INICIAR SESIÓN—¿Cómo te sientes?— Daniel me regala un beso en la frente antes de sentarse a mi lado— ¿Necesitas algo? Podemos pedir cualquier cosa para cenar, ¿quieres helado, café, una malteada, algo?
—Estoy bien, cariño.
—Ven aquí —me ofrece un abrazo abriendo sus brazos hacia mí, apoyo mi cabeza en su pecho, me acaria el cabello con lentitud. —He estado muy ocupado con temas de la constructora y del trabajo— que incómodo es saber el verdadero significado de "trabajo" para él—, pero en ningún momento dejo de pensar en ti. Me gusta saber que estás aquí, esperándome.
—Sabes, tengo una duda— busco su mirada— Sé que no eres tan grande, no tienes diez años más que yo, pero, ¿cómo era tu vida antes de mí?— Tensa un poco los músculos, lo puedo sentir en el abrazo.
—Normal —sonríe y me da otro beso, pero esta vez en la mejilla. Intento hacer contacto con sus ojos, pero no me lo permite. Ignoro au respuesta con el solo fin de que hable más y no se cierre, quiero que responda mi sencilla pregunta. —No hay mucho que contar, cuando tenía tu edad ni hacía ni la tercera parte de lo que hago ahora, no hacia la cantidad de ejercicio que hago hoy en día.
—Quiero el Daniel de esa época —la vida me resultaría más fácil si mi mate fuera un flojo y no un obsesionado con el ejercicio.
—Pasaba todo el día con Zack y Ethan...
—Desde que nos separamos y tuviste que contarme la verdad, no quise preguntarte sobre Ethan, sentí que era algo que no debía de tocar.— Sus caricias se detienen y sé que está pensando bien que palabras decir.
—Ethan... bueno, él fu hijo único. Su papá es un alcohólico, su mamá murió cuando él era muy pequeño, entonces quedó a cargo de su papá, pero por su adicción jamás le puso atención. Yo no tenía ni la más mínima idea de su existencia,hasta que entró a la escuela con Zack y obviamente conmigo. Era un año mauor que nosotros— suspira antes de seguir hablando —Nos empezamos a llevar demasiado bien, nos convertimos en amigos inseparables, él era como un hermano para mí y un hijo para mis papás.
—Entonces si el estuviera vivo, ¿tendría 27?
—Estaría a un paso de cumplir los 28, su cumpleaños era el 21 de diciembre. Si te soy sincero, ya ni siquiera puedo recordar su voz por cuenta propia, si no es porque de vez en cuando me ayudaba a grabar vídeos para mis clases de guitarra quizás ahora mismo no tuviera un recuerdo de él.
—No he visto ninguna foto de él, ¿quieres mostrarme como era?— hablo con tacto, no quiero que piense que es una orden.
—Tenía varias fotos en mi antigua habitación en la casa de mis padres, no sé donde están, pero Zack tiene varias fotos en su cuenta de F******k, deberías de revisar. —Claro que he visto todo el perfil de Zack, buscando algo que tenga que ver con Daniel, así que sé a cuales fotos son.
—¿Alto, moreno y guapo?— de los tres, sin lugar a dudas él para mi era el más apuesto.
—¿Entonces si has visto esas fotos? No sé como sentirme al respecto, ¿te pareció guapo? —Daniel simplemente sonríe divertido y con algo de melancolía.
—Las vi, no sabía quien era cuando las vi, se notaba que se querían mucho. Estoy segura de que su partida fue algo muy difícil y estoy orgullosa de que ahora mismo puedas hablar de él y que decidas no cerrarte. Odio cuando no me cuentas ciertas cosas de cuando eras más joven —tengo tantas preguntas para él, pero sé que si se lo pregunto él no me dirá nada y temo que enojaré.
—Su muerte ocurrió cuando yo no estaba en Parsons, estaba en la universidad. —Está bien, siento que he entrado a un lugar muy profundo de su bello corazón. —No lo despedí como se debe por... por algunas cosas que me pasaron en ese momento que me impedían regresar. Como sea ya han pasado 6 años después de eso, es algo que he superado. Hacerlo no quita que me duela saber que no fui el mejor amigo que él merecía, de vez en cuando nos molestabamos y no nos hablábamos por semanas. A veces por cosas importantes y otras veces por tonterías.
