FAZER LOGINZero.
Mis días hace mucho que no son perfectos, pero esta mañana cuando desperté por un instante pensé que quizás este al menos sería un buen día, pero me equivoque tan épicamente que honestamente ni si quiera sé por qué demonios lo pensé.
Todo iba relativamente bien, papa me pidió que me diera una vuelta por el campus para que revisara las putas maquetas de los estudiantes de último año, alguno de ellos será premiado con el honor de trabajar para él y su muy lucrativa y por supuesto reconocida empresa. Por lo que tuve que llegar más temprano de lo usual, al menos para mí y en serio todo iba bien, hasta que esa chica se acercó a mí y me llamo Niko.
Nadie en este lugar a excepción de mis amigos saben sobre Niko de hecho, estamos en New York precisamente por esa m*****a razón, para que nadie me confunda ni me llame como mi hermano gemelo, escogí esta ciudad porque era su cuidad y porque papa tiene la sede principal de empresa aquí. Las cosas después del encuentro con la chica se vinieron abajo, había estado tan tranquilo pensando que jamás alguien de nuestra vida allá en Miami nos alcanzaría aquí, pero me equivoque terriblemente al pensar eso.
Esa chica conoció a Niko y por la forma en que me miraba no solo lo conoció seguro también fue una de las muchas que moría por él. Sus ojos brillaron de una manera que pocas veces he visto en una chica y eso me perturbo, no solo porque me llamara así, en serio creyó que yo era él.
¿Cómo si no me bastara con tener que verme todos los días en el espejo y ver su maldito reflejo en él? Para que ahora también haya una chica jurando que soy el. Esto es una m*****a locura, venir aquí y hacer mi vida hasta ahora había sido demasiado sencillo. Bueno sencillo nunca ha sido, pero no estaba tan mal.
Mi teléfono comienza a sonar en el interior de mi bolsillo, debe ser papa, dijo que me llamaría luego para saber sobre las maquetas, suspiro antes de meter mi mano en el bolsillo y sacar el aparato que no deja de vibrar, en la pantalla el rostro de mi padre, suspiro una vez más tomo una bocanada de aire antes de responder
– hola papa
– hola hijo, ¿Qué tal, como estas? – pregunta en ese tono cauteloso que suele usar cuando lleva días sin hablarme
– Bien – respondo secamente, lo escucho suspirar y antes de que pueda agregar algo más continuo – vi las maquetas, hay proyectos muy buenos, pero ninguno del tipo que te gustaría patrocinar – hago una pausa y lo único que escucho al otro lado es silencio – ¿papa?
– Sí, hijo te escucho – hace una pausa y luego continuo – no te llamo solo por eso – agrega con pesar – quería saber cómo estas
– papa en serio estoy bien, siempre lo estoy ¿de acuerdo? – el suspira una vez más y luego pregunta en voz baja
– ¿iras a casa el viernes verdad? – suspiro porque me temía que preguntara eso
– No lo sé – el vuelve a suspirar
– tu madre en serio necesita verte hijo
– papa, sé muy bien que mama quiere verme, me lo deja claro todos los putos días ¿sabes? – hago una pausa porque he respondido con brusquedad – lo siento, es que – otra pausa y ambos suspiramos – no quiero volver a casa – susurro
– Hijo – susurra luego mi nombre con aprensión – Zero, tu madre necesita verte, eres su único hijo
– sí, papa sé que soy el único que queda con vida, de acuerdo, pero entiende de una m*****a vez que no quiero volver allá, porque demonios no toma un puto avión y viene aquí, incluso ella estaría mejor, aquí que allá – le espeto con brusquedad perdiendo por completo el poco control que tengo cuando conversamos sobre el tema de regresar a casa.
– Zero, tu madre jamás dejara la casa allí están todas las cosas de tus hermanos – respiro frustrado porque sé muy bien porque mi mama no sale de allí, mientras ella se aferró a lo que quedo de ellos, yo Salí huyendo de allí.
