cualquier clan que me permita trabajar como auxiliar de enfermería. Solo quiero que sean buenas personas... y que no les moleste que no sea virgen.

Mi mandíbula se tensó. ¿Cualquier clan? ¿Ya había estado con otros hombres? No. No lo permitiría. Desde que salió de la oficina de vinculación me obsesione con ella y no iba a dejar que se entregara a ningún otro clan. Ella era nuestra, debía ser nuestra.

Cuando terminó la llamada, se puso de pie y se dirigió a su recámara. Justo antes de cruzar la puerta, aspiró profundamente el gas que lance por el pasillo. Entonces lo supe de inmediato. Mi plan había funcionado. El gas surtió efecto de inmediato. Natalia parpadeó con pesadez, tambaleándose un poco antes de caer inconsciente sobre su cama.

Esperé unos segundos antes de acercarme. Me senté en el borde del colchón y la observé.

Era hermosa. Su cabello cobrizo se esparcía sobre la almohada como fuego apagado, contrastando con la suavidad de su piel, iluminada por la luz tenue que se filtraba a través de las cortinas. Ella era como un sol y sus labios entreabiertos, su respiración tranquila, su pecho elevándose con cada exhalación pausada, ajena a la tormenta que su existencia provocaba en mi interior me enloquecían.

Mi mano se movió por instinto, apartando un rizo de su rostro. No debía tocarla. No debía estar ahí. Pero la sola idea de que alguien más pudiera reclamarla o de que ya habia sido tocada por alguien más me hacía perder la razón. Ella solo podía ser mía, mía y de mis hermanos.

Fue entonces cuando lo sentí. Un cambio en la habitación. La presencia de dos de mis hermanos a mis espaldas. Me giré lentamente, con el cuerpo en alerta. Y ahí estaban, ninguno de los dos dijo nada. No hacía falta. Me habían seguido.

Por primera vez, confirme que no era el único que sentía que la necesitaba, pero, a diferencia de ellos, yo estaba dispuesto a hacer lo que fuera necesario para mantenerla. Esta noche apenas comenzaba...

Continúa leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la App

Último capítulo

  • Vinculación de Almas   Capítulo 58 POV Isabella

    Cuando los sentí llegar, tuve menos de cinco minutos para decidir dónde esconderme. No era mucho, pero era suficiente si no cometía un error. Me metí en uno de los ductos de ventilación, maldiciendo mi mala suerte y agradeciendo al mismo tiempo ser lo bastante pequeña para entrar sin atorarme. No era la primera vez que debía desaparecer rápido, aunque siempre odiaba esa sensación de encierro metálico.Los tres hombres que entraron eran los mismos que había visto en la terminal del aeropuerto. Por un segundo pensé que venían por mí. Una ridiculez. Lo descubrí en cuanto sus miradas se clavaron en la mujer drogada y amordazada sobre la cama. No venían por mí. Venían por ella.—¿Pueden creer esto? —murmuró uno, con un tono que me puso la piel tensa—. Pavel perdió la cordura. ¿Por qué demonios se robó a nuestra mujer? Se supone que él y su clan se vincularon recientemente.—Sí… —respondió el segundo, visiblemente irritado—. Tiene que estar mal de la cabeza. ¿O es que ya no le basta con su m

  • Vinculación de Almas   Capítulo 57 POV Leon

    Pavel insistió en que transfiriéramos a Isabella y la mujer del burdel a otra ubicación mientras ellos seguían investigando en el lugar del baile. No había nada normal en la desaparición de Natalia. Podía inventar cualquier excusa, repetir teorías cómodas, pero ninguna encajaba. No cuando había desaparecido en medio de una fiesta controlada, rodeada de seguridad y diseñada para que nada se saliera del guion. Y menos cuando ella no fue la única.—Cinco mujeres, Leon —dijo Sergei desde el asiento del vehículo autónomo, mientras nos acercábamos al penthouse—. Cinco. ¿Desde cuándo eso ocurre sin que nadie note nada?—Desde nunca —respondí—. Por eso no me trago lo del “Se escaparon juntas”.Él no necesitaba más explicación. Los dos sabíamos leer patrones. Crecimos entre inquisidores, viendo cómo se disfrazan las operaciones encubiertas, cómo se fabrican distracciones y cómo se borran huellas. Nada de esto tenía la firma del azar.—Pavel tiene razón —continuó Sergei—. “Quien sea que se llevó

