Observé como Alexander doblaba delicadamente el vestido de su madre antes de perderse dentro del Vestier. Una vez que apareció, se sentó en la cama, a mi lado. —Lo siento por dañar el vestido, Alexander. Fue un accidente —hablé en voz baja. —Lo sé, lo vi por las cámaras. No tienes que preocuparte, es solo un vestido —Su gesto se mantuvo serio. Parpadeé varias veces, impactada. No por su falta de reclamo, sino porque trataba de quitarle importancia a algo que si le importaba. Nunca me había mencionado a su madre, jamás he visto ni una sola foto de ella por la mansión, pero yo sabía que era importante para él, de lo contrario, no habría guardado esos vestidos durante tantos años. Además, noté que estaba bien cuidado, sin la más mínima mota de polvo. —No tienes que fingir que no te importa, Alexander. Es normal tener sentimientos, en especial cuando se trata de tu madre —Me atreví a decir, metiéndome donde nadie me llamó. Alexander agrandó los ojos y se mantuvo en sil
Última atualização : 2025-11-24 Ler mais