– Papa – susurro y mi voz es más una súplica para que no continúe
– está bien hijo, solo piénsalo ¿sí? – Hace una pausa y suspira – por favor
– sí, está bien, lo pensare ¿necesitas algo más? – pregunto ansioso por finalizar la llamada
– no, solo cuídate y no olvides que tienes
– sí, papa lo sé, tengo que ir al estudio mañana por la tarde, no lo he olvidado – agrego con fastidio y lo escucho reír con suavidad
– sé que no te gusta, pero por favor, pero ¿podrías ser un poco más amable mañana? – pongo los ojos en blanco, porque los martes es el peor día de la semana.
– si papa, lo intentare – susurro
– gracias hijo, te amo no lo olvides ¿de acuerdo? – Escucho esas palabras y una punzada de dolor se instala en mi pecho, guardo silencio y una vez más escucho suspirar a papa – hablamos luego hijo, que tengas buen día – agrega en tono formal, volviendo a esa actitud que ambos tomamos la mayor parte del tiempo
– lo dudo, pero gracias – y sin más finalizo la llamada.
Guardo el teléfono en mi bolsillo y detengo mi andar, estaba tan concentrado en la llamada y en rechazar cuanto papa estuviera dispuesto a ofrecerme que he pasado de largo el estacionamiento, paso mis manos por mi cabello y respiro frustrado, mi mohicano cada vez está más largo, debería hacer algo pronto con él.
En esto paso el tiempo, disfrazando mi sufrimiento y mis locas ideas de desaparecer el parecido con mi gemelo, haciéndome cortes de cabello locos, pintándolo de diferentes colores, perforándome y tatuando mi piel. Irónicamente todos mis tatuajes sin importar que sean tienen relación con mis hermanos, así que busco infinitamente no parecerme a Niko, pero siempre termino uniéndolo a todo lo que hago. A esto lo llamo la maldición de los gemelos, todo siempre tiene que ver el uno con el otro, así uno de los dos ya no exista.
Regreso por la caminaría hasta llegar a mi auto, un fuerte trueno anuncia que pronto lloverá y por un instante me permito disfrutar de este puto día gris que pudo haber sido un buen día. Cuando detrás de mi escucho a alguien maldecir por lo bajo y luego algo golpea mis botas, busco que demonios ha sido lo que ha chocado con ellas y me agacho para recoger una pluma.
Cuando la observo de mis labios se desprende una risa floja, ¿Quién demonios en la universidad usaría una pluma de Jake y los piratas? Me giro para buscar al dueño del dichoso plumón, me acerco al auto que está a un espacio y le tiendo la pluma a la chica que esta agachada recogiendo un montón de cosas del suelo
– Ten – digo sin interés
La chica eleva sus ojos y maldigo para mis adentros, en serio esto tiene que ser una m*****a broma y una demasiado pesada, sus grandes ojos me observan con sorpresa y siento como mi cuerpo se tensa, otra vez esta chica, la misma que me confundió hace un rato con Niko.
– ¿vas a tomarlo o no? – le espeto conteniendo la frustración y la ira que siento al tener que toparme de nuevo con ella, en menos de dos horas.
– oh, sí lo siento – dice tendiendo una de sus manos y aferrando la pluma.
No puedo evitar echar un vistazo nuevamente a la misma y sin más sonrió, quizás ahora todo tiene sentido, esta chica tiene plumas de Jake y los piratas, seguro es una freaky de m****a, obsesionada con las caricaturas de Disney.
– No tienes por qué burlarte de las cosas de otros – me espeta.
Su comentario no hace más que incrementar el desagrado que siento hacia ella, ha acumulado demasiados puntos negativos en tan corto tiempo que puedo decir que es la persona que menos me agrada en mi puta vida y hay como un millón de ellas.
