CAPÍTULO 206 — Fronteras de cristalEl sonido de la puerta de la habitación 304 cerrándose fue suave, pero marcó el final de una visita que Gabriel había temido desastrosa. Sus padres, Leonor y Roberto, salieron al pasillo con semblantes serios pero aliviados. Leonor se acercó a su hijo y le acomodó el cuello de la camisa arrugada con un gesto maternal que buscaba poner orden en el caos de Gabriel.— La felicitamos, hijo —dijo Leonor en voz baja—. Está débil, pobrecita, pero tiene una entereza admirable.— ¿Qué les dijo? —preguntó Gabriel, ansioso por saber si Isabella había descargado su furia contra ellos.— Nos recibió bien. Con cautela, pero bien. Hablamos de la niña, de lo preciosa que es. Gabriel, esa mujer está pasando por un infierno físico y emocional, y tú… bueno, ya hablaremos de ti.Leonor suspiró y miró a Catalina, la madre de Isabella, que dormitaba en un sillón incómodo en la sala de espera al final del pasillo.— Ahora escúchame. Vete a casa —ordenó Leonor—. Vete a dor
Última atualização : 2026-01-12 Ler mais