Ipanema, Rio de Janeiro.Sale Maya del mar, como una hermosa sirena. Las miradas de los caballeros en la playa, se posan sobre ella, su firme e imponente anatomía no pasa desapercibida, Alan lo nota y se le acerca con la toalla, con la intención de cubrir su bien moldeado cuerpo.—¡¿Estás celoso?! —murmura Maya con picardía.—Realmente no, ellos no tienen el privilegio de abrazarte, acariciarte y besarte como yo—presume Alan, mientras la llena de mimos.—Tonto. Mejor vamos a comer, muero de hambre.—Quiero probar, todas estas delicias caribeñas.Caminan por la playa, hasta llegar a un pequeño restaurante. Los atienden muy gratamente, mientras esperan se disponen a conversar un poco.—¿Te ha gustado Brasil?—Mucho querida, hasta quisiera que tengamos una casita en la playa. Es muy diferente al clima de Nueva York.—Aquí es más cálido—asienta Maya y se le acerca para besarlo.—No te me acerques mucho, haces que suba el termostato—dice Alan con gracia.—Ja, ja, ja, gracioso.—Contigo soy
Última actualización : 2024-02-17 Leer más