Compartir

7. Más pruebas...

Autor: Tiur Writer
last update Fecha de publicación: 2026-01-07 01:48:22

Capítulo 7. Más pruebas a favor de Fer.

La habitación parecía un campo de batalla.

Lámparas tiradas en el piso, jarras de cristal hechas añicos contra el suelo y las cortinas de seda parcialmente arrancadas, parecía como si monos de circo se hubieran estado columpiando sobre ellas.

Pero lo peor estaba en el centro de la habitación. Valeria yacía tendida sobre la alfombra clara, su vestido blanco manchado de un rojo intenso y brillante que se extendía en un charco debajo de ella.

-- ¡Valeria! – gritó Francisco corriendo hasta desplomarse a su lado.

La tomó entre sus brazos. El rostro de la mujer estaba pálido, sus ojos apenas entreabiertos y sus labios temblaban.

-- Fran... Francisco... – susurró ella, con una voz que parecía venir desde el otro lado del abismo.

-- Ayúdame, por favor. Sálvame... salva a mi bebé... nuestro bebé... ella me dijo que, si yo no le daba el collar, me quitaría lo que más amo... – susurró, parecía que no tenía fuerza para más, pero seguía hablando sin parar.

-- ¿Nuestro bebé? – preguntó el con duda. No recordaba en qué momento había estado con Valeria. Sin bien es la mujer de su vida, él nunca le había sido infiel a su esposa, al menos no que recordara.

-- Fran, no recuerdas la noche que bebimos de más... – él intentó recordar cuando ella dio un grito de dolor.

-- Me empujó, Francisco... me golpeó con tanta fuerza... ella –

-- No hables Valeria por favor, no hables más, te voy a sacar de aquí – le dijo Francisco, estaba llorando, una mezcla de terror y odio puro hacia Fernanda lo consumía.

Alzó a Valeria con cuidado, sintiendo cómo el líquido rojo empapaba su propia camisa.

-- ¡Voy a matarla! ¡Te juro que, si algo le pasa al bebé, Fernanda pagará por esto, te lo prometo... no te preocupes –

-- Prefiero morir si algo le pasa al niño! –

-- Nada le pasará – dijo él.

-- Me duele tanto... – gimió Valeria, ocultando su rostro en el pecho de él.

-- Ella gritaba que tú eras de ella, que nadie tendría un hijo tuyo si no era ella... Fue un monstruo, Fran. No era la mujer que conocías –

Francisco estaba a punto de cruzar el umbral de la puerta con Valeria en brazos cuando se detuvo en seco. Tres oficiales de policía y un hombre de traje oscuro, que reconoció como el abogado personal del Grupo Nanda, le bloquearon el paso.

-- ¡A un lado! – rugió Francisco, con los ojos inyectados en sangre.

-- ¡Llamen a una ambulancia, esta mujer está perdiendo a un bebé! ¡Mi esposa la atacó! Acaso no saben quién soy yo... mi nombre es Francisco Villa –

El oficial al mando miró a Valeria y luego el charco en el suelo, pero no se movió. Su rostro era una máscara de profesionalismo gélido.

-- Señor Francisco, hemos recibido una denuncia por robo agravado – le dijo el oficial con seriedad. El tipo frente a él podría ser el señor Villa, pero la denuncia la habían hecho directamente desde los altos mandos del grupo Nanda.

-- La señora Fernanda Herrera ha reportado que el collar de diamantes y esmeralda herencia de su madre, una pieza de valor incalculable se encuentra en posesión de la mujer que usted lleva en brazos. Tenemos órdenes de recuperar el objeto y detener a la sospechosa –

-- ¿Están ciegos? – gritó, Francisco su voz quebrándose de la desesperación.

-- ¡Miren la sangre! ¡Miren cómo está! ¡Por dios! ¡Fernanda estuvo aquí hace media hora, la golpeó y le provocó un aborto! ¡Olvídate del maldito collar y ayuda a mi hijo! –

En ese momento, desde el pasillo, una figura emergió con una calma que resultaba insultante ante la escena de horror. Fernanda caminaba con pasos firmes, vestida con un traje sastre impecable, seguida por dos guardaespaldas de su hermano. No había rastro de pelea en ella, ni una gota de sangre, ni un cabello fuera de lugar. Su mirada se posó en Francisco y luego, con un asco infinito, en Valeria.

Al llegar junto a ellos Fernanda comenzó a aplaudir.

-- Qué despliegue tan dramático el tuyo Valeria – le dijo Fernanda, su voz resonaba en todo el pasillo como el golpe del mazo de un juez anunciando su sentencia.