  • Vinculación de Almas   Capítulo 56 POV Natalia

    Las luces del salón brillaban como si el mundo fuera perfecto. Como si estos eventos fueran celebraciones genuinas y no recordatorios de quién pertenece a quién.Como si yo no estuviera pensando en Glinda.Como si Isabella no estuviera sola en casa.Pero lo estaba.Y yo estaba atrapada aquí, cumpliendo con mi papel de mujer vinculada ante los ojos de la Nación.Pavel se inclinó hacia mí, su tono bajo.—Respira, Sol. Solo falta el discurso final y nos iremos.—Estoy respirando —mentí, manteniendo una sonrisa diplomática bajo las miradas de la élite.Roman ofreció una sonrisa cortés a un diplomático frente a nosotros, pero me habló sin mover casi los labios:—Tranquila mí amor. De verdad falta muy poco.—No dejo de pensar en mis hermanas —susurré—. No paro de pensar dónde puede estar Glinda.Alexei, siempre atento, rozó mi espalda con la mano en un gesto tranquilo.—La encontraremos.Quise creerle.Necesitaba creerle.Un grupo de mujeres se acercó con emoción sincera en los ojos cuando n

  • Vinculación de Almas   Capítulo 55 POV Natalia

    No entendía por qué mis esposos se estaban comportando tan mal.Sí, tener a Isabella con nosotros rompía con nuestra rutina… pero era mi hermana, y ellos lo sabían. Yo la había criado, la amaba más como a una hija que como a una hermana. No iba a permitir que anduviera sola por ahí, buscando a Glinda sin nadie que la protegiera.—¿Qué tipo de habilidades tienes? —preguntó Sergei, intentando sonar despreocupado mientras yo les servía hot cakes a todos.—No entiendo por qué es relevante —respondió Isabella, arqueando una ceja—. Mejor dime… ¿y tú? ¿Qué tipo de habilidades tienes tú?Sonreí por dentro. No iban a sacarle nada con métodos convencionales. Isabella era demasiado terca, y la noche anterior me había confesado que sus futuros compañeros con los que planeaba fugarse le habían advertido que no debía mostrar sus peculiaridades a nadie. Hablar de que éramos diferentes nunca me resultó fácil… había algo en mí que se cerraba, como si esa parte de mí se negara a salir. Por eso, cuando m

  • Vinculación de Almas   Capítulo 54 POV Roman

    Tenía muy claro cómo debían tratarse los hermanos… lo sabía por mi propia experiencia. Y quizá por eso, la forma en que Natalia trataba a Isabella me resultó incómoda desde el primer instante. No era la cercanía ligera, despreocupada y hasta burlona que suelen compartir los hermanos. Era… otra cosa. Más profunda. Más protectora. Como si Natalia no fuera solo su hermana, sino algo más. Como si fuera su madre.Isabella estaba recostada en el sofá, los ojos enrojecidos por el cansancio del viaje desde Texas hasta Chicago. Natalia se arrodilló frente a ella, sujetándole la mano con un cuidado que dolía verlo.—Isa… tranquila, ya estás aquí —susurró Natalia con voz suave, acariciándole el cabello como si fuera una niña—. Todo va a estar bien, ¿sí?Si de verdad tenía miedo, se habría quedado allá, pensé, sintiendo cómo algo se me enroscaba en el estómago. No tenía sentido cruzar medio país para buscar a una niña. Glinda, la más pequeña, había desaparecido, y Isabella vino convencida de que t

  • Vinculación de Almas   Capítulo 53 POV Natalia

    La noche había sido mágica.No de esa forma vacía y repetida con la que algunas personas intentan adornar un recuerdo… sino mágica de verdad. De esas que marcan un antes y un después, que se graban en la piel y no se olvidan, aunque pasen los años.Pavel me ingresó a nuestro hogar entre sus brazos como si cargarme así fuera lo más natural del mundo. Su paso era firme, decidido, como si me perteneciera. Al cruzar la puerta, Alexei y Roman ya estaban allí, esperándonos. Sus miradas se encontraron con la mía y, en ese instante silencioso, entendieron lo que la noche prometía sin que hiciera falta una sola palabra.Pavel no perdió tiempo. Me llevó directo a la habitación familiar, ese espacio donde no existían reglas ni máscaras… solo nosotros, desbordados de deseo.—Hoy probé a Pavel en la mañana —dije con una sonrisa traviesa, dejando que la picardía impregnara mi voz—. Y después de unas horas… he vuelto a tener hambre.La sonrisa que se dibujó en los labios de Alexei fue lenta, ladina,

Más capítulos
Explora y lee buenas novelas gratis
Acceso gratuito a una gran cantidad de buenas novelas en la app GoodNovel. Descarga los libros que te gusten y léelos donde y cuando quieras.
Lee libros gratis en la app
ESCANEA EL CÓDIGO PARA LEER EN LA APP
DMCA.com Protection Status