—Entonces no era tu amigo, Daniel, él era tu hermano. Así pasa con los hermanos, ¿dabes cubatas veces me enojaba con James? Demasiadas, pero no por eso éramos malos hermano o malas personas, simplemente eramos hermanos.— Me levanto para poder sentame y ser yo quien abrace a Daniel, me acomodo en el sillón y le ofrezco mis brazos. Lo piensa por un minuto y enseguida se acurruca en mi pecho, le doy un beso en el cabello para después acariciar la piel tersa de su cuello con el dedo.— ¿Desde ese suceso Zack y tú se volvieron inseparables?
—No, Zack y yo ya éramos muy amigos antes de que Ethan fuera nuestro amigo. Con Zack siempre he tenido una relación sin roces, una amistad sana que sabemos muy bien como manejar, pero con Ethan era algo distinto. Él tenía sus traumas y sus metas, una razón más por la que quería ser la mano derecha de mi tío Anthony...— Respira hondo preparándose para hablar — Mi tío Anthony consumía la mercancía, uno de sus más grandes errores. Se volvía loco y hacía cosas sin pensar, Ethan siempre lo encubrió y lo intentaba cuidar y proteger de todo lo que le pudieran hacer o hacerse. Pero a él nadie lo cuidó, —presiento que aquí viene la razón por la que Ethan ya no está aquí y no sé si estoy preparada para escucharla— ni Zack ni yo, estaba solo, así que Anthony era su única compañía. Mi tío no lo veía así, estoy seguro de que para él simplemente era un mocoso que quería ser como él y ya. Yo también quería ser como mi tío hasta que... conocí lo que era la muerye y la vida y decidí salir de este camino tan escabroso que Anthony quería que siguiera. Salir del hoyo sería difícil una vez adentro, yo lo hice por mi mamá que nunca estuvo de acuerdo con la relación que tenía con mi tío.
—¿Cómo es qué tomaste las riendas de ese negocio del que tan mal hablas?— No, no quiero saber como murió, es una buena idea cambiar de tema. No quiero traer malos recuerdos, aunque me temo que ya lo he hecho.
—Zack se hizo cargo por cuatro años seguidos, ni yo ni mi familia quería hacerlo. Anthony y Ethan murieron en el mismo incidente, nadie sabe que fue lo que verdaderamente pasó. Sólo sé que alguien los mató, alguien que deseguro Anthony molestó. Como sea yo no podía no quería volver a velar por su patrimonio, o más bien por el de toda la familia. Algo que construyó mi bisabuelo no podía ser tirado por la borda de es forma, Anthony era muchas cosas, pero había logrado el control de varios clubes nocturnos de Virginia.
—Creo que no has respondido mi pregunta y la verdad es que no quiero saber tanto sobre eso. —Saber más hace que la imágen de Daniel con un arma en la mano y con esa expresión de oido y sin misericordia me ha dejado un poco traumatizada.
—Llevamos dos años juntos Elizabeth y no planeo dejarte nunca, así que debes de saber de donde sale la mayoría del dinero que gastamos.
— No, no quiero saber, eso haría que me sientiera sucia.— Me apresuro a decir.
—¿Sucia? No, no tienes la culpa de que te haya tocado un mate como yo. No sabes cuanto lo siento, bebé —busca mi mano y se la lleva a la boca para darle una serie de besos.— Ethan quería ser como Anthony, las últimas veces lo único que quería era estar con él. Zack me dijo que Ethan pretendía ganarse la confianza de mi tío, lo que él no contaba era que estaba demasiado ocupado para darse cuenta de sus intenciones.
—¿Tú querías ser como tu tío?— aún no entiendo mucho como era su tío, pero por la forma en la que habla Daniel de él no creo que haya sido una muy buena persona.
