En aquel momento, Katherine entró a aquella habitación, sintiendo el aroma de Henry Bennett en todas partes. Sus ojos, sin embargo, se posaron sobre lo único que más amaba y le importaba en el mundo: sus pequeños hijos.Gabriel y Emma habían despertado debido a los gritos, y ambos miraban a su madre con los ojos llenos de lágrimas.—Mamita…nosotros… — dijo Gabriel con voz entrecortada.Katherine se apresuró a tomar a sus gemelos de las manos para sacarlos de allí, sin embargo, ambos se rehusaron a moverse.—¡No quiero!, ¡Quiero quedarme con papito! — gritó Emma quien, en ese momento, saltó de la cama para correr directamente a abrazar a Henry, quien la abrazó a cambio. — ¡Eres mala!, ¡No te importa nanita y me quieres separar de mi papito! — gritó la pequeña de largos cabellos castaños.Gabriel, dando una mirada a su madre, caminó también hacia su padre.—Siempre quisimos ver a papito y tú siempre dijiste que no teníamos uno, pero encontramos tu foto con papito, nos echaste mentiras,
Última actualización : 2025-04-28 Leer más