-¿Hablas en serio? ¡¿No me estás engañando, verdad?!Rubí negó con la cabeza, divertida.-¿Para qué mentirte con eso? Puedes mirarlas cuanto quieras. Pero cómo usarlas... eso solo yo lo decido.Elliot la escuchó con seriedad. Luego, con un suspiro y una expresión resignada, murmuró:-Bah, da igual. Cuanto más las ves, más te tientan a hacer algo que no deberías. ¿Sabes?Rubí lo miró con una sonrisa tranquila.-Los demás simplemente no las miran.-Oh, sí, por supuesto. Tú eres el señor de la familia Jensen; toda esta fortuna te pertenece. Nadie puede ponerle las manos encima. Nadie lo hará. ¿Está bien ahora? -dijo Elliot, soltando un suspiro de impotencia.Rubí se rió.-Hmm, deberías saberlo mejor que nadie.Dicho esto, no pudo evitar sentirse completamente sorprendida por él.Elliot Jensen, siendo quien era, ¿realmente se mostraba tan indiferente ante todos esos tesoros?No, no podía ser.También estaba cautivado por ellos. Sin embargo, Rubí podía percibir que él no pensaba llevárselo
Última actualización : 2026-07-27 Leer más