—Debo de admitir que sí, él no era tan viejo, era unos cuantos años mayor que yo. Así que crecimos juntos, eramos amigos y tío y sobrino, nos llevábamos bastante bien. Antes y después de que él decidiera seguir con el negocio familiar, eramos buenos compañeros. Yo decidí integrarme con él como a los 14 años, no sé, no me di cuenta, solo lo hice.— Sostiene mi mano y la acaricia, su tacto me distrae e incluso me distrae de mis malos pensamientos. Daniel es buena persona.— Después de mí entro Ethan, ahora no solo tenía un fan, eran dos, crecimos con Anthony y siguiendo sus pasos y sus ordenes. La verdad es que no sé cuanto nos afectó, pero lo hizo. No puedo explicar esa sensación que sentí cuando por primera vez jale un gatillo,— el corazón me empieza a latir, estoy un poco arrepentida por empezar esta conversación. Algún día tenías que saber todo, así que respira y tranquilízate. —esa persona cayó, sin más, solo se desvaneció bajo mis ojos. Fue... se sintió bien...
—¿Bien? ¿No te arrepentiste, no sentiste culpa?—¿Cómo es que me puede decir eso?
—No Elizabeth, no sentí nada de eso. Simplemente lo hice y así seguí, hasta que Anthony me dio a probar la cocaína que por mucho tiempo ae apoderó de mí tiendo 16 años. Fue una muy mala época, hice susfrir a mi mamá con mis adicciones, molesté a mucha gente y obviamente me metí en problemas.
—¿Cuándo dejaste de consumir esa porquería?
—Solo toqué fondo y sentí que era hora de cambiar, pero no me funcionó demasiado. En la universidad fue casi lo mismo, hasta que me tomé las cosas en serio y puede regresar, hasta que te encontré... por ti... dejé a lado mis traumas y mis malas ideas.
—Creo que no lo has dejado, es obvio que sigues en eso— en eso que tanto miedo me da.
—Lo sé, pero ya no tengo la necesidad de drogarme o de alcoholizarme. Soy cuidadoso con ese negocio que me puede llevar a la muerte o a la cárcel. Intento no cometer los mismos errores, para no dañarte, porque eres lo más importante para mí y tu bienestar también. —Me es inevitable sonreír al escucharlo, no puedo creer que me quiera tanto, estoy feliz de tenerlo.
—¿Te parece si cambiamos de tema? —le pellizco ligeramente la oreja para que me ponga atención.
—¿Cómo qué?
—Como esto— le pongo mi mano con el anillo frente a los ojos— ¿podemos hablar sobre esto? ¿Cuándo, como, dónde?
—Tú elije, nadie sabe así que dile a Lilly y dile que te ayude a organizar la fiesta que quieras. Yo solo aceptaré todo lo que tu decidas, estaré feliz con eso.
—¿Me estás diciendo que serás el típico novio que le vale todo? No, eso si que no, quiero que te involucres conmigo, es NUESTRA boda, no mi boda, así que debemos de organizarla juntos.
—Sabes que la constructora me absorbe por completo, a penas y pude venir hoy a comer contigo, eso sin contar el otro negocio —Tiene razón, él no tiene tiempo.
—Lo entiendo, ¿te parece si nos casamos en un año? Creo que es un buen tiempo para que pueda organizar y detallar todo, en ese entonces tendré 20 años y creo que me sentiré algo cómoda con eso.
—Si lo que necesitas es tiempo, podemos esperar más tiempo. No te lo tomes tan a pecho, podemos esperar. Yo solo quise que supieras que te amo mucho y que quiero hacer esto más formal. Podemos esperar a tus 21. No pienses por favor que te lo pedí para presionarte o para atarte
—Por todos los cielos, Daniel, estamos atados para siempre. Ya no se puede hacer nada para separarnos, ¿entiendes? —¿Alguna forma de separarnos? La muerte, solo eso. No creo que haya algo que pueda hacer que nos separemos, estoy marcada por él y una vez hecho eso, ni él ni yo podemos alejarnos.
—Me alegra escuchar eso, pero, ¿tú me dejarías?
—¿A qué viene eso? Es obvio que no, bueno, —siempre y cuando no hagas alguna estupidez — siempre y cuando no metas la pata.
