Rachel las acompañó hasta después del almuerzo, Alex la trató como si fuera de la familia. Rachel estaba encantada, Alex no era ni parecido al arrogante e inalcanzable director del Salvatore Memorial, incluso escuchó con buena disposición las propuestas de Rachel para el hospital, que no eran pocas. Así que al despedirse y a su estilo sin filtro se declaró a favor de Alex, que no solo era rico y de buen ver, ahora hasta le parecía buena gente y antes no. Irina pensó que Alex se molestaría, pero en cambio se echó a reír. ¿Y cuándo Alex se comportaba como Irina esperaba?, eso nunca. Irina con un optimismo cauto, había decidido apostar a Alex, después de todo, sus hijos estaban inexorablemente mejor, junto a él. Lo que Irina sentía por Alex, prefería no encasillarlo bajo el título: amor... Lo que sentía por él era complejo, el sentimiento había crecido en ella como una especie mutante, entre la desconfianza, la admiración, el odio y el amor. Bianca no salió de su hab
Última actualización : 2025-05-05 Leer más