La puerta principal de la casa donde vivía Bianca se abrió cuando ella llegó. No hace mucho había terminado de hablar con Lia. Ella estaba disfrutando de su luna de miel junto a su marido, pero pronto estarían de regreso.El rostro de Greta apareció en el umbral de la puerta. Bianca se detuvo en los primeros escalones de la entrada que daba directamente al segundo piso.—Señora Greta, buenas noches —saludó con una sonrisa.—¿Qué te dije sobre el señora, niña? —la regañó ella.—Lo siento, Greta.—Así está mejor. ¿Ya cenaste?—No todavía, pensaba prepararme algo rápido.—Olvídate de eso, preparé una deliciosa cena. ¿Por qué no me haces compañía?—Está bien —aceptó—. Pero ir&eacut
Última actualización : 2021-08-06 Leer más