La chica sentía el crudo invierno en su interior. No tenía dinero. Se le detenía el corazón de solo saber que pasaría trabajo, no pudiendo encontrar dónde alojarse. Ya se imaginaba todo tipo de horripilantes escenarios cuando la noche cayera, era terrible encontrarse vagando por las calles y a medida que pasaba el tiempo, la inquietud crecía colosal.Perdió la cuenta de todos los días que estuvo bajo el mismo techo que Ethan, porque solo salía con él, a ciertos lugares que concurría la alta sociedad, ajeno a su ser. Luna expiró tirando de esa valija, bajo la mirada atenta de las personas, ella, una transeúnte más, seguía en la marcha. Se detuvo frente a una cafetería, ansiando comer tan solo un croissant, un trozo de pan que le ayudara a calmar el apetito voraz que sentía; hizo un puchero. —¡Señora Kingsman! —exclamó esa voz conocida, dejándola completamente fría.Tan solo al girar la cabeza, sintió como se le congeló el alma. ¡Eran los hombres de Ethan! Supo que debía correr, qu
Última actualización : 2023-04-03 Leer más