El campamento era un caos total, los Alfas peleaban con más ímpetu, sus luna estaban ahí, deseaban poder vencer al enemigo para salvar sus vidas. Pero no era tan sencillo, y eso lo sabían. — Cuñadas, ya escucharon a sus Alfas, deben quedarse aquí detrás de este árbol y no salir para nada... — Está bien Petya, tampoco es como si fuéramos unas lunas inconscientes, solo... Voy a revisar a esos Alfas que están heridos de aquí cerca, quizás pueda ayudarlos, y así podrán ir a ayudar a Leonardo a la batalla... — ¿Qué...? ¡Por supuesto que no, no irás allá cuñada, es muy peligroso! Pero Alejandra ya estaba entre los Alfas caídos sanandolos. — Petya, no vas a poder detener a Alejandra, no te olvides que ella es la reina luna y que siente la responsabilidad de nuestra especie sobre sus hombros. — ¡No... no... no, esa explicación no le va a importar a Leonardo, él me va a sacar las tripas si su luna es heridas! Ahhhsss, iré a por ella, ya vuelvo, no se muevan de aquí. Ya no me
Última actualización : 2025-07-03 Leer más