La suite pediátrica que habían asignado a Lorenzo y los gemelos estaba tres puertas más allá de la habitación de Valeria, una configuración que permitía a Enzo moverse entre todos sus hijos con la eficiencia de un general coordinando tropas. Valeria lo encontró allí después de su sesión con Sofía, sentado en el suelo de la sala de juegos improvisada que el hospital había permitido instalar, con Mateo en su regazo y Lucas intentando escalar su espalda como si fuera una montaña.—Papá, mira. —Lorenzo apareció desde el baño, sosteniendo un rollo de papel higiénico como si fuera un trofeo—. El hospital tiene papel que es más suave que en casa.Enzo sonrió, esa sonrisa cansada que Valeria había visto cada día durante la última semana y media, la que no llegaba completamente a sus ojos verdes pero que intentaba transmitir normalidad para los niños.—Es verdad, campeón. Muy observador.Lorenzo había convertido su estancia hospitalaria en una aventura personal. Para él, el hospital era un labe
Última atualização : 2025-10-20 Ler mais