El Bentley esperaba bajo la luz mortecina de las farolas del palacio, su carrocería negra absorbiendo la noche como si fuera parte de ella. Valeria descendió los escalones de mármol con pasos medidos, consciente de cada centímetro de piel que el vestido rojo dejaba expuesto al aire frío de Madrid. El chofer ya había abierto la puerta trasera, pero fue Enzo quien apareció desde las sombras, interceptándola antes de que pudiera alcanzar el vehículo.—Yo conduzco —dijo con voz grave, despidiendo al chofer con un gesto de la mano.Valeria arqueó una ceja.—¿Despides a tu conductor? Qué democrático de tu parte.—Necesito privacidad para lo que voy a decirte.El tono hizo que algo se tensara en el estómago de Valeria, pero se negó a demostrarlo. Se deslizó en el asiento trasero con una gracia deliberada, asegurándose de que la abertura del vestido revelara la extensión completa de su pierna. Enzo la siguió, cerrando la puerta con un clic que sonó definitivo.El interior del Bentley olía a cu
Última actualización : 2025-08-01 Leer más