Siento que Mia se queda helada a mi lado. Por la sonrisa de Miranda, está clarísimo que nos ha seguido hasta aquí, esperando el momento justo para saltarnos al cuello. —Miranda… —empieza Mia, pero la voz se le quiebra. —No te preocupes, cariño. —Miranda sonríe, apartándose de la pared con calma—. Ya lo sabía. Las miraditas que os habéis estado echando esta noche… —Niega con la cabeza—. Tan evidentes. —¿Qué quieres? —pregunto yo. —Como si no lo supieras, Ethan… —Da un paso hacia nosotros—. Porque te lo advertí, ¿verdad, Mia? Te dejé bien claro que, si seguíais con ese rollito, las fotos acabarían en manos de James. Se me tensa la mandíbula sin querer y doy un paso al frente, pero Mia me agarra del brazo y me frena. —Qué tierno. La ratoncita intentando ponerte la correa. —Se burla ella—. Bueno, ya que habéis decidido seguir con esta farsa, no veo motivo para seguir guardando vuestro asqueroso secretito. —Si se lo cuentas a mi padre… —intenta Mia, esforzándose por sonar firme. —
Última atualização : 2026-02-15 Ler mais