Salí de la habitación en busca de Valentino. Él estaba en el jardín jugando con Jacob y Milo, así que me senté en el pasto a mirarlos. Viéndolo así, jugar tan despreocupado, pareciera que todo fuese normal. Ojalá y pronto pueda tener una vida tranquila junto a él. — ¡Que me dejes en paz, pequeño demonio! — gritó Jacob. Jacob ya no sabía qué hacer, o dónde poner a Valentino. Este enorme hombre estaba siendo intimidado por un niño de cuatro años. Esto era increíble de ver y muy gracioso. — Te juro, Carolina, que lo golpearé — me advirtió. Jacob sujetó a Valentino de las piernas; ahora él estaba suspendido en el aire. — ¡Ya me tiene harto! — dijo Jacob. Valentino estaba muerto de la risa, ¡qué niño más malvado! — Le gusta. Si quieres que se comporte, deberías intentar otra cosa — le sugerí. Jacob levantó más a Valentino y lo miró mal. — ¿Puedo tirarlo a la basura? — me preguntó. — No lo sé, creo que eso deberías discutirlo con Fabien — le dije con una sonrisa. Jacob puso mala
Última actualización : 2024-04-08 Leer más