LOGINDos días después, Sasha sentía su cuerpo cansado, se removió en su cama cuando Laila tocó a su puerta.
—Sasha..¿Estás despierta? Tengo buenas noticias. —dijo entrando y encontrando nuevamente a Sasha gimiendo y retorciéndose en su cama, pues sus sueños eran muy frecuentes. —Pasa, ya estoy a punto de levantarme. —dijo viendo a Laila parada frente a ella. Laila entró y sonrió al recordar su expresión de la noche anterior y Sasha se cubrió son el cobertor. —¿Otra vez? —preguntó de formas sardonica. —Ya deja de mirarme asi..¿Cuál es la gran noticia? —Necesitan una chica para dama de compañía de una señora, y pensé en ti. —Dame la dirección y voy corriendo. —dijo Sasha poniéndose de pie y salud do de la cama. Una hora después estaba desayunando y más tarde encaminando se a la dirección que Laila le había entregado. Se fue y todo el tiempo de su caminata, en sus pensamientos estaba el sueño que había tenido con Arion. —Cochinos sueños. —renegó así mismo. Llegó y fue recibida por el ama de llaves. —Buenos días señora, Estoy aquí para la entrevista del anuncio de trabajo. —Eso lo hará el señor. Pase por aquí . —dijo el ama de llaves guiando la al despacho. —Señor, una aspirante al puesto de dama de compañía. —Que pase. —respondió el hombre sin mirarla. —¿Tienes experiencia en cuidar enfermos? —preguntó con la mirada en los documentos que tenía en manos. —Si señor. —Estás contratada entonces. —respondió y Sasha sonrió feliz nuevamente por tener un nuevo trabajo. —Muchas gracias señor, estaré aquí temprano. —respondió. —Si deseas el trabajo empezarás Desde ya. —la interrumpió y Sasha no tuvo más que aceptar. El ama de llaves la guió a la habitación donde estaba Marta. —Señora Marta...ella será su nueva dama de compañía. —la presentó Zoila el ama de llaves. Marta sonrió y extendió su mano a Sasha. —Espero seas leal a mi... porque las otras las corrí por meterse con mi marido. —dijo Marta sin pena ni pereza. Sasha abrió los ojos como plato y respondió. —Conmigo no tendrá ese problema señora, necesito de mi trabajo, y gracias por la oportunidad. Zoila indicó cada cosa que hacer y los horarios. Sasha empezó su trabajo, cuidar y acompañar a Marta sin imaginar que era la madre de Romina. Había salido de su horas de trabajo y regresó a casa de Laila. —¿Cómo te fue en tu primer día de trabajo? —preguntó Laila ya en la hora de la comida. —Muy bien, la señora es un amor, el esposo un poco extraño pero lo bueno es que no tengo que tratar con el. —Me alegra mucho que te sientas a gusto. —respondió su amiga, y cada una fue a su habitación para descansar y empezar un nuevo día laboral. Dos días habían pasado en los que muy temprano empezaba y su hora de salida era en las noches. —Sasha por favor, ve por un poco de agua que se terminó. —ordenó Marta, Sasha tomó la jarra y salió para ir a la cocina. De regreso a la habitación escuchó risas y conversa sin imaginar quien era. Caminó y luego a la sala y se encontró con quién menos deseaba ver. —¿Tu? —dijeron al unisono. —¿Que haces aquí en mi casa pícara? —preguntó Romina dejando las bolsas a un lado, para tomarle del brazo y sacudiéndose tan fuerte. —¡Suéltame Romina! Dejame en paz, estoy trabajando. —¿Trabajando aquí y de qué? ¡Responde! —¿¡Que son esos gritos Romina!? —habló fuerte su padre. —Padre está mujer es una pícara ladrona échala de aquí. —pidió Romina sin dejar de mirarla. —Ven a mi despacho. —ordenó el hombre con voz arrogante y entrando nuevamente a la oficina, y Sasha fue tras el. —¿Porque mi hija dice que eres una pícara ladrona? ¿Acaso entraste a esta casa robar? —No señor....no es verdad....yo.. —¿Tu que? Ven, si aceptas mi protección nadie te podrá echar de aquí ni mucho menos hacerte nada. —soltó ni más acariciando un mechón de cabello de Sasha. —Quitarme tus manos de encima asqueroso, estás acostumbrado a ligar con tus empleadas conmigo Te equivocaste. —dijo Sasha lanzando le el agua sobre su rostro. Sasha salió corriendo para salir de ahí, nuevamente sintiéndose derrotada, Romina se había convertido en una piedra en su camino con la que siempre estaba tropezando. Caminó de regreso a casa, cuando sintió ser interceptada por dos hombres desconocidos, pues sus rostros estaban cubierto, —Vamos agarrarla bien. —ordenó uno de ellos cuando llegó otro de igual forma, con el rostro cubierto y empezó