—¡Matías, acércate! — Me grita y me toma algunos minutos reaccionar, es que verdaderamente me he perdido mirándola. Camino hacia ella y me paro a su lado. —Abre tu mano. — Me pide y hago lo que me pide. Ella deposita algunas galletas en la palma de mi mano, y sentir el contacto de su piel sobre la mía provoca una corriente en todo mi cuerpo, algo que hace tiempo no sentía.—¿Que hago ahora? — Le pregunto perdiéndome en su mirada. —Solo dale la orden de que se siente, pero con tu voz bien firme, ¿sí? — Me explica. —De acuerdo. — Respondo y tal como ella me ha indicado le doy la orden a Danko y después de tres intentos finalmente me hace caso. —¡Funciona! — Exclamo feliz.—De a poco, solo es cuestión de que se acostumbre. — Informa sonriente.—Entiendo...
Última actualización : 2021-02-15 Leer más