—Estoy esforzándome para no hacerlo, cariño. Te amo y no quiero dañarte jamás, ya te lo dije antes, no hay nada que yo no pueda evitar hacer. Actúo pensando en ti y de que forma te puede repercutir, así que siemore ten en cuenta esto: te amo y siempre estás en mi cabeza, siempre pensando hacerte dichosa y hacer que te sientas amada.
—Que lindas palabras —acerco mis labios a los suyos y le doy un beso, él me sujeta la cabeza y me atrae a él con más fuerza.— Mi cuello— está ejerciendo demasiada presión.
—Lo siento, me sumergo demasiado en la pasión —Daniel se levanta y se sienta juntos de mí, me jala de las manos y me ayuda a subirme a su regazo. Quedamos frente a frente, mirándonos directo a los ojos y con una sonrisa plasmada en el rostro. —¿Puedo?— asiento con la cabeza para darle permiso de hacer lo que quiera conmigo, no recuerdo en que momento Daniel y yo empezamos a pedir permiso de tocarnos mutuamente. En realidad es cuestión de respeto, pero me gusta saber que mi integridad siempre está a salvo.— ¿crees que puede hacerlo? ¿O resulta incómodo para ti en éste momento?
—La verdad es que solo quieeo caricias tuyas, porque me duele un poco el vientre bajo— detesto que me venga la regla, peeo creo detestaría más que no vinera, así que intento no quejarme.
—Bien— Toma el dobladillo de mi camiseta negra y la empieza a subir, dejando al descubierto mi abdomen, que misteriosamente logra mantenerse plano. —Si tan solo hicieras ejercicio... tendrías un cuerpo totalmente diferente, me gusta como estás.
No contesto nada, solo observo como Daniel trabaja mi piel. Me da besos en la mano y también me acaricia la piel de la espalda con la mano.
—Creo que me estorba esto— finalmente tira de mi camiseta y me la quita de un tirón. —Me gusta que no uses sostén, ¿es más cómodo así?
—No sabes cuanto, te sientes libre y no tienes una constante presión en tu espalda ni metales tratandote de perforar una teta— me burlo de mis propias palabras con una risa escandalosa.
—Esa risa me fascina...
haber dicho ese par de palabras me han cambiado, y de hecho, han cambiado el rumbo de esta disputa. Ahora Zack está de pie, junto a mi intentando trazar un plan para que podamos encontrar a Eli y de paso, matar al hombre que se la llevó. Solo bastó con decir que estoy enamorado de ella pra que mi mejor amigo aceptara ir en contra de Andrew. Decidió que si estoy enamorado de ella debemos de salvarla porque Eli es lo que espera que hagamos, ir por ella. —Debemos entrar por esta zona, es la zona en la que antes los William tenían su casa principal. Ahora es una casa que ocupan de vez en cuando, tal vez por lo mismo no haya nadie vigilando las entradas.— Suspiro molesto por no tener una idea clara de que diablos hacer o en donde carajos esté esa chica la cual quiero recuperar. —Pienso lo mismo, es lo más idóneo para la situación. Ahora que tenemos un relevo más, Conmor y tú pueden entrar por aqui.— Susurra señalando una parte del pequeño mapa que improvisamos.— Yo entro por aquí con la
Siento una carga de rabia en el cuerpo, recorre mis venas violentamente, pero a su vez, no hay rabia, sino miedo de que algo le pase a Eli. Es la primera vez que me siento así desde... lo qué pasó con Emma, de nuevo me siento así y no se como actuar ante este sentimiento que me doblega y que me hace sentir débil.—Zack, de que estás hablando...— pregunto con voz pacible y aburrida, no puedo hablar bien,— Revisa bien, asegúrate de que lo que estás diciendo es verdad.—Daniel, en serio... ella no está aquí, algo debió de pasarle porque la puerta ni siquiera estaba cerrada. La casa está... bien, no hay nada anormal excepto por el olor que recorre por el aire. Alguien estuvo aquí con Eli.—Debió ser el hijo de puta de Andrew, él se debió de llevar a Eli bajo engaños o de forma violenta. Maldita sea, ¿como es posible que ese maldito se movió tan fácil y tan rapido dentro de mi puto territorio? Esto es una maldita broma.— Grito contra el teléfono y siendo un poco juzgando por la mirada de C