a golpearla sin pena, Sasha sentía que en cada golpe se le iba la vida, no entendía el porqué le suceden tales cosas. "Abuela" fue lo último que pronunció en sus pensamientos y cayó en la inconsciencia. Romina al ver que Sasha salió de la mansión de su padre corrió y llamó a dos de los hombres de su confianza. —¿Vieron salir a la pícara de aquí? —Si señora. —Sin que los reconozca, quiero que la detengas y esperen a qué yo llegue. Los hombres obedecieron. Y ahí estaban presenciando una injusta paliza dada a Sasha sin razón. Arion después de sus horas de trabajo, subió a su coche y salió, llegó al bar y fue a la barra, pidió un vaso de whisky y lo bebió. —No comprendo porqué deseas romper tu compromiso con Romina, es una mujer muy hermosa. —habló Nyx amigo de Arion. —No la amo, y no se necesita un matrimonio bajo un acuerdo comercial. —respondió Arion bebiendo de un solo sorbo el contenido del vaso. —Tu no amas a ninguna hermano, no hay nadie que te atrape fácilmente. —habló Nyx y rieron, las horas pasaron y la lluvia empezó a caer, Arion se despidió y salió para subir a su coche, el olor fastidioso inundó sus fosas nasales nuevamente y se maldijo mentalmente. —¡Carajo! Otra vez esa peste. —dijo y siguió hasta encontrar a Sasha tirada a un lado de la carretera sangrando e inconsciente. Arion bajó de prisa y se acercó a mirarla, apartó su cabello del rostro y la vió sangrar por la boca, la tomó en brazos y la llevó al coche, subió y se dirigió a la cabaña, todo el trayecto fue muy pendiente de ella y Sasha no reaccionaba. Llegó, bajó y nuevamente la tomó en brazos para llevarla al interior de la habitación. La acostó sobre la cama y encendió la chimenea para generar calor, Sasha seguía inconsciente, y Arion empezó a limpiar su herida. Luego de un rato la cubrió y trató de hacerla reaccionar. Sasha poco a poco fue abriendo los ojos y se encontró con Arion que la miraba fijamente, ella lo miró y trató de levantarse sin poder. —¡Aaaag! —se quejo al no poder moverse. —¿Dónde estoy? —preguntó débilmente. —En la cabaña, tuviste un accidente y te encontré. —respondió Arion. —¿Accidente?—dijo Sasha recordando que no había Sido un accidente. —Gracias, gracias por traerme aquí y cuidar de mi, pero tengo que irme, no quiero morir por tu causa. —¿Morir por mi causa? —preguntó Arion intrigado y sin entender. —Si...morir por tu causa, porque desde que te conozco, me pasa cada cosa, y me culpan de todo......esto no fue un accidente. —No entiendo lo que dices...Pero no puedes moverte, tienes rota tres costilla. —contestó Arion. Sasha cerró los ojos haciendo un gesto de negación. —Por favor, llévame con mi amiga. —insistió. —No...aquí te quedarás aunque no soporte tu olor y estés bien. —respondió Arion y Sasha recordó su sueño. "¿Apestosa? Yo no soy apestosa....aléjate de mi. —No lo eres, es por qué tienes un aroma embriagador, me encanta, y me atrapa. " —Ahí dijiste que mi olor te embriagaba...Pero era un sueño, no era verdad. —se dijo mentalmente. —Por favor necesito informarle a mi amiga, estará preocupada por que no llego a casa. —No te preocupes, yo le aviso que estás conmigo. —dijo Arion entregando un té calmante, no quiero irme, prometo regresar lo antes posible. —dijo Arion poniéndose de pie y salió para irse a palacio. Arion llegó nuevamente al palacio, fue recibido por Belio, su hombre de confianza. —Tu padre desea hablar contigo, te espera. Arion subió sin responder y fue hasta la habitación de Orión, tenía que dar una razón del rompimiento del compromiso. —Padre, podemos hablar un momento. —Claro, me dirás por qué desapareces y no puedo sentir donde Estás. —respondió Orion furioso. —Padre, no comprendo tus alianzas, no las necesitas, eres el Alfa Orión Romeo de Sibelius, y eso te hace poderoso, todos te obedecen, ¿Qué ganas con aliarte a los Betas? —Piensa Arion, piensa. —gruñó apretando los dientes y hundiendo su dedo índice en la cien de Arion. —Así tendré el poder absoluto, tú serás el jefe de esas tierras y por ende serán un solo imperio, serás grande y poderoso hijo. Serás el líder de los Alfas, los Betas, los Deltas, los omegas y los pícaros no les quedará de otra más que reducirse a sirvientes. Arion miró a su padre, esa sed desmedida por el poder era irracional y sintió temor sin saber por porque de Yashira, sentía que tenía que protegerla de la ira de su padre y su ambición desmedida. —Padre te recuerdo que los Deltas somos nosotros...