Cuando salieron del ascensor, llegaron al primer piso de la casa de Serena. Apenas se abrieron las puertas, vieron a Dylan esperando ansiosamente, flanqueado por dos guardias de seguridad de los Maxwell. El rostro del pequeño, bello y expresivo, mostraba una profunda preocupación. Al ver que Rubí y Marcus salían ilesos, soltó un largo suspiro de alivio. Pero un segundo después, corrió hacia ellos y se lanzó a sus brazos, con el rostro triste y los ojos brillantes por las lágrimas contenidas.-¡Papi, mami... pensé que no volverían! -dijo con un puchero, visiblemente afectado.Rubí se inclinó para abrazarlo, pero Marcus se adelantó y lo levantó en brazos. Dylan, sin soltar la mano de Rubí, temblaba levemente, inquieto y confundido, a punto de romper en llanto.Rubí pocas veces lo había visto tan emocional, tan deseoso de expresar lo que sentía. Se sintió reconfortada, aunque también conmovida por su angustia. Lo miró con ternura y le dijo con una sonrisa suave:-Mamá y papá están bien,
Última actualización : 2026-07-25 Leer más