No dejo que me hagan dar ni un solo paso, porque cuando ellos pueden notarlo estoy lejos de ellos. No importa cuantos sean, yo soy mas rapido, más fuerte y tengo años entrenando. No por nada pase cinco años fuera de este pueblo, mi mente la mantuve ocupada con drogas, al principio, pero después hice lo que fuera para convertirme en alguien fuerte y lo conseguí. Siento el olor de Connor detrás de mi, apuesto a que está buscándome, estoy seguro de eso.Espero que Eli esté bien, pero no dudo qué Andrew esté deseando matarme, pero a ella no, por lo visto quiere quedarse con ella y no va a dañarla, puedo quedarme tranquilo. El que no estará tranquilo es Andrew, porque puedo sentir su desesperación al ver que me tenia y que aún así pude escapar. Regreso a casa como si nada, sin heridas y él regresa a casa sintiéndose como lo peor.Cuando estoy cerca de casa, tomo mi móvil y llamo a Gustavo, uno de los guardias que aún siguen custodiando la casa de mis padres. Necesito que me diga que ha pas
Me mantengo en alerta, algo anda mal y ese olor no es muy bueno que digamos. Huele a qué un lobo está muy cerca de mi o en realidad no solo uno, sino varios. Cierro los ojos en el momento en el que siento que el olor se intensifica y se porque eso está sucediendo, ya me oso una vez hace más o menos cinco años cuando conocí a Emma. Antes de conocerla, salí con una chica que me metió en problemas y creo que hoy estoy igual, en problemas.—Hola Daniel — la voz chillona y poco varonil de Andrew me pone de muy mal humor. Sabía que era el, no se podría tratar de otra persona que no fuera un imbecil tratando de recuperar a su chica.—¿Era necesario traer tantas personas?— pregunto aun sin abrir los ojos. No me interesa darle importancia a lo que está pasando ni la gente que se mueve al rededor de mi, sé que vana a atacar, pero sinceramente, me da prácticamente igual. Se como defenderme, ya no soy un niño de 19 años el cual termino con varias balas en el cuerpo. —Una fiesta no se hace con po
DANIELHan pasado ya varios días desde que Zack nos compartió la noticia de que ha encontrado a su mate. En realidad, la que no sabe de eso es Eli porque si ella supiera quien es la mate de mi mejor amigo tal vez se desmaye. Lo qué pasa es que ahora hay alguien más que ha encontrado a su mate y es nada más y nada menos que mi hermana. Natasha Clark ha encontrado a su mate y eso solo puede significar una cosa, hay probabilidad de que mi hermana siente cabeza. No puedo imaginar a una Natasha que sea cariñosa con alguien del género masculino que no sea Zack. no se que pensar de eso, ambos han encontrado a su mate y me gustaría saber que van a a hacer porque no es un secreto que ellos dos aún se quieren o al menos se estiman. Ellos dos sienten mucho uno del otro. Aceptar a su mate hará que jamás, jamás, puedan a volver a estar juntos a menos de que los mates de ambos mueran. Yo sé las buenas noticias de ambos, pero no creo que ninguno de los dos sepa que han encontrado a su mate casi al
DANIEL Sienro que mi teléfono vibra varias veces en mi bolsillo, dejo que pase la que parece ser una llamada hasta que termine pues tengo las manos ocupadas haciéndole la comida a la pequeña Eli que está demasiado entretenida con el perro. Estoy cocinando para ella una pasta que me gusta demasiado y que Ceci muchas veces me hizo cuando era un niño tonto. Sigo siendo tonto, pero ya no un niño, ahora soy un adulto que hace estupideces de vez en cuando y que aveces, solo a veces está cuerdo. Muevo el contenido del sartén hasta que la pata se integre muy bien, mientras que por otro lado tengo pollo en un cuenco con algunas especias. Todos alguna vez deberían de comer lo que preparo, sorprendentemente cocino bastante bien. La vibración del teléfono vuelve a interrumpir mi paz con la cocina. De mal humor me seco las manos con una toalla y saco el teléfono de mi bolsillo. Miro la pantalla y me sorprende el número de teléfono que me está llamando, es Zack. El no debería de estar llamándome,







