Home / Romance / Vuélveme a amar / Capítulo 03 «Nuestro bebé»

Share

Capítulo 03 «Nuestro bebé»

Author: Liny D. Reina
last update publish date: 2024-11-21 05:00:31

Los días pasaron sin que Marcus obtuviera alguna señal de Astoria, no sabía si se encontraba bien o si decidió regresar al lado de sus padres. La casa se sentía completamente vacía sin ella dentro; regresar era una verdadera pesadilla al saber que su esposa no estaría cuando volviera, con esa sonrisa de la que se enamoró.

Se armó de valor, hizo lo que tanto deseó hacer durante todos esos días: llamar a sus suegros.

La idea de hacerlo le revolvía el estómago a causa de los nervios. Ellos amaban a su hija, harían lo que fuera por ella, incluso, forzarlo a firmar un divorcio que la haría finalmente libre de él. Pero no quería eso, quería a Astoria a su lado.

Mientras hablaba con ellos se percató de que no sabían nada de ella que le fuera útil, ni siquiera que pasó casi una semana desde que no regresó a casa. Su mayor miedo comenzó a hacerse palpable. ¿Le sucedió algo?

—¿Tienes noticias de Astoria? —indagó Erika en un susurro, sentándose en el sofá.

—No hay nada de ella —se giró para tener mejor visión de su amiga.

Así fueron sus últimos días. Erika, preguntando constantemente por Astoria, Marcus no comprendía por qué no le agradaba del todo a su esposa; sin embargo, sabía que la mente de las personas llegaba a ser mentirosa.

El silencio invadió la sala, notó que su amiga se removía nerviosa en el sofá. Ese comportamiento era un claro indicador de que ocultaba algo.

»¿Sabes dónde está? —cuestionó de repente—. Sé que sabes algo, no me ocultes nada, por favor.

—No sé dónde está, pero encontré algo en el baño de su habitación —murmuró sintiendo cómo su corazón se aceleraba. —Pero lo mejor es que lo hable con ella primero, cuando regrese.

—Soy su esposo y eres mi amiga, necesito que me lo digas.

Luego de unos minutos de silencio, Erika se levanta con un poco de duda. No era una noticia que a ella le correspondiera dar; sin embargo, era su mejor amigo el que merecía saberlo. Hizo que lo siguiera hasta el lugar, revelándole una prueba de embarazo que estaba camuflada en uno de los gabinetes de este.

»¿Es positiva?

A pesar de que era una afirmación, esta abandonó sus labios con duda, como si necesitara que Erika le dijera claramente lo que sus ojos estaban observando.

—En efecto, Marcus, Astoria está en embarazo, ¡eres padre! —Su sonrisa desapareció al ver al hombre, que no se mostraba muy contento. —¿Qué sucede?

—Está en embarazo, y se marchó… Erika, mi esposa, se marchó con mi bebé.

Su voz salió como un murmullo, se encontraba herido, traicionado. Si bien recordaba que la razón por la que Astoria encontró el motivo para marcharse fue él mismo por su propia imprudencia. El simple hecho de no haberle dado la noticia de su embarazo, era lo suficiente para dejar una herida profunda.

Dejó que su cuerpo se apoyara contra la pared; tenía demasiado para pensar. ¿Qué era de la vida de Astoria en ese preciso instante? ¿Ella regresaría en algún momento o se marchó para siempre?

—Puede que haya una explicación para esto, Marcus. Dijiste que discutieron en el momento, ¿qué cosas le dijiste para que reaccionara de esa forma?

Eso era lo que la mente de Erika le impedía conocer. Desde que los conoció, Astoria siempre demostró ese amor dependiente en su amigo y ahora esposo. Era como si su vida necesitara únicamente de Marcus para poder mantenerse en pie.

—Fue una discusión tonta, una que ni siquiera tiene fundamento o sentido. Ella tuvo que habérmelo dicho, apenas se enteró. 

Marcus sacudió su cabello, la frustración lo inundaba por completo, su corazón latía con fuerza y molestia. ¿De verdad ella no regresaría? 

La razón de su pelea estaba demasiado fresca en su memoria. Los celos de Astoria se estaban saliendo de control, simplemente porque salió con Erika sin que ella estuviera enterada. La acusación que él le hizo sobre Dimitri no era para nada infundada, él lo había visto con sus propios ojos, él la acechaba, no pasaba ni un solo día sin enviarle un mensaje.

En el interior de Marcus creció una nueva duda, un nuevo temor: ¿y si ese niño era hijo de Dimitri y no suyo?

»¿Estás bien? Pareces un papel —susurró acercándose a ver el rostro de su amigo.

Sin previo aviso, el cuerpo de este dejó de responder, precipitándose al suelo.

Erika no tenía más opciones que dejarlo tirado en el baño o llevarlo a la cama, lastimosamente era tan pesado que lo arrastró dejándolo sobre la alfombra en el interior de la habitación. Le preocupaba que algo malo le hubiera sucedido, algo como un paro cardíaco; sin embargo, su respiración aún era regular.

