El corazón de Sara se detuvo un momento. Si se lo hubiera dicho, ¿él habría venido?Viéndola permanecer en silencio, Luis frunció el ceño.—Rosa me hizo venir. Si no lo hacía, me habría estado dando la lata todo el día.¿Rosa lo había obligado a venir?Sara lo comprendió. Entonces él no quería venir, pero Rosa lo había obligado. No era de extrañar que hubiera aparecido aquí.—Hablaré con Rosa para explicarle. Señor Rodríguez, ¿por qué no va a ocuparse de sus asuntos?La asistenta intervino de inmediato.—Señor Rodríguez, hoy Sara tiene su primer control prenatal. En un momento le harán un ultrasonido para ver cómo se está desarrollando el embrión. No se vaya, ¡quédese para acompañar a Sara! Mire, en este hospital todos los que vienen al control prenatal son parejas. Por más ocupada que esté la empresa, no puede ser más importante que Sara.Sara interrumpió de inmediato a la asistenta.—¡Ya basta!La asistenta sacó la lengua.—Hoy no estoy ocupado en la empresa, te acompañaré —dijo Luis
Read more