*—Uriel:Decidió tomar una siesta antes del almuerzo. Cameron, uno de sus amigos más cercanos, había quedado en verse con él como casi todos los sábados. Un poco de descanso no le vendría mal.Pero cuando abrió los ojos, algo no estaba bien.Sintió una presión ligera sobre su hombro, como si alguien estuviera moviéndolo suavemente para despertarlo. La habitación estaba oscura, y sus sentidos estaban aún adormecidos.—¿Uriel? —llamó una voz masculina, grave y conocida.Uriel parpadeó adormilado y buscó la figura dueña de la voz. A su lado, de pie, había un hombre alto, de piel mestiza y ojos café, que brillaban con intensidad. Una sonrisa se dibujó en el rostro de Uriel al reconocer a uno de sus mejores amigos: Cameron Santos.Lentamente, Uriel se sentó en la cama y extendió los brazos hacia el aire, estirándose, completamente cuajado. Miró el reloj en su mesita de noche y, al ver la hora, se le escapó un suspiro. Eran las una y media de la tarde. Oh, mierda. Se le había olvidad
Última actualización : 2025-01-12 Leer más