-- Siempre fuiste buena para el teatro, pero esto es caer demasiado bajo, incluso para ti –

-- ¡Cállate! – le gritó Francisco dando un paso hacia ella, pero los policías lo contuvieron, obligándolo a depositar a Valeria suavemente de nuevo en el sofá.

-- ¡Eres una asesina! ¡Has matado a tu propio hijastro por envidia! ¡Valeria me lo contó todo! ¡Viste el collar y perdiste la cabeza! –

-- ¿Hijastro? – repitió Fernanda como si esa palabra le estuviera dando un nuevo motivo para estar allí.

Miró a su abogado,

-- ¿Eso cuenta como causal? – preguntó, y el hombre asintió. Francisco que sabía muy bien a que se refería se pudo nervioso. Estaba cavando su propia tumba sin siquiera proponérselo.

-- Con ese niño, usted puede demandar divorcio por infidelidad. Sería más rápido y obtendría más ganancias – anuncia el letrado.

-- ¿Te volviste loca? ¿Quieres el collar o quieres vengarte por él? –

Ella se acercó lentamente, sin mostrar un ápice de miedo ante la furia de su esposo. Se detuvo a unos centímetros de él y soltó una risa amarga que heló la sangre de los presentes.

-- ¿Vengar el collar? Francisco, yo no necesito ponerle un dedo encima a esta mujer para recuperar lo que es mío. Ella robó esa joya y tú fuiste su cómplice. Pero lo que me resulta fascinante es tu estupidez. ¿De verdad crees que estuve aquí y le hice todo lo que dijo que le hice? – señalo a Valeria y toda la habitación destrozada.

Francisco también observó todo esta vez. En los cinco años de matrimonio, y todas las veces que él la había dejado plantada, ella nunca había tirado un florero, aun cuando moría de rabia por dentro.

Incluso aquella noche que fue al hotel y la vio con el collar y la bata en la habitación que ellos acostumbraban a ocupar.

-- ¡Mientes! – chilló Valeria desde el sofá, retorciéndose de dolor, nunca dejaría que Francisco sospechara de ella, ni una sola vez.

Continúa leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la App

Último capítulo

  • YO DECIDO AHORA.... CARIÑO   128. Entre frenos...

    Capítulo 128. Entre Frenos y Coartadas.A las siete y cuarenta y cinco de la noche, la residencia Novaro-Herrera mantenía su habitual calma. En el despacho del primer piso, Alejandro revisaba por tercera vez el informe de telemetría del vehículo de Matías De Las Casas.- Este muchachito no se ha movido de su garaje en dos horas – murmuró Alejandro, ajustándose las gafas de lectura mientras miraba el mapa térmico en su pantalla.- O el muchacho no tiene vida social o sospecha que lo tenemos monitoreado.Fernanda cruzó la biblioteca vistiendo una bata de seda verde esmeralda, sosteniendo dos copas de vino. Le entregó una a su esposo y echó un vistazo a la pantalla con una sonrisa indulgente.- No has pensado que tal vez, el muchacho es bastante más inteligente que tu equipo de seguridad – le dijo su esposa, apoyándose en el borde del escritorio.- Le mandaste poner un sistema de rastreo al auto, no al chico –Alejandro alzó la vista, entrecerrando los ojos.- ¿Dónde está Victoria? –- Di

  • YO DECIDO AHORA.... CARIÑO   127.

    Capítulo 127. El reflejo en el espejo y un regalo especial.Nadie le hablaba a Alejandro Novaro con semejante audacia en su propia casa. Un silencio tenso se apoderó del pequeño círculo. Alejandro entrecerró los ojos, evaluando la amenaza.Varios metros más allá, Fernanda observaba la escena apoyada en una columna, disfrutando de cada segundo de la interacción con una copa de vino en la mano y una chispa de diversión absoluta en los ojos.- Mi hija está celebrando su mayoría de edad, Matias – le dijo Alejandro, dando un paso más cerca de Victoria.- Es un evento privado. Para personas con invitación personalizada, es una lástima que tu padre no haya querido asistir –- Papá... – intentó intervenir Victoria.Pero Matias, lejos de amedrentarse, dio un paso hacia un lado para quedar nuevamente en el campo de visión de Victoria y le entregó la caja envuelta con tanta delicadeza, directamente en la mano.- Solo vine a entregar este regalo y a felicitar a la cumpleañera. No quisiera interru

  • YO DECIDO AHORA.... CARIÑO   126. El arte...

