Iker deseaba que las horas avanzaran con rapidez, pero aquella tarde parecía empeñada en torturarlo. Cada minuto transcurría con una lentitud desesperante.En cuanto la reunión terminó, salió casi corriendo del edificio. Necesitaba aire, alejarse de todo.—Iker, tu prometida te está esperando en el comedor.Se detuvo en seco y soltó una risa incrédula.—¿Qué? Yo no tengo prometida.Intentó seguir caminando, convencido de que la persona se había equivocado.—La señorita Sari está esperándote.Al escuchar ese nombre, sus pasos se congelaron.—¿Quién dices que me espera?—Tu prometida, la señorita Sari.Los ojos de Iker se oscurecieron.—Tiene que ser una broma...Sin esperar más, corrió hasta el comedor.Apenas cruzó la puerta, encontró a Sari... y, a pocos metros de ella, a Leyli.La sangre le hirvió.Leyli lo observaba con una sonrisa de satisfacción, convencida de que había ganado aquella batalla.No sabía que acababa de cometer el peor error de su vida.—Señorita Sari... al parecer
Última actualización : 2026-07-17 Leer más