—¡Qué bueno, qué bueno! Si ese mocoso de Luis se atreve a molestarte, llámame de inmediato. Ahora yo respaldo todas tus decisiones, ¡no puedo permitir que mi bisnieto sufra la más mínima injusticia!—Está bien, abuelo.Al colgar el teléfono, Rosa rebosaba de alegría.—Señora, voy a contratar a varios empleados más para encargarse específicamente de tu alimentación durante el embarazo y de tus controles prenatales.—Rosa, me gusta la tranquilidad, no necesito tanta gente.—Señora, ¡yo sé lo que hago! Ahora mismo voy a coordinar con el médico, ¡mañana te haremos un chequeo prenatal completo!—Está bien.Rosa salió y Sara se acercó a la ventana. Sacó su teléfono y marcó un número.Llamó a su abuelo Federico.Pronto contestaron y la voz de Federico se escuchó al otro lado.—¿Hola, Sara? Lionel acaba de llamarme para darme la buena noticia. ¡Felicidades, estás embarazada!Lionel ya le había contado a su abuelo. Sara se sintió muy conmovida. Sabía que Lionel estaba respaldándola de forma ind
Ler mais