En cuanto regresamos a la mansión, subo a ver a mis hijos —quienes duermen profundamente—, al parecer han estado un poco chillones, dado que no les gusta que me separé de ellos. Decido tomar una ducha rápida para luego acostarme con ellos, abrazándolos e impregnándome de su aroma y después de un rato caigo rendida.Luciano Han pasado varios días desde que vi a Lucrecia y aunque sé que es una mujer sumamente ocupada, mantenía la esperanza de encontrarla en la barra, esperando por mí, sin embargo, eso no sucedió, por lo que decido regresar a mi casa y volver en los siguientes días.A mi regreso me encuentro a mi prometida hecha una fiera, esperándome en la entrada. —¿Dónde has estado Luciano? ¿Por qué saliste sin guardaespaldas? Sabes lo preocupada que he estado todo este tiempo. Últimamente, sales todos los días y no me avisas dónde te encuentras, ¿acaso tienes una amante? —me recrimina comenzando a subir poco a poco la voz.—No tengo porque darte explicaciones. No eres mi madre Mari
Última actualización : 2021-06-07 Leer más