—Arion fue interrumpido por un grito de su padre. —¡Cállate! Jamás vuelvas a decir que somos Deltas, tu madre es del linaje de los Alfas, y tú eres su heredero, yo cuidé de tu trono hasta que te sientes en el, y ya será muy pronto Arion, hijo, no lo arruines. Arion miró a su padre. ¿Como podía ser tan ambicioso? De pronto a su mente llegó un leve recuerdo de su tio Adolphus, miró a su padre achicando los ojos y preguntó para despejar esa duda que nació en el.. —Padre, recuerdo a mi tío Adolphus, el y la tía Otzana eran muy cercanos a nosotros, recuerdo que la tía.... Orión miró a su hijo. ¿Como recordaba eso si apenas tenía tres años de edad? —Hijo. ¿recuerdas a tus tíos? —preguntó intrigado. —Si padre, ellos eran muy amables conmigo, y cuando nos fuimos jamás volví a saber de ellos hasta que supe de su muerte un año después. —No vuelvas hablar de ellos, ¡Jamás! Me oíste, ¡Jamás! —Orión salió furioso de la oficina dejando a su hijo lleno de dudas. Orión fue a la habitación secreta que tenía y sirvió un vaso de whisky y lo bebió de un solo sorbo, sirvió otro y luego otro. Deseaba enterrar ese recuerdo que lo atormentaba, cerró los ojos y a su mente llegaron los recuerdos. Flashback Orión y Adolphus estaban listos para ir a la fiesta de graduación, Dreagan de Farkas padre de Adolphus le había pedido a su hijo que escogiera a la mujer que sería su luna, que no lo impondría en un matrimonio comercial, y Adolphus se enamoró de Otzana, y esa noche se confesaría ante ella. —Mira el anillo que escogí para la mujer más hermosa de estas tierra. —dijo Adolphus mostrando loa Orión que también declararía su amor a la mujer escogida. —Mostró su anillo a Adolphus y juntos salieron a la recepción. Kira y Otzana gemelas, llegaron y eran las mujeres más hermosas de la temporada, Adolphus miró en su dirección y Orión hizo lo mismo. —Mira llegaron nuestras futuras esposas. —dijo Orión mirando a las hermosas jóvenes. —Vamos... vamos a acercarnos antes de que alguien más lo haga. —dijo Adolphus mientras Orión respondió. —Voy por un vaso de whisky para tener el valor de declararme a esa mujer con tan imponente belleza. Adolphus se adelantó y se acercó a Otzana. En el momento en que Orión se gira su sonrisa se borró de sus labios, sus ojos se oscurecieron y su corazón se llenó de odio. En cuestión de segundos Adolphus le había arrebatado el mundo entero llamado Otzana." Fin flashback. —Kira, eres una copia barata de tu hermana, jamás te amé y jamás te voy amar, maldigo esa noche. —habló apretando el vaso que terminó roto en sus manos causando heridas.Un fuerte aullido se escuchó, Jansó cayó al suelo quedando dormido.Al día siguiente Jansó despertó con tremendo dolor de cabeza, sentado sobre la hierba mojada fue al río cercano y se sumergió en el.Listo y limpio, prendió una fogata y preparó alimentos.—Jansó...si ya no fue para tí, continúa, no queda de otra. —se decía así mismo.—Pero será difícil para mi, ir por mi hija y verla a ella junto a otro hombre. " Pero tú eres el único culpable, debiste confesarle tu amor antes de partir." —su conciencia era implacable. Comió y una hora después se dispuso a continuar con su viaje. Llegó un día antes de lo esperado, era muy fría la madrugada cuando llegó, dejó el coche y entró por la puerta tracera, al momento de escuchar ruido en la cocina. Entró silenciosamente y pudo ver la silueta de una mujer.—¿Quien carajos está aquí en mi casa. —se preguntó mentalmente, y sin poder percibir el olor característico de Leila. Pues ella se había colocado una bata de Jansó y este camuflaba su aro
.Jansó viajó por días y llegó a Pensilvania, se sentía un imbécil, creyendo que ahora sí podía tener lo que siempre deseó, el amor de una mujer. Lj6legó al campamento y fue a su cabaña. Maida lo vio llegar preparó un té y fue a su encuentro.—¿Puedo pasar hijo? —preguntó golpeando la puerta.—Por supuesto que si mi viejita hermosa, no necesitas pedir permiso.—Te ví llegar y te preparé el té de semillas dulces que tanto te gusta.—Muchas gracias Maida, siempre tan atenta eres lo más cercano a una madre, tu eres la madre de todos aquí.—Eres el líder de este clan, es mi obligación.—No Maida, tu eres un miembr0 muy importante en nuestra asamblea, no eres sirvienta de nadie.—Cuéntame...¿Cómo te fue por allá?. Encontraste a tu hija?—Si Maida...la encontré, es una niña hermosa, maravillosa y muy inteligente.—¿Y sabes quién eres? —Siempre lo supo, tiene unas habilidades muy especiales, y su madre...su madre es....una loba híbrido. —dijo Jansó cambiando el rumbo de sus palabras. Maida l
