Demian Stuart—¿Qué demonios estás diciendo, Jonathan? —gruño al teléfono, sintiendo cómo algo me aprieta el pecho.—Denn se metió en problemas en un bar. Golpeó a un tipo. El hombre levantó cargos y la policía se lo llevó. Ya llamé a Henry, va camino a la comisaría ahora mismo.Aprieto el móvil con fuerza.—¿Pero mi hijo está bien? —pregunto sin rodeos—. ¿Nadie lo lastimó?Eso es lo único que importa. Lo demás… me importa un demonio.—Lo está —responde Jonathan. Luego guarda silencio, uno demasiado largo—. Y ese es el problema, Demian.Siento un frío recorrerme la espalda.—Si investigan a Denn —continúa—, van a averiguar sobre su vida, su preparación en combate, las múltiples disciplinas que practica. Para la ley eso lo convierte automáticamente en un arma con puños.Cierro los ojos.—Ni lo digas —escupo entre dientes—. Pueden acusar a mi hijo de intento de homicidio.—Lo sé… —dice, con pesar—. Lo lamento, Demian. Te esperamos en la comisaría, hermano. No tardes.La llamada se corta
Última actualización : 2026-02-22 Leer más