CAP. 43Teo se alejó de Vera, dándole la espalda para no ver sus lágrimas. Cada sollozo de ella se sentía como un fallo en su propio sistema, se sentía estúpido por haber creído en sus besos y en su historia de vida.—No quiero volver a verte jamás —sentenció Teo con una voz gélida—. No me busques ni me llames. A partir de este segundo, no existes para mí. Pero no voy a dejar que los maten. No soy como tú.Vera intentó hablar, pero el aire se le quedaba atrapado en un nudo de angustia. Él levantó una mano, cortando cualquier intento de explicación, y activó el protocolo en su reloj con movimientos mecánicos.—Mateo, establece conexión con Armando. Canal Alfa-Confidencial —ordenó, ignorando que el temblor de sus propios dedos lo delataba.A miles de kilómetros, el sistema de Armando se activó, despertándolo con la señal de emergencia. Armando, adormilado y confundido, se conectó a la terminal. Teo no usó su voz; no quería que Vera escuchara, ya no confiaba en ella. Sus dedos volaron so
Última actualización : 2026-03-15 Leer más