PRÓLOGOCIUDAD DE CHICAGO / MUNDO HUMANOElizabeth se retorcía en la camilla; las contracciones ya eran insoportables y le habían dicho que era temprano para dar a luz, pero su cuerpo tenía otros planes.—¡La presión está bajando! —gritó una enfermera humana, y otra apretó su brazo buscando la vena con torpeza—. ¡Necesitamos pasarla ya!—Está entrando en trabajo de parto, ¡rápido!Elizabeth apretó los dientes. Quería gritar, pero no por el dolor físico, sino por el miedo. Porque si se descontrolaba, su loba podía salir y eso, en un hospital humano, sería un desastre.“No te transformes, por favor. No aquí. No ahora. "Le pidió a su loba, pero el dolor subió como una ola, rompiendo en su vientre, y ella jadeó mientras dentro de ella su hijo se movía con fuerza.—¡Está coronando! —avisó una de las enfermeras—. ¡Los bebés ya vienen!—¡No empujes aún, Elizabeth, aguanta! ¡Espera a la doctora!—¡No puedo! —gimió entre dientes.Su loba aullaba, empujaba desde adentro como si también quisiera
Última atualização : 2025-08-06 Ler mais