Cuando Thomas sugirió que nos separáramos, por un momento pensé que estaba bromeando, pero al ver su expresión seria, no había dudas: él no ya confiaba en mí. Cualquiera en mi lugar se hubiera exaltado y reclamado por ello, sin embargo, guardé silencio y acepté la derrota.Noté que él intentó acercarse, pero se contuvo y solo se limitó a preguntar:—¿No dirás nada?Entonces, alcé la mirada, cristalizada por el dolor, y repliqué.—Está bien, lo acepto. Todo se terminó aquí.—¿De verdad estás de acuerdo que nos separemos? —cuestionó confundido.
Última atualização : 2023-04-22 Ler mais