La veo de arriba abajo con detenimiento, quizás solo por darle el beneficio de la duda y buscar algo en su actitud en su físico que salvar, pero nada, es una chica, simple, tiene bonitos ojos – que por cierto son sumamente expresivos y me miran con resentimiento, cosa que es mutua – sonrió con arrogancia y le espeto con desprecio
– Para burlarme de algo o alguien tendría que importarme al menos un poco y la verdad no es el caso – mi tono es frio, pero me importa una m****a, honestamente quiero sacarla de mi vista, por lo que simplemente me giro y camino de regreso a mi auto
– Imbécil – la escucho decir y vuelvo a sonreír esta chica es irritante
– Lo mismo digo – suelto porque en serio lo siento así
– ¿Qué rayos está mal contigo? – suelta furiosa.
Pero la ignoro por completo, ya mi día es bastante malo y odiaría tener que lidiar con una freaky dramática por soltarle todo lo que estoy pensando en este instante sobre ella y su estúpida actitud. Abro el auto y entro, sin demorarme en nada mas, lo enciendo y salgo del estacionamiento como si mi vida pendiera de un jodido hilo.
Acelero y entro a la vía principal, atestada de autos, mi mente sigue en esa chica idiota y en su voz llamando Niko hace un rato, m*****a sea, había vivido esto muchas veces mientras vivía en San Diego con mama y papa, la gente no paraba de confundirme con Niko, obviamente todo el mundo se había enterada del accidente, pero como movidos por un acto de puro sadismo, siempre me llamaban Niko.
La lluvia no tarda mucho en acompañar mi camino a casa, en la radio comienza a sonar una canción de Maroon 5 y el recuerdo de un día igual a este llega a mi cabeza
Nunca en su vida Brooklyn se había sentido de esa manera, jamás había sentido tantas cosas en su pecho como en ese instante. En cuanto las notas del piano empezaron a inundar el lugar lo supo, sabia quien las tocaba, sabía que estaba a punto de pasar incluso antes de girar su rostro y contemplarlo. Allí sobre el escenario estaba su más grande tormento y su mayor alegría, porque si eso era Zero Evans para Brooklyn.Un tormento que la asediaba desde el instante en que lo vio aquel día y ese par de ojos de distintos colores la fulminaron, una confusión que la llevo a este instante. Una confusión que sin importar cuanto dolor haya generado en ella durante todo el tiempo que estuvieron juntos estaba valiendo cada segundo y cada lágrima.Ver a Zero sobre el escenario, sentado frente al piano como aquel día en su departamento tocando es algo que Brook simplemente no creyó que sería capaz de presenciar y algo en su interior le decía que esas notas eran única y exclusivamente para ella. Movida
Permanecemos cerca de la barra mirando como Brook baila con el sujeto, en un principio me concentro en ella y como luce. Lleva un vestido digno de una princesa de Disney, no puedo evitar reír al hacer la comparación, es rosa con alguna especie de flores y se ajusta a su cintura dejando ver claramente sus curvas, que aunque no son exageradas la hacen lucir hermosa y sexy. Lleva el cabello semirecogido y se ve jodidamente hermosa.En cuanto el sujeto con el que baila la libera y hace que gire sobre si misma al ritmo de la música su vestido se mueve con gracia al igual que ella y recuerdo el día que la encontré bailando en el salón en el campus, inevitablemente me tenso al ver la amplia sonrisa que se dibuja en sus labios. Sus ojos brillan al verlo y por un instante el vacío se extiende en mi pecho.— ¿Vas a esperar que terminen de bailar? — pregunta Kyle a mi lado dando un sorbo a un trago que no tengo idea de en qué momento a pedido.— No lo sé…— me sincero.Porque no tengo idea de cóm