después de que Jansó saliera con Lila, se dispuso a preparar un pastel de manzana, salió al patio y las cosechó, ensimismada en sus pensamientos, analizando e ideando cada escena de como reaccionaria Jansó al escuchar su confesión.—Jansó, quiero darle una oportunidad a este matrimonio por nuestra hija.....no así no, Haber...si por ella nos casamos la oportunidad de tener una familia será por ella. ¿y si el no quiere?......¡ay! no es posible tanto lío. Mejor me acerco y le plantó un beso y le digo que me gusta mucho....no... Pensará que lo estoy besando por Un capricho y que soy una resbalosa . Me estoy volviendo loca...Tiene que ser por qué el quiera.....—se dijo así mismo cuando escuchó el ruido de la puerta abrirse.—Leila....está noche...—dijo Kenai al momento de entrar a la cocina.—Está noche será mi noche. —ella lo interrumpió.—¿Qué cosa estás diciendo Leila? —Que esta noche, voy a confesarle mi amor a Jansó. Y estoy preparando una tarta de manzana para la ocasión.—Entonces
.—Los declaro unidos con matrimonio. —dijo el juez entregando un acta donde unía a Leila y a Jansó en un tormentoso matrimonio para ella, Jansó la miró y vio sus ojos cristalinos, sus lágrimas amenazaban con salir y rodar por sus mejillas, pero no permitiría que la felicidad de su pequeña se viera ensombrecida por su tristeza. Miró a Jansó con tanta indiferencia que a el no le dió importancia, salieron de la oficina civil y fueron al centro de la ciudad.—Ahora tu eres mi papá de verdad podrás llevarme a la escuela. ¿Cierto? —preguntó muy entusiasmada Lila.—Por supuesto que sí mi pequeña hermosa, ese es el deber de un padre y voy a cumplirlo contigo. —respondió Jansó poniéndose a la altura de Lila.Recorrieron las calles y Lila siempre agarrada de la mano de Jansó, Keila estaba en completo silencio cuando una voz le llamó la atención haciendo la girar de un solo. —Leila... regresé..regresé por ti cariño. —dijo aquel hombre bajando del coche y corriendo a su encuentro. Leila quedó en
..Los meses habían pasado Kali descubrió estar embarazada y simplemente decidió tener a su hijo o hija, sola.Años después.Lyall había entregado toda la información de Lila, y estaba en camino para encontrarse con ella.Cabalgó días y noches enteras y semanas después estaba en el pueblo.Llegó a una casana donde se hospedan los viajeros.—Buenas noches señor, ¿En qué puedo ayudarle? —preguntó una mujer de cabellos castaños y ojos verdes. Jansó la miró sintiendo una extraña sensación.—Una habitación para algunas noches. —respondió mirándola fijamente.—Muy bien, me da sus datos por favor.—Sojan. —respondió Jansó y tres minutos después estaba entrando a la habitación quince.Jansó se duchó y volvió a bajar para ir al restaurante del pequeño hotel.La misma mujer se acercó a su mesa y preguntó lo que deseaba servirse.—Deseo algo muy ligero. —ordenó y la mujer, Jansó la miró alejarse cuando vio a la pequeña niña de cabellos muy negros y piel blanca, de ojos grises su corazón latir tan
Todos conocieron a los bebés, pasaron la tarde juntos.Los días pasaban y cada día Sasha estaba en mejores condiciones. Y así los meses pasaban, cinco meses en los que Lyall y Jansó, junto a toda los clanes, trabajaban en la empresa que se estaba expandiendo en cada estado de los países más lejano, la exportación de banano, y derivadas de frutas era una fuente de ingresos para hacer grandes avances en Pensilvania.Los meses seguían pasando, y se convirtieron en años, cinco años habían transcurrido en los que Arion y Sasha viajaban a Pensilvania junto a los bebés.—Muy bien, es hora de marcharnos. —habló Arion sintiendo una presión en el pecho por tener que dejar a sus pequeños, que ya no eran tan pequeños, ahora eran adolescentes de casi dieciséis años.—Padre, estaremos bien, y en vacaciones iremos a visitarlos. —trató de tranquilizarlo Dreagan.Arion y Sasha se despidieron de sus hijos y se encargaron en un viaje de regreso a Pensilvania.El barco zarpó y el recorrido por el ampli







