KERIANNE BACAB. Todo estaba deslumbrante, las luces decorativas, brillaban en el techo, haciéndolo parecer un cielo estrellado, en la oscura noche. Las orquídeas, con su clásico color blanco, eran las favoritas del abuelo, porque le recordaban a su esposa, al igual que al hermano mayor de mi esposo y, por ende, no debían faltar nunca en los eventos que se organizaba. Era el cumpleaños número veintidós de mi cuñada, y su nieta favorita. Esposa del hermano, de mi ausente esposo. Cada año, lo celebraban con un gran banquete, en el que asiste, todas aquellas personas de la élite. Dándole lo mejor, por ser la viuda. Cuando su esposo murió, Arturo tuvo que tomar el puesto como cabeza del hogar; pues el abuelo ya estaba viejo para asistir a la empresa. Sin embargo, no vive en la misma ciudad hace tres años, y la verdad, no tengo idea de cómo se ha de ver actualmente, porque ni siquiera en las redes he logrado localizarlo. En mi caso, para ellos solo soy la niña pobre y sumisa, al que su
Última actualización : 2023-04-01 Leer más