Alana.DESPIERTA.Fue cuando escuché unos murmullos que los sentidos volvieron a mí de golpe, pero al instante en que traté de moverme, el dolor en mi costilla me hizo arrugar la cara.No pude evitar gemir, y en el siguiente segundo, su olor llegó a mí como una ráfaga.Allí estaba mi príncipe vestido de traje, con la coleta intacta y una mirada intensa hacia mí.La locura de todo es que aquí, en esta habitación amplia, también estaba la reina, y parecía estar hablando con… Abigail.No sé si estaba soñando, o algo parecido, pero cuando sentí esos dedos fríos en mi mano, y una pregunta preocupada, no pude evitar parpadear rápido.—¿Cómo te sientes? ¿Necesitas alguna cosa? ¿Tienes sed? ¿Llamo a la enfermera? —fueron demasiadas preguntas, y yo solo me centré en su boca.—¿Dónde? ¿Dónde estoy?—En la clínica principal de Angkor… estarás bien…Asentí, y me esforcé por mostrarle una sonrisa.Había pasado muchas cosas entre nosotros, y la vergüenza, el dolor que nos separó, y los maltratos de
Última actualización : 2022-12-01 Leer más