Compartilhar

59

last update Data de publicação: 2025-10-21 01:58:38

Olivia pudo entonces sentir su corazón temblar. También sintió cierto tipo de calidez, y esa sensación relajante se sintió reconfortante. Era la primera vez que se sentía así.

Realmente anhelaba una calidez como esta, pero tenía miedo de ser indulgente. Olivia se sintió como Ícaro, volando demasiado cerca del sol. Sabía que sus sentimientos serían su final.

Ella vacilaba mientras luchaba.

Olivia no sabía cómo enfrentar a Max, por lo que solo pudo entrar en pánico cuando se dio la vuelta y se fu
Continue a ler este livro gratuitamente
Escaneie o código para baixar o App
Capítulo bloqueado

Último capítulo

  • ¡Soy la mamá de los cuatrillizos!   Epílogo

    El tiempo había pasado como un suspiro. Los días de caos, secretos, traiciones y redención eran ya parte de un capítulo antiguo, un pasado que ahora se leía en susurros entre los recuerdos, como un libro cuyas páginas desgastadas solo confirmaban lo lejos que habían llegado.La casa de campo donde vivía la familia Brook-Blake estaba rodeada de naturaleza y tranquilidad. Amplios jardines, una biblioteca con paredes repletas de libros, y una cocina siempre llena de vida. Pero ese día, algo especial flotaba en el aire.—¿Mamá, has visto mi chaqueta blanca? ¡La de laboratorio! —preguntó Mia, entrando con el cabello recogido en una coleta, un estetoscopio colgando de su cuello.—Está en la silla del comedor, justo donde la dejaste —respondió Olivia, con una sonrisa divertida mientras preparaba café.Mia tenía ahora 15 años, pero su madurez y tenacidad la hacían parecer mayor. Había decidido seguir los pasos de su madre, Olivia, quien después de todo lo vivido, había retomado su pasión por

  • ¡Soy la mamá de los cuatrillizos!   Fin

    …El cielo estaba despejado y una brisa cálida acariciaba el campo florido a las afueras de la ciudad. Max había insistido en llevar a Olivia y a los niños a pasar el día en aquel lugar tranquilo, rodeado de naturaleza, donde las risas de los pequeños podían escucharse con libertad.Olivia se recostó en una manta extendida sobre la hierba mientras observaba a Mia y Noa correr tras unas mariposas. Tomas jugaba con unas piedritas organizándolas como si fueran soldados, mientras Clayton se acercaba a ella con una flor entre sus dedos.—Para ti, mamá —le dijo con una sonrisa luminosa.—Gracias, amor —respondió Olivia, acariciándole el cabello. Fue entonces cuando notó que llevaba algo más escondido en la otra mano—. ¿Qué tienes ahí?—Nada... todavía —dijo misterioso, corriendo hacia Max, que lo esperaba cerca de un árbol grande.Fue entonces cuando todo cambió.La música comenzó a sonar suavemente desde un altavoz escondido entre las ramas. Olivia alzó la vista, confundida. Max, con una s

  • ¡Soy la mamá de los cuatrillizos!   665

    —¿Qué pasó…? Me siento… raro.—Te envenenaron, Max. Estuviste a punto de morir, pero conseguimos el antídoto. Lo logramos —le acarició el rostro con delicadeza, con miedo a lastimarlo—. Estás vivo. Gracias a ti, a tu fuerza.Max intentó moverse, pero el dolor lo obligó a quedarse quieto. Aun así, su mano temblorosa buscó la de ella.—¿Tú…? ¿Tú me salvaste?—Sí. Y lo haría mil veces más —Olivia le sonrió entre lágrimas—. No podía dejarte. No después de todo.Max la miró en silencio, con los ojos húmedos y el corazón enredado en emociones que aún no entendía del todo.—Te vi… en un sueño —murmuró—. Estabas llorando y besándome… pensé que me estaba muriendo.—No era un sueño —susurró ella—. Era real. Estaba aquí… y lo haría otra vez si fuera necesario.Max tragó saliva, con esfuerzo. Su mirada se tornó más nítida, más firme.—¿Me amas, Olivia?Ella lo miró fijamente, sin temblores, sin miedo.—Sí. Te amo, Max Brook. A pesar de todo. Incluso cuando no debí… incluso cuando creí que no lo m

