El abogado no se movió un solo momento de lado de su esposa, acariciaba sus cabellos que de haber sido tan brillante y sedoso, ahora estaban cenizos, pero eso a Adriano De Luca, no le importaba en lo más mínimo, Emma, era la mujer más hermosa a sus ojos, la necesitaba tanto — Cariño, me has hecho mucha falta, Adrián, se ha puesto tan rebelde, dice que soy muy estricto, yo necesito que me digas si me estoy excediendo o si ese diablillo está cruzando la línea — Señor De Luca, puede salir un rato a descansar en la sala de espera, lleva mucho tiempo aquí, cuidaremos a su esposa por usted, también debe cuidarse y no recaer, ella lo va a necesitar entero cuando despierte — ¿Creé que mi esposa despierte? — No lo sé con exactitud, lo que sé es que no podemos perder la fe, quien sabe, quizás ocurra un milagro Adriano, asintió y salió a la sala de estar, en ella estaba Dante, el mafioso se encontraba con sus hombres y con el mafioso americano — Dante, necesito un café — El abo
Última actualización : 2024-09-16 Leer más