Golpeo un par de veces más la puerta del departamento sin obtener respuesta alguna, son las 6:45 pm y Jake debería estar en casa, pero ni ella ni Sarah parecen estar, suspiro y me giro apoyándome en la puerta, saco mi teléfono y le marco a Charlie es muy seguro que él sepa dónde están. Después del tercer toque responde.— ¿Qué pasa bro? — responde Charlie animado.Después que lo golpee en el hospital y paso lo que paso, me disculpe con él y dejamos todo en el pasado.— ¿Dónde estás?— En casa jugando con Thom, ¿Por qué? — es raro que estén en casa a esta hora.— ¿Sarah está contigo? — indago— Que va, tienen una fiesta hoy, es algo sobre un evento al que irán con la familia de Brook, ¿Por qué? — pregunta con curiosidad.Mierda, pero que complicado ahora que quiero acercarme no logro dar con ella y justo hace unos días era con quien más me topaba. Jodido karma.— No por nada, curiosidad, gracias peluche…— lo escucho reír y luego finalizo la llamada.Me giro sobre mí mismo y salgo del p
— Vamos Brook corre…— le grito a la pequeña niña de ojos grandes que viene detrás de mi riendo.De su mano sale un hilo que se alarga hacia el cielo y justo sobre su cabeza una colorida cometa se mese con el viento. — ¡Zero espérame!…— grita una vez más y vuelvo a reírme mientras Niko me ve mal.— No seas malo, hay que esperarla…— se detiene y al igual que él su cometa deja de ondear en el cielo.Imito a mi gemelo y me detengo mirándolos a ambos, Niko está cansado de correr y Brook está que cae sobre la arena. Mientras ríe se inclina sobre sus rodillas y trata de acompasar su respiración.— Deja de usar tus poderes mientras jugamos, no es justo — se queja mirándome mal — además es trampa dijiste que no los usarías — me señala con su pequeño dedo y pongo los ojos en blanco.Aquí está otra vez regañándome como si fuera mi mama.— Tiene razón dijiste que no los usarías — la apoya Niko y me giro para verlo mal.— ¿Eres mi hermano o suyo? — pregunto dolido porque este apoyando a la enana
Zero.La brisa fría que sopla a mí alrededor es el firme recordatorio que el invierno está por llegar, cruzo la calle y alcanzo el pasillo que da al aula donde tengo clase, hace tres días que recordé lo de la playa y que posiblemente Jake y la niña de ese día sean la misma persona. Meto la mano en los bolsillos de mi pantalón y toco la caracola, jugueteando con ella sin sacarla.Desde ese día no la he dejado, siempre está conmigo como la brisa fría es un recordatorio constante que debo hacer algo para saber si de verdad son la misma persona. Entro al salón y para variar esta vacío, subo los escalones de uno en uno y me dejo caer en una de las sillas, saco la concha y comienzo a detallarla una vez más haciendo un esfuerzo sobre humano por recordar más de ese día, pero simplemente no logro hacerlo.Tengo dos días sin ver a Brooklyn, he estado tratando de dar con ella pero ha estado evitándome más que antes y estoy seguro que fue por la rubia y la estupidez que le dije, pero no lo hice c
Me giro y entro a la ducha, abro el grifo y dejo que el agua fría me empape, mi piel se eriza y pronto estoy temblando de frio, pero permanezco debajo del agua, buscando la manera más ilógica de hacerme olvidar. Después de algunos minutos no resisto más y abro el grifo del agua caliente, pronto la temperatura del agua se regula y sale tibia.Recupero el calor en mi cuerpo y cierro los ojos, recordando la última vez que nos duchamos juntos, me recuesto de la pared y me pierdo en el recuerdo, de sus manos sobre mi pecho, de sus labios sobre los míos, de sus jadeos y de lo maravilloso y perfecto que se sentía estar cerca de ella. ¿Cómo es que con Brooklyn nunca me preocupe en cuidarme? Nunca me molesto follar con ella y antes de hacerlo ponerme un preservativo.Estaba demasiado ocupado ensimismado en la cantidad de sensaciones que sentía estando con ella, que me olvide de lo más básico para mí. Me engañe tantas veces diciéndome que solo era sexo, como si en el instante en que la bese po