  • ¡Soy la mamá de los cuatrillizos!   664

    —Cuidado con los sensores térmicos —advirtió Nueve, revisando el mapa térmico en su dispositivo—. Adrik es paranoico. Esto podría estar lleno de trampas.Olivia asintió y se colocó los lentes infrarrojos. Caminó agachada entre las plantas secas, hasta llegar al punto exacto que Rey había descrito. Allí, una vieja estructura metálica estaba oculta bajo una manta rota y tierra.—Aquí —susurró Olivia, quitando la tapa con esfuerzo.Debajo, una trampilla metálica oxidada. Tecleó el código: 4512.Un sonido sordo y chirriante confirmó que la compuerta cedía.—Vamos —ordenó Nueve, bajando primero.El pasillo subterráneo olía a químicos y humedad. Estaba tenuemente iluminado por luces de emergencia rojas. Olivia apretó su arma contra el pecho, sus pasos firmes, pero su respiración agitada.—Dos sensores en las paredes —indicó uno de los hombres de Nueve—. Hay cámaras.—Apaguen la señal —ordenó Olivia.En segundos, uno del equipo cortó la energía con un inhibidor. Continuaron avanzando.De pro

  • ¡Soy la mamá de los cuatrillizos!   663

    Golpeó con fuerza las cadenas de la silla, como si el recuerdo todavía lo enloqueciera.—Por eso juré vengarme. No solo de ella… sino de su maldita sangre. De ustedes.Las palabras retumbaron como disparos en el aire. Olivia sintió un escalofrío recorrerle la espalda… pero no se apartó. No esta vez. Porque ahora entendía muchas cosas.Los ataques. Las amenazas. El veneno.Y Maia.Su hermana gemela. Muerta. Asesinada por uno de los hombres de Rey.Su garganta se cerró. Un dolor viejo volvió a su pecho como una herida abierta.—La mataste —susurró—. Mataste a Maia… utilizaste el odio que tenía por mí, para que ella misma se consumiera.Rey no respondió de inmediato. Solo la miró. Y luego sonrió, pero ya no era una sonrisa cruel… sino vacía.—No me importa. Solo quería que doliera.Olivia se contuvo para no llorar. No por él. No por ella. Por todo lo que esa venganza absurda había destruido. Pero no podía quebrarse. Tenía que mantener la cabeza fría.—¿Ni siquiera si fuera tu verdadera h

  • ¡Soy la mamá de los cuatrillizos!   662

    —Max… —susurró, su voz quebrada—. Estoy aquí.Se inclinó y lo besó. Un beso suave, desesperado, lleno de todo lo que quería decirle y no podía. Pero él no respondió. Su cuerpo permanecía inmóvil, su alma atrapada entre este mundo y el siguiente.—Está inconsciente —explicó Luna desde la puerta, con la voz suave pero firme—. Lo mantenemos así… para que no sufra.Olivia asintió sin girarse, las lágrimas cayendo por su rostro sin control. Se obligó a respirar hondo, aunque sentía que el dolor le oprimía el pecho.—Lo traje aquí porque en la casa Blake no podríamos ocultárselo a los niños —continuó Luna con delicadeza—. Mia, Tomas, Clayton, Noa y Lily se habrían dado cuenta… y no dejarían de preguntar por él. Aquí está seguro.Olivia asintió otra vez, esta vez en silencio.Luna dio un paso atrás y cerró la puerta con suavidad, dejándolos solos.Olivia se acurrucó junto a Max, rodeándolo con sus brazos, como si con eso pudiera protegerlo de todo. Le susurró palabras dulces al oído, palabra

Mais capítulos
Explore e leia bons romances gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de bons romances no app GoodNovel. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no app
ESCANEIE O CÓDIGO PARA LER NO APP
DMCA.com Protection Status