    Capítulo 126. El Arte de Ser una Novaro.Muchos años después....El espejo del vestidor principal reflejaba la imagen de una joven que llevaba la combinación genética más peligrosa de la alta sociedad.Tenía la mirada penetrante e insondable de su padre el gran Tiburón Alejandro Novaro, esos ojos que habían hecho temblar a directorios enteros en tres de los más importantes continentes mezclados con la elegancia natural y la sonrisa calculadora de su madre, Fernanda Herrera.Victoria Novaro Herrera a sus casi dieciocho años de edad se acomodó el dobladillo de su vestido de seda, para el mundo exterior, la jovencita ya tenía la edad adulta legal, pero para su padre, esta era la señal oficial de que debía duplicar el equipo de seguridad privada de su princesa.- Si sigues ajustando ese vestido, le vas a hacer un hueco, cariño – le dijo su madre, apareciendo en el marco de la puerta de su habitación.Fernanda lucía despampanante a sus cuarenta y tantos años, con la misma gracia imponente

  • YO DECIDO AHORA.... CARIÑO   125. Final...

    Capítulo 125. El final.La pareja regreso con Sebastian e Ingrid justo cuando el sol empezaba a esconderse tras los tejados de la ciudad. Arturo apareció con una bandeja de cristal y cuatro copas. No era una celebración por un contrato firmado ni por un juicio ganado.Era un brindis por la unión, por el amor de sus familias, por un nuevo continuar.-- Un brindis por los que están, por los que se fueron y por todos los que vendrán – les propuso Sebastian, levantando su copa.-- Porque la sangre de los Herrera y la fuerza de los Novaro se han unido para crear algo que nadie podrá destruir... un hogar –-- Por el tiempo – añadió Ingrid.-- Que nos ha enseñado a valorar cada segundo de calma –-- Y por el amor – concluyo Fernanda, mirando a su esposo.-- Ese amor que fue el único contrato que realmente valió la pena firmar –Los cuatros bebieron en silencio, disfrutando del sonido del viento entre las hojas del roble.Vitoria y Mateo se habían quedado dormidos, uno contra el otro, en la m

  • YO DECIDO AHORA.... CARIÑO   124. Bajo...

    Capítulo 124. Bajo la sombra...Fernanda se sonrojó, tal como lo había hecho Ingrid horas antes.-- Ver a Vitoria hoy... verla caminar por ese jardín que antes se sentía tan vacío... me hizo dar cuenta de que realmente ganamos –-- Lo hicimos. Pero Sebastian tiene razón en algo – le dijo Alejandro con una chispa de picardía en los ojos.-- Hoy es el cumpleaños de Vitoria, pero también es el aniversario de la noche en que todo cambió para nuestra familia –-- ¿Ah sí? ¿Y qué tiene planeado el "Tiburón" para celebrar con su esposa ahora que la heredera está bajo la custodia de María? –Alejandro la levantó en sus brazos y la llevó hacia su habitación. Allí, Arturo ya había dejado una botella de champagne enfriándose y una pequeña caja de terciopelo sobre la cama.-- Tengo planeado recordarte que, aunque Vitoria sea la princesa de este imperio, tú sigues siendo la reina mi amor – le respondió él, abriendo la caja para revelar unos pendientes de esmeraldas que brillaban como los campos de

  • YO DECIDO AHORA.... CARIÑO   123. Terminando...

    Capítulo 123. Terminando la gran celebración.Bajo la sombra del joven roble, el aire parecía más ligero. Aquella rama que Alejandro había traído desde la finca, contra todo pronóstico botánico y tras contratar a los mejores expertos en trasplantes de la ciudad, se alzaba ahora con orgullo en el jardín de la mansión. No era solo un árbol; era el cordón umbilical que unía la paz del campo con la selva de asfalto.Las hojas verdes y vibrantes susurraban con la brisa, cobijando a una familia que, finalmente, respiraba sin miedo.Vitoria ajena a todo estaba concentrada en su nuevo regalo... el caballito de madera que Ingrid le había regalado. La pequeña se aferraba a las cerdas de tela con una determinación que sacó más de una carcajada a los presentes.Sus pequeñas piernas, todavía un poco inestables, buscaban el equilibrio mientras Alejandro permanecía a medio metro de distancia, con las manos listas para actuar como redes de seguridad humanas, en caso su pequeña se vuelque de allí.--

Más capítulos
Explora y lee buenas novelas gratis
Acceso gratuito a una gran cantidad de buenas novelas en la app GoodNovel. Descarga los libros que te gusten y léelos donde y cuando quieras.
Lee libros gratis en la app
ESCANEA EL CÓDIGO PARA LEER EN LA APP
DMCA.com Protection Status