Aida corrió hasta su habitación, sentía que el corazón se le iba a salir del pecho, le latía de prisa, sus manos temblaban y sudaban. Ella tragó saliva, buscó un nuevo hiyab, uno que Anisa le había obsequiado, lo aguardó entre la manga de su túnica, tomó unas cuantas monedas de su cajón y volvió a salir con prisa, rogando a Alá, que nadie se diera cuenta de lo que estaba haciendo…Entre tanto, Jahir y compañía, entraban por la puerta principal del palacio. Había sido un día difícil con un resultado satisfactorio.—¡Jahir! —gritó Scarlett en el mismo momento que la puerta de la habitación se abrió y dejaba ver la llegada de los hombres a la sala.Scarlett corrió para abrazarlo, importándole poco las reglas y todo lo que tenía que ver con costumbres, ella solo quería abrazar a Jahir, sentirlo junto a su cuerpo.—Todo está bien —susurró el Emir, al sentirla estremecerse por su llanto.Scarlett escondió el rostro entre el cuello y el hombro de Jahir y dejó que todas sus emociones fluyeran
Última actualización : 2023-06-21 Leer más