Las horas transcurrieron, Erika cuidó de él tan bien como pudo. Cuando este despertó, aún aturdido, entró a tomar una larga ducha; era lo que necesitaba para despegar su mente. Mientras hacía eso, su amiga se puso a cocinarle algo para la cena, antes de regresar a su casa.

Al terminar, le envió un mensaje, avisándole que se iba; sin embargo, al abrir la puerta, ver de frente a la mujer que hizo que Marcus perdiera el apetito y la conciencia, provocó que el color de su piel la abandonara. Astoria no lucía como ella.

—Al parecer no tardó en traerte aquí —dijo con un tono de voz difícil de descifrar; pese a esto, se sentía distante, muy distante.

—No, no es lo que parece. Le ayudaba a… buscarte, nos preocupamos por ti, pasó mucho tiempo, Astoria. ¿Quieres comer algo?

Enmudeció, entró a casa con una actitud indiferente, como si ese no fuera más su hogar, como si no tuviera nada que hacer ahí. Los ojos de la contraria se centraron en ella, intentando descifrar sus movimientos, o por lo menos tener algún indicio de lo que pasaba por su cabeza.

Antes de que Erika diera un paso en dirección de la cocina, Marcus se hizo presente con la intención de asegurar la puerta; sin embargo, sus pasos se detuvieron en el momento en que vio a la mujer que le hizo perder la razón, a la madre de su hijo.

—Astoria… —susurró sorprendido.

—Y bien, ya es hora de que me vaya —se apresuró a desaparecer de esa casa.

Marcus recibió silencio como respuesta, los ojos de Astoria lucían perdidos, su actitud no era la misma con la que se marchó de casa. Deseaba correr a ella, abrazarla, besarla, decirle que sentía lo que sucedió entre ellos, mas su cuerpo no reaccionaba.

»¿Dónde estuviste todo este tiempo? No te imaginas lo mucho que Erika y yo nos preocupamos por ti. Te buscamos por cielo y tierra, no había señales tuyas.

—Entonces no me buscaron realmente.

Marcus quedó desconcertado, no comprendía lo que ella decía; sin embargo, lo que de verdad importaba era que ya estaba su lado, ella y su bebé regresaron.

—Astoria, lo hicimos. ¡No te imaginas lo feliz que estoy de tenerte otra vez conmigo! Tú y nuestro bebé están en casa ahora.

—¿Nuestro bebé?

—Sí, descubrí las pruebas de embarazo que te hiciste —se acercó a ella con una sonrisa.

—No hay bebé, Marcus. Ya no.

Continue to read this book for free
Scan code to download App

Latest chapter

  • Vuélveme a amar   Capítulo final «Rosas, rosas y más rosas»

    Los chicos se apresuraron a llegar al punto señalado por Hassam. Ahí tendrían que encontrarse con Dimitri y Erin; sin embargo, al acercarse, notaron que solo estaba Dimitri junto con Hassam.—¿Qué está pasando aquí? —preguntó Saddam un poco molesto.Todos estaban mucho más confundidos por la escena. En caso de que Dimitri los hubiera traicionado, no los habrían encontrado, a ninguno. ¿Qué estaba sucediendo?—Ambos llegaron. Erin se dio cuenta de que le tendimos una trampa —comenzó a explicar Hassam.—No me digas que se escapó —gruñó Coraline con ganas de hacerlo papilla. Estaba esperando ese momento con ansias, el poder arrancarle el cabello a esa víbora calva, y ¡la dejaban escapar!—Pues no te digo nada, cuñada —vaciló un tanto, luego elevó los hombros —intentó escaparse, pero al verse acorralada, decidió que lo mejor era saltar por la borda… en un lugar que extrañamente estaba infestado de cocodrilos.—¡¿Qué?! ¡¿Esos estúpidos cocodrilos acabaron con toda la diversión?! —se quejó Co

  • Vuélveme a amar   Capítulo 62 «La verdad de Dimitri»

    —¿¡Pueden callar esa cosa?! —gritó Coraline en medio de un quejido. Su cabeza dolía con fuerza debido a la resaca.— Jamás dejen que vuelva a beber de esa manera.Luego de rodar los ojos, Marcus terminó bajando el volumen a la televisión. Tenía curiosidad acerca de lo que dirían las autoridades o los reporteros; más no había preocupaciones, supieron callar.—Funcionó la gran tajada que les diste, Marcus —felicitó un Saddam completamente ebrio, dándole una fuerte palmada en la espalda, una que casi le sacaba los pulmones por la boca.—Por supuesto que funcionó, no podía permitir que el nombre de mi chica apareciera en los encabezados —soltó con un poco de jocosidad mientras Astoria levantaba de repente su cabeza con el ceño fruncido.—¿De qué chica hablan? —cuestionó con molestia.Estaba claro que el alcohol la afectó más de lo que imaginó.Una gran carcajada salió de Saddam, entretanto Marcus sacudía su cabeza de un lado a otro, era toda una escena frente a sus ojos. No imaginó que el

