Ethan sonríe mientras me mira, claramente encantado con la sorpresa que ha preparado. Abro y cierro la boca un par de veces, aún sin dar crédito a lo que oigo. —¿Carmel? —susurro, abriendo mucho los ojos—. ¿Tipo Carmel, en California? —Exacto. —Ethan sonríe aún más—. ¿Qué me dices? —Pero… ¿y Seattle? —Seattle puede esperar —dice, volviendo a besarme—. Tú no. —Ethan… —Te mereces un respiro lejos de todo. —Acaricia mi rostro—. Nos lo merecemos… lejos de todo. Así que pensé en un sitio tranquilo, bonito, donde pudieras respirar. El corazón me late a mil con sus palabras. No solo ha entendido lo que necesitaba, sino que ha pensado en cada detalle. —Ethan… esto es… increíble. —Digo, rozando su nuca, sonriendo y emocionada—. No tenías que hacerlo por mí. —Lo haría mil veces, perdición. Por ti, por nosotros. Ya te lo dije, te mereces lo mejor. Esa mirada seria y sincera me golpea, y lo único que puedo hacer es besarlo otra vez, para agradecerle sin palabras. Cuando nos separamos,
Última atualização : 2025-11-11 Ler mais