—Parece sangre —comentó Adrik, mirando el horizonte con una sonrisa satisfecha. —Es un presagio —añadió su gemelo, subiendo al asiento trasero y abriendo de nuevo su portátil. Le arrojé otras llaves de vuelta a Adrik, quien las atrapó en el aire con un reflejo limpio, frunciendo el ceño de inmediato. —Antes tengo que ir con ella —sentencié, y mi voz sonó más firme de lo que se había sentido en días—. Debo contarle todo. Jodidamente no haré nada que la aleje de mí. No otra vez. Miré a Akin por el espejo retrovisor, sosteniéndole esa mirada suya que pretendía congelar el mundo. —Tienes razón. No importa quién de ustedes la torture; frente a sus ojos, el verdugo seré yo. No voy a construir mi futuro con Tori sobre los cimientos de otra mentira. Si vamos a quemar a su prima, ella tiene que saber por qué tengo la antorcha en la mano. —¿Entonces? —preguntaron al unísono. Adrik me miraba como si me hubiera vuelto completamente loco, pero Akin... Akin solo entrecerró los ojos, analiza
Huling Na-update : 2026-10-08 Magbasa pa