  • Vuélveme a amar   Capítulo 61 «Bruja sin escoba»

    —¡Astoria! —gritó Marcus intentando acercarse a ellas.—Si te acercas, la dejo caer —sentenció Erika.El agarre que ejercía sobre la contraria era bastante fuerte. Ambos corazones latían con fuerza a causa de la adrenalina. Los ojos de Astoria estaban centrados en los de la bruja, pues, necesitaba estar apercibida de cada uno de los movimientos que Erika pudiera hacer.Sin ser notado por la bruja, Marcus se apresuró a notificarle a Saddam lo que estaba sucediendo. Estaba a punto de todo ponerse bastante feo.—¿Creíste que una mentira sería para siempre? —susurró acercándola a su rostro. En sus ojos se veía una gran cantidad de odio, más de lo que había demostrado durante el tiempo que llevaban de conocerse.—¿Y las tuyas? Has mentido tanto, que pronto te ahogarás con tu propio vómito —contraatacó—. No importa lo que hagas conmigo, Marcus jamás será tuyo, ¿sabes por qué? Porque ha visto lo asquerosa que eres como persona, una que se centra en hundir a los demás, una que está obsesionad

  • Vuélveme a amar   Capítulo 60 «Bruja tonta»

    Astoria logró escabullirse a la habitación. Su corazón latía con fuerza, ¡¿qué hacía esa bruja en el departamento?! No sabía la respuesta, pero sí que no era para nada bueno. Tomó aire por la nariz, soltándolo por la boca una par de veces para lograr calmarse. Una salida, eso era lo que necesitaba.—Cora, Cora, terroncito de azúcar, tenemos una emergencia, es un código color bruja —susurró poniendo su celular muy cerca de su boca—. ¿Cora? ¿Me escuchas?Lo único que oyó fue la interferencia en la señal. Parecía que estaba sola en ese momento, ¿debería mantenerse oculta? No, quería enfrentarla, incluso antes de que lograra algo con Marcus, no porque desconfiara de él, sino, porque no se sabía qué esperar de esa víbora ponzoñosa.En la sala, Erika intentaba acercarse a Marcus, el cual, se alejaba lo más que podía, ni siquiera podía esconder su rostro de desagrado, aunque no lo intentara en ese momento.—¿Por qué tan tímido, Marc? ¿Es porque se te olvidó lo que era estar cerca de una muje

  • Vuélveme a amar   Capítulo 59 «Plan maestro»

    En un lugar apartado de la ciudad, los chicos planeaban la manera de enterarse con exactitud el plan de Erika, así como comprobar si Erin tenía alguna complicidad en ese asunto. Lentamente, todo se estaba invirtiendo y los verdaderos culpables se conocerían de una vez por todas.Astoria, sin que fuera su propia voluntad, se dedicó a pensar en su pasado. No quería admitirlo, tenía recuerdos borrosos de los que no fue consciente a lo largo de los años.¿Todo este tiempo estuvo culpando a un ser inocente?Bueno, «inocente» sería un eufemismo; sin embargo, el punto es ese. Estaba culpando a un hombre que nada tenía que ver con su situación. Lo que no terminaba de cuadrar en su cabeza, era el hecho de recordarlo tan cerca de ella, tanto de que ese era casi el único rostro que recordaba con claridad.¿Estaba enloqueciendo? Era una probabilidad. ¿Bajo el efecto de qué sustancia estuvo, que no le permitía rememorar más allá?Marcus notó que su exesposa se encontraba vagando en sus pensamiento

  • Vuélveme a amar   Capítulo 58 «Beneficio de la duda»

    El silencio los inundó. Marcus observaba a Astoria con un poco de incredulidad. Ella, ¿no recordaba con exactitud lo que pasó, o Dimitri estaba jugando con ella?Era difícil llegar a una conclusión cuando todo parecía así de distante. Los únicos que estuvieron fueron ellos dos, ¿quién estaba diciendo la verdad?—Bien, eso no me lo esperaba —largó Coraline sacudiendo su rebelde cabellera.—Yo creo que miente —afirmó Saddam.Astoria no estaba en condiciones para querer pensar en lo que ese hombre le decía, mucho menos para afirmar algo de lo que no estaba segura.Su cabeza le decía que él era el culpable, al igual que su corazón afirmaba lo que su mente decía, no era justo para ella, ¿debería bajar un poco sus murallas?No, no lo deseaba; una parte de sí misma gritaba con fuerza que no lo escuchara, que era uno de sus medios para dejarla como una loca, para acercarse y volver a dañarla.Había perdido a su hijo y a ese hogar que deseó tener durante toda su vida, y aquí estaba, el hombre

More Chapters
Explore and read good novels for free
Free access to a vast number of good novels on GoodNovel app. Download the books you like and read anywhere & anytime.